Nuevas Tecnologías en la valoración biomecánica de los ciclistas de la Fundación Ciclista de Euskadi

A finales del año 2005 se inició una relación entre Fundación Ciclista de Euskadi y la Universidad de León, representada por su profesor de Biomecánica Juan García López (Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte). El interés era prestar apoyo biomecánico a los ciclistas en dos aspectos fundamentales: 1-encontrar la posición más adecuada en la bicicleta de ruta, por las implicaciones que ésta podría tener en la prevención de lesiones; 2-Trasladar las medidas de la bicicleta de ruta a la bicicleta de contrarreloj, de manera que los ciclistas no acusaran el cambio en exceso, además de probar diferentes posiciones sobre esta última, para seleccionar aquella que fuera más aerodinámica. Esta colaboración ha perdurado y madurado durante los últimos 3 años, llevando a cabo las actividades que comentamos a continuación.

En las primeras evaluaciones todos los ciclistas del Equipo Profesional y gran parte de los ciclistas amateurs de la Fundación Ciclista de Euskadi fueron medidos sobre su propia bicicleta, para ajustar correctamente las dimensiones de la misma. La metodología empleada consistía en filmar con una cámara de vídeo a los ciclistas en sus perfiles derecho e izquierdo (Figura-1), para basándose en unos ángulos de referencia en las articulaciones de la cadera, la rodilla y el tobillo, establecer si la posición sobre la bicicleta era correcta, y si existía simetría entre el comportamiento de las piernas derecha e izquierda. También se filmaba frontalmente a los ciclistas, obteniendo la posición de las rodillas en relación a los pedales, y cuidando que las rodillas siempre fueran por dentro de los mismos, así como que no tuviesen grandes desplazamientos dentro-fuera (Figura-2). Las mediciones mencionadas han permitido elaborar una base de datos propia, conformada por unos 50 ciclistas profesionales y amateurs, que hoy día permite llevar a cabo una evaluación más rápida de los ciclistas que se incorporan a nuestra disciplina, así como establecer las relaciones entre las dimensiones antropométricas de los mismos (longitudes de muslo y pierna) y la geometría de la bicicleta, como punto de partida para aquellos en los que la posición inicial no es adecuada. Una vez fijada esta posición inicial, son los datos referentes a los ángulos de las articulaciones, la basculación de las caderas, el movimiento dentro-fuera de las rodillas... los que confirman en qué medida se va consiguiendo la posición final o más adecuada.

 

No obstante, con la aplicación de esta tecnología para el análisis del movimiento (o cinemática) siempre existía la misma duda sobre qué estaba pasando con la aplicación de fuerza en los pedales (o cinética), independientemente de que la posición fuera o no correcta, o el comportamiento de ambas piernas fuera o no simétrico. En este punto debemos resaltar que la definición de Biomecánica hace referencia al estudio del movimiento (o cinemática) y de las fuerzas (o cinética), con lo cual, un análisis biomecánico completo de la Biomecánica del Ciclismo debería contemplar ambas valoraciones. Por ello, en el año 2008 hemos iniciado una nueva etapa en la que pretendemos medir simultáneamente el movimiento y las fuerzas que aplican los ciclistas mientras pedalean en un ergómetro que reproduce exactamente la posición en sus bicicletas (altura del sillín, retroceso, diferencia de alturas entre el sillín y el manillar, distancia desde el sillín hasta la potencia, longitud de la biela, etc.). Ha sido un camino duro, y gran parte del año 2008 ha consistido en poner a punto el ergómetro llamado LODE-Excalibur (Figura-3), sumamente preciso en la medición de fuerzas, obteniendo un total de 180 registros por pedalada con cada una de las piernas (cada 2º). Este ergómetro ha sido importado de Holanda, y hoy día es el único del mercado capaz de: 1-Medir la fuerza aplicada con ambas piernas por separado; 2-Medir la eficiencia mecánica del pedaleo; 3-Ofrecer la posibilidad de realizar entrenamiento técnico con conocimiento del resultado (también llamado feedback biomecánico).