Síndrome de Estocolmo
El síndrome de Estocolmo tiene su origen, justamente en la ciudad de Estocolmo (que le da su nombre), Suecia, el hecho ocurrió en agosto del año 1973, cuando en el robo a un banco las cuatro víctimas que habían sido utilizadas como rehenes y secuestradas, ayudaron y defendieron a sus victimarios e incluso una de las secuestradas se comprometió con uno de sus captores.
En si se trata de un estado en el cual se encuentra una persona que sufre un secuestro a algún hecho en contra de su voluntad, y esta llega a pensar que lo que esta haciendo su victimario está bien, comprendiéndolos y ayudándolos a cumplir sus objetivos siendo cómplices de los mismos
La persona actúa de esta manera como un método para defenderse inconscientemente, y así es como la victima se empieza a identificar con su agresor, formando un vínculo de agrado y simpatía. Ambas partes lo que buscan es mantenerse a salvo y por lo tanto cooperan, es una situación muy difícil para el rehén y para no descontrolarse satisface los pedidos de sus captores, al sentirse identificado con los motivos que tiene el victimario siente que lo puede sobrellevar.
Las situaciones en las que se presenta normalmente son en personas que han sufrido algún tipo de abuso, como los prisioneros de guerra, miembros de sectas, rehenes, abuso psicológico especialmente en los niños, prostitutas, quienes han sido víctimas de incesto, prisioneros en campos de concentración y en casos de violencia doméstica.
Fuente: www.psicologiayautoayuda.com









