Un nuevo estudio publicado esta semana en la revista Biochemical and Biophysical Research Communication examinó si el consumo de polifenoles presentes en el vino tinto, una rica fuente de antioxidantes naturales, previene contra la disfunción vascular y el deterioro de la capacidad física relacionados con el envejecimiento.

El endotelio es la membrana interna de nuestros vasos sanguíneos. Entre las funciones normales de las células endoteliales se encuentran la de permitir la coagulación, facilitar la adhesión plaquetaria y la función inmune, y mantener la estructura y el tono vascular. Un mal funcionamiento del endotelio vascular está asociado con la reducción en las propiedades anticoagulantes, y la incapacidad de las arterias y las arteriolas para dilatarse por completo.

La pérdida gradual de la función endotelial a lo largo de la vida de un individuo es un factor clave que aumenta el riesgo de sufrir enfermedades asociadas con el envejecimiento, especialmente enfermedades cardiovasculares. Además, el deterioro del endotelio vascular también reduce la calidad de vida, ya que reduce la capacidad física de los individuos. Muchos estudios epidemiológicos han puesto de manifiesto que el ejercicio físico y la ingesta moderada y regular de comidas y bebidas ricas en polifenoles, como las frutas, los vegetales o el vino tinto, protegen contra el riesgo a sufrir enfermedades cardiovasculares y frenan el deterioro de la capacidad física.

En este trabajo realizado por un grupo de investigación de la Universidad de Estrasburgo (Francia), se examinó el papel de los polifenoles del vino tinto (PVNs) en la prevención del menoscabo de la función vascular y de la capacidad de realizar ejercicio físico relacionados con el envejecimiento. Para ello estudiaron diferentes grupos de ratas de 12, 20 y 40 semanas de edad. Los grupos de 20 y 40 semanas de edad ("viejas") fueron a su vez subdivididas en tres grupos: un grupo a las que se les empezó a suministrar una solución con PVNs a las 16 semanas de edad, un grupo control al que se le suministró un placebo (agua), y otro grupo al que se le suministró Apocinina, una droga que protege contra los efectos perjudiciales de la edad en el tejido vascular. Los resultados de estos grupos fueron también comparados con los resultados obtenidos en individuos jóvenes (12 semanas de edad).

Los experimentos mostraron una mejora considerable de las actividades a nivel celular y molecular tanto el grupo al que le fueron suministrados los PVNs como al grupo que le fue suministrado la Apocinina. Comparados con el grupo control de las mismas edades, los individuos de estos dos grupos mostraron un menor deterioro de la función endotelial, un menor estrés oxidativo, una menor expresión de proteínas relacionadas con la formación de radicales libres e implicadas en rutas inflamatorias (como la de la angiotensina II), y un aumento de la expresión de sustancias vasoprotectoras como el óxido nítrico (NO); de hecho, sus resultados fueron muy semejantes a los obtenidos para los individuos jóvenes. Los autores postulan que el efecto protector de estos PVNs es debido a su capacidad para reducir el estrés oxidativo en la pared vascular, y esto es conseguido posiblemente disminuyendo la actividad de la NADPH oxidasa (enzima implicado en la formación de radicales libres) y del sistema inflamatorio de la angiotensina (sistema que aumenta la presión sanguínea).

Para testar si estos resultados tenían consecuencias a nivel macroscópico (a nivel de individuo), los autores también estudiaron la capacidad física de los distintos grupos. Así encontraron que las ratas tratadas con los PVNs y con Apocinina mostraban un mayor rendimiento en los ejercicios físicos comparadas con las del grupo control que sólo ingirió agua. Aunque esta vez, sus resultados fueron peores que los que se obtuvieron con individuos jóvenes (no se puede "recupera la juventud").

Aunque nuevos estudios son necesarios para replicar estos resultados y dilucidar exactamente el mecanismo molecular por el cual los polifenoles provocan los efectos anteriormente descritos, los datos son esperanzadores y sugieren que la ingesta moderada de vino tinto previene contra el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y contra el deterioro de la capacidad física con el envejecimiento. Es importante señalar que los resultados muestran un efecto de prevención no de tratamiento, lo que sugiere que, para que se observen los efectos relatados, la toma de de los PVNs debe comenzar a edades juveniles, ha de ser periódica pero moderada, y convendría que se prolongase durante toda la vida del individuo.

Referencias

[1] Stéphanie Dal-Ros, Joffrey Zoll, Anne-Laure Lang, Cyril Auger, Nathalie Keller, Christian Bronner, Bernard Geny, Valérie B. Schini-Kerth. Chronic intake of red wine polyphenols by young rats prevents aging-induced endothelial dysfunction and decline in physical performance: Role of NADPH oxidase. Biochemical and Biophysical Research Communications, 2011; 404 (2): 743 DOI: 10.1016/j.bbrc.2010.12.060