¿Qué hace que una cara sea atractiva?

El fenómeno de la atracción sexual es un tema que ha sido ampliamente estudiado en los últimos años. Un estudio que es utilizado como referencia es el que fue realizado por un grupo de la Universidad de Osaka (Japón), en el que se intentó dilucidar cuál es el factor más determinante a la hora de juzgar como bella una cara. Como conclusión, extrajeron que una cara considerada bonita o atractiva, debe poseer simetría y no ser muy llamativa (facciones promedio) (1).

Pero la verdadera cuestión es porqué una cara con facciones simétricas y no muy llamativas nos resulta atractiva, es decir, cuál es la razón que está detrás de esa elección.

Desde una perspectiva evolutiva, nuestros instintos naturales están programados para escoger como pareja a una persona sana y con aspecto saludable, pues así la descendencia tendrá más posibilidades de sobrevivir, que es el objetivo último de la evolución. Una persona en buen estado de salud tiene más probabilidades de tener "buenos genes", y por lo tanto, tendrá más probabilidades de engendrar una descendencia sana y con más posibilidades de supervivencia.

A lo largo de la evolución de nuestra especie, nuestros cerebros fueron programados a un nivel subconsciente para detectar una cara con unos rasgos inusuales como perteneciente a una persona que no goza de buena salud. Diversos estudios han puesto de manifiesto que esta es una característica común a todos los seres humanos, independiente de la cultura, sexo, religión u orientación ideológica. Siempre vamos a preferir una cara simétrica y con rasgos comunes porque la interpretamos como "sana".

Pero ¿porqué es esto? ¿Hay algún fundamento evolutivo que lo explique? Pues parece que existe alguna evidencia al respecto. En un reciente estudio llevado a cabo por el psicólogo Gillian Rhodes, de la escuela de psicología de la Universidad de Western Australia, se testó la hipótesis de que la simetría facial correlacionaba con una buena salud, comparando este rasgo con el registro médico de los participantes. Los resultados obtenidos mostraron que las caras simétricas y con rasgos promedio eran percibidas como sanas, y que esto realmente se correspondía con la realidad, porque estas personas tenían buena salud según era expresado por su historial médico.

Por lo tanto, estos resultados sugieren que el gusto por las caras (y cuerpos) simétricas y con rasgos promedio podría haber evolucionado porque esta preferencia aumenta el éxito reproductivo. Rasgos simétricos y no muy excéntricos indican que la persona no ha sufrido enfermedades graves y además posee un sistema inmune "fuerte", lo que garantiza su supervivencia ante enfermedades infecciosas. Esto es un seguro de vida para la descendencia, ya que por una parte certifica un cuidado largo y seguro (los padres tienen menos probabilidad de morir de enfermedad), y por otra parte, asegura que los "genes buenos" que poseen los progenitores pasen a los hijos, haciendo que éstos sean sanos y resistentes al igual que sus padres (2).

Referencias

[1] Komori, M., Kawamura, S., & Ishihara, S. (2009). Averageness or symmetry: Which is more important for facial attractiveness? Acta Psychologica, 131 (2), 136-142 DOI: 10.1016/j.actpsy.2009.03.008
[2] Rhodes, G. (2001). Do facial averageness and symmetry signal health? Evolution and Human Behavior, 22 (1), 31-46 DOI: 10.1016/S1090-5138(00)00060-X