Conclusiones
A través del desarrollo de pisos de transición se demuestra la viabilidad de una fórmula asistencial basada en la comunidad para el tratamiento de TMS y no exclusivamente sanitaria.(15).
Los resultados de la evaluación demuestran la capacidad de mejoría de pacientes (excepto paciente C, sordomudo, y en el cual el trabajo está mediatizado por múltiples factores, ya que pasaba estancias con su familia) en las áreas de autocuidado, en relativamente un corto espacio de tiempo (8 meses). Esto reabre el debate acerca de la dependencia institucional (Coser), reacción de apatía (Bettelheim), institucionalismo (López de Lerma y Conde López), o cualquier otro término que se acuñe. Debemos considerar la institucionalización como un síndrome policausal en el que influyen factores diversos: personalidad previa, enfermedad y cuadro clínico y, sobre todo, factores o causas hospitalarias como inactividad, rutina, monotonía del ambiente y abuso de medicación psicotrópica, y también extrahospitalarias; pérdida de contacto exterior, alejamiento de familiares, atmósfera social de rechazo.... Tradicionalmente, se considera propia de los antiguos Hospitales Psiquiátricos, organización total y custodial, pero, como ya consideré en la introducción, este fenómeno sucede en otro tipo de dispositivo si se dilata en el tiempo el ingreso y no están claros los objetivos a trabajar con dichos pacientes.(16).
La importancia de un plan individualizado con todos los elementos que garanticen en cualquier momento el seguimiento. Y que este plan esté consensuado con el usuario, reforzando sus intereses.
La evaluación demuestra que ante un cambio del entorno, una modificación ambiental, las expectativas de los usuarios cambian y actúan como un factor poderoso de motivación aún antes de que el cambio se produzca de manera real, es decir, ya antes del ingreso en el piso. Esto fue especialmente llamativo en el paciente A.(17).
La adquisición de nuevas habilidades, el mantenimiento y la generalización es cuantitativa y cualitativamente superior, las referidas a aquellas básicas ( en especial higiene y autocuidado) e instrumentales ( sobre todo cuidado del entorno más inmediato, manejo de dinero, cuidado de ropa, preparación de alimentos y manejo de recursos sociosanitarios).
Existe un aumento en la interelación entre los usuarios del piso, como se aprecia en la parte del contexto vivencial. La convivencia es buena, la situación del grupo es estable y la relación es excelente, sobre todo entre A,B y D. Existe un reparto operativo de los roles y, quizás, cierto liderazgo por parte de B.(18).
Este aumento de competencias les lleva a una mayor capacidad de afrontamiento, de decisión y una apertura de proyectos vitales ya que A, B y D ya están verbalizando su deseo de ir a vivir los tres juntos a un piso propiedad de D, siendo esto posible ya que económicamente son autónomos (pensionistas).
El aumento de independencia y autoeficacia percibida ha generado un aumento de las habilidades sociales, aumentando su red de apoyo social, en la frecuencia y variabilidad de relaciones interpersonales. Lo que no está tan claro es una generalización al uso del tiempo libre y ocio, donde posiblemente influyan otra serie de factores ya que estas actividades están muy apoyadas y potenciadas, para hacer al piso "apetecible"
Debo hacer una última consideración. En la evaluación figura casi siempre que las actividades las realizan con asistencia . Evidentemente existe una gradación en dicha asistencia. En el momento del ingreso en el piso necesitaban mucha ayuda para cualquier actividad. Poco a poco esa asistencia se ha ido limitando a lo estrictamente necesario (por ejemplo, el paciente A necesitaba ayuda continua para la preparación de alimento, en el momento actual es perfectamente autónomo, ni siquiera hay que recordarle que es la hora para empezar a prepararla). Esto es siempre pautado por el TO. Esa progresiva retirada de asistencia no se puede reflejar en la evaluación, pero como no se le escapa a ningún rehabilitador, es ahí precisamente donde está la llave de la autonomía personal. He considerado el recoger dicha asistencia en todos los ítems en los cuales aparece, aunque esta sea mínima. Otro factor que tiene que ver con esto es el horario del personal del piso, inalterado desde la apertura, el cual hace que casi siempre estén acompañados para la realización de AVD. De ahí, que en la evaluación aparezca una asistencia quizás excesiva para lo que el funcionamiento real de los usuarios en un entorno con una "exigencia natural".










