Ovejas Negras


El rebaño desprecia la disidencia. No tolera otros credos.

La oveja negra no podrá exponer libremente sus nuevas convicciones. El rebaño le hará el vacío o apagará su voz con un par de balidos a coro.

Hay algo que el rebaño no perdona: que a la oveja negra le vaya bien en su disidencia.

El rebaño desea que las cosas se tuerzan y puedan ver al disidente caído para hacer leña de su desgracia.

Ayer vi en la consulta a una oveja negra humillada, en apuros, vacilante.

- He estado tres años perfectamente y no sé qué ha pasado pero han vuelto las crisis. He tenido que ir a urgencias varias veces, como en los viejos tiempos.

El rebaño ha sido despiadado con el disidente caído. Les ha faltado tiempo para burlarse:

- ¿Por qué no le dices a tu cerebro que te quite el dolor...?

El rebaño tiene pastores que mantienen la ortodoxia. Uno de los pastores atendió a la víctima en urgencias.

- ¿O sea que te han visto el Dr D. y el Dr G.? Has ido de Guatemala a Guatepeor...

El Dr D. y el Dr G. somos un colega y un servidor, estigmatizados en nuestro propio Centro por los pastores del rebaño, no como lobos sino como ovejas descarriadas a los que se nos ha ido la olla y nos sacamos de la manga teorías propias fruto de la soberbia y el desvarío mental...

- Ese tiene una teoría...

- He estado tres años bien. Antes de que me atendiera "ese" venía a urgencias varias veces al mes.

- Báaaaa... Béeeee...

El rebaño no utiliza argumentos. Sólo desprecio y algún que otro insulto.

- Les veía contentos a mis amigos, viéndome en apuros...

La vuelta a casa del hijo pródigo no se celebra en el rebaño con júbilo. Hay regodeo por su desgracia. Su sufrimiento certifica que ellos están en el lugar correcto de lo que debe ser creído y hecho cuando duele la cabeza: tomarse el calmante y evitar el desencadenante, una vez identificado.

Trato de recuperar el orgullo decaído de la oveja negra. Veremos lo que sucede... Las recaídas ponen a prueba al padeciente. Tiene que enfrentarse al dolor y a los comentarios y ofertas del rebaño...

Las Neurociencias han revolucionado el conocimiento de la biología del dolor. Debieran cambiar credos y prácticas de los pastores pero no creo que éstos se avengan a reconocer su ignorancia y reaprender el oficio.

Los neurólogos debieran ser los impulsores del cambio pero no se les oye... "el silencio de los... neurólogos" debiera comenzar a resultar ruidoso pero no hay ningún indicio de que algo vaya a cambiar. He leído las referencias del último Congreso sobre dolor de cabeza en el que 1.500 expertos han oficiado en Filadelfia, esponsorizados por los Laboratorios, sus rezos y cánticos. Nada nuevo. Ninguna referencia a la Neurociencia. Más de lo mismo...

- Todo dolor es una respuesta normal de una valoración de amenaza por parte del cerebro...

Me cuenta una colega que una padeciente a la que expliqué el proceso neuronal de generación del dolor no le dio el visto bueno.

- ¿Qué tal...?

- No me ha convencido. Lo mío es hormonal...

El entorno en el que nos movemos los disidentes no es fácil pero merece la pena. Nos permite rechazar la comida basura, prefabricada, la sopa boba... y disfrutar de lo que se cocina libremente en los fogones de la neurociencia aunque tengamos que darnos de comer aparte, clandestinamente...

Fuente: Blog de Arturo Goicoecheaver-siguiente-articulo