Ventajas e Inconvenientes de ajustar la bicicleta tomando como referencia las medidas corporales: (II) Altura, retroceso y Ángulo del tubo del sillín


Además de la longitud de la biela, comentada anteriormente, las otras tres variables o medidas de la bicicleta que afectan al ajuste de las piernas durante el pedaleo son la altura (Hs), el retroceso (Rs) y el ángulo del tubo del sillín (Ats2). Estas medidas vienen reflejadas en la Figura-2 del anterior artículo, y están íntimamente relacionadas entre sí. Si colocamos una mayor altura del sillín, el hecho de que el ángulo del tubo del sillín no sea de 90º en las bicicletas (normalmente será de 73 a 75º), provocará que también aumente el retroceso. De la misma forma, un mayor retroceso del sillín tiene, a efectos prácticos, casi las mismas implicaciones que haber aumentado la altura del sillín, porque provocará un aumento de la distancia desde el lugar donde se sienta el ciclista hasta el eje de pedaleo. Como idea general defendemos que en el ciclismo amateur, una vez que los ciclistas han encontrado una postura cómoda en su bicicleta, no deben preocuparse en exceso por lo que vamos a comentar a continuación, a no ser que empiecen a manifestar problemas de sobrecarga músculo-tendinosa, o empiecen a encontrarse especialmente incómodos en su bicicleta. Sin embargo, en el ciclismo profesional, o en aquellos ciclistas que aspiran a ser profesionales, la evaluación de su postura sobre la bicicleta, así como la confirmación de si las medidas que utilizan son las correctas, son un paso imprescindible para la prevención de lesiones durante su práctica deportiva.

La medición de la altura del sillín (Hs) se lleva a cabo desde el centro del eje de giro de la biela hasta el punto más alto del sillín (al ras) en su anclaje con el tubo o tija del sillín (Figura-1). Esta medida no está regulada por la UCI, pudiendo utilizarse la que sea necesaria, en cada caso. Cuando un ciclista utiliza varias bicicletas de entrenamiento sería recomendable que usara el mismo tipo de sillín, controlando en qué punto está unido a la tija del sillín (esto se puede hacer midiendo la distancia desde la punta del sillín hasta ese punto), para reproducirlo exactamente en todas sus bicicletas. Los ciclistas saben que el sillín va a ceder verticalmente unos milímetros cuando se sientan encima de él, y estos pueden ser mayores en función de la antigüedad o desgaste del sillín, así como del tipo de modelo que estemos utilizando. Sin embargo, esta variación milimétrica no va a ser la clave de llevar una correcta o incorrecta altura del sillín.


La medición del retroceso del sillín (Rs) debe llevarse a cabo una vez ajustada la altura del sillín, lo cual, a su vez, volverá a variar la altura del sillín, por lo que ambas medidas deben reajustarse entre sí por lo menos dos veces, hasta conseguir las distancias deseadas (Figura-1). El retroceso se mide utilizando una plomada que se deja caer desde la punta del sillín (parte más adelantada del sillín) y registrando la distancia horizontal entre ella y el eje de giro la biela. Este procedimiento podría simplificarse colocando el eje de giro de la biela al lado de una referencia vertical (ej. los Comisarios de la UCI suelen utilizar vallas de señalización), estando la bicicleta también perfectamente vertical, y midiendo la distancia desde esa referencia hasta la punta del sillín. La UCI determina que esta distancia debe ser, como mínimo, de 5 cm (artículo 1.3.013), excepto para algunas disciplinas de ciclismo en pista (sprint, keirin, 500 m y 1000 m), donde la punta del sillín no debe sobrepasar la vertical del eje de giro de la biela; y en algunos casos especiales donde los ciclistas, debido a su corta estatura o longitud de pierna, pueden utilizar retrocesos menores de 5 cm. En este último caso los Comisarios de la UCI procederían a verificar si realmente existe esta causa morfológica.

La medición del ángulo del tubo del sillín con la horizontal (Ats2) la deberíamos encontrar en el manual de características técnicas del cuadro de nuestra bicicleta (en inglés "seat tube angle"), donde viene determinado con una precisión de 0.1º. El procedimiento para medirlo nosotros mismos sería complejo y cometeríamos errores que nos pueden llevar a confusión. Normalmente las bicicletas de ruta tienen un valor de Ats2 entre 73 y 73.5º, mientras que en las bicicletas de contrarreloj se utilizan unos 75º, pudiendo llegar hasta 78º en pruebas de triatlón (Figura-2). Esto es debido a que existen estudios que demuestran un mayor rendimiento en pruebas de contrarreloj cuando se utilizan Ats2 mayores, lo que produce un efecto de que el ciclista vaya más encima del eje de pedaleo (Figura-2). No obstante debemos advertir que este beneficio sólo se produciría en pruebas de contrarreloj), y que no debe ser extrapolable a pruebas de ruta, de mayor duración, ya que no existen estudios que demuestren su eficacia. La UCI no regula esta medida, en tanto que indirectamente está regulada por el mínimo de 5 cm de retroceso que se ha comentado anteriormente. Este ángulo es el responsable de que los ciclistas sepan que cada 1 cm que aumentan la altura de su sillín, el retroceso aumenta 1/3 cm (el coseno de 73º es 0.29 ó 1/3), y viceversa.

 

Posiblemente la altura del sillín sea la principal referencia de las tres medidas comentadas, la primera que debemos ajustar correctamente. A efectos prácticos, para un correcto ajuste de nuestras piernas a la bicicleta cuando practicamos ciclismo de ruta, debemos comprobar que la geometría de nuestro cuadro tiene ángulos de tubo del sillín entre 73 y 73.5º, y posteriormente determinar cuál será nuestra altura óptima de sillín, para finalmente ajustar el retroceso del mismo, comprobando de nuevo, que la altura de nuestro sillín es la deseada. Un sillín demasiado alto afectará principalmente a los músculos de la parte posterior de la pierna (gemelos e isquiotibiales), mientras que una altura demasiado baja afectará principalmente a los músculos extensores de la cadera (glúteos y lumbares) y la rodilla (cuádriceps). A nivel de los tendones, una altura demasiado alta afectará a los tendones de la parte posterior de la rodilla (ej. tendinitis de pata de ganso, que son los tendones de los músculos semitendinoso, sartorio y recto interno), mientras que una altura demasiado baja afectará a los tendones de la parte anterior de la rodilla (ej. tendinitis rotuliana por sobreuso). El problema para el ciclista se plantea cuando debe elegir su altura de sillín óptima, lo cual habitualmente se ha venido realizando tomando como referencia medidas antropométricas (talla, longitud de la pierna, altura de la entrepierna, etc.), indicando recientes estudios científicos que más de la mitad de los ciclistas quedan fuera del rango óptimo determinado por otros métodos más precisos (goniometría estática). Es justo indicar que el problema será menor o puede no existir en los ciclistas que realizan menor volumen de trabajo o utilizan la bicicleta menos días a la semana, realizando a su vez menos kilómetros por día, y viceversa (mayor en aquéllos que más la utilizan).