Cambios que la edad produce en la persona y que contribuyen a las caídas
Aunque los mayores suelen estar enterados de las patologías crónicas que padecen, tales como artrosis, diabetes, etc. y cómo éstas influyen en su vida diaria, les suele pasar desapercibido el declinar intrínseco debido a la edad como es la reducción de la visión, aumento del tiempo de reacción, disminución del equilibrio, posibles reacciones secundarias de las medicaciones, estado nutricional, nivel de estrés o el estado general de salud. Por ejemplo, un mayor puede haberse dedicado a la jardinería sin haberse caído jamás, pero si se encuentra algo deshidratado y tiene una infección de orina subclínica que le puede causar aturdimiento y síntomas de hipotensión postural, la probabilidad de que se produzca una caída aumenta.
Cambios ambientales que contribuyen a las caídas
Los cambios en el ambiente físico son particularmente estresantes para los mayores debido a la tendencia humana hacia los patrones habituales y al fenómeno conocido como "mapa cognitivo". De acuerdo con Roberta Newton, profesora fisioterapeuta del Temple University in Philadelphia, nuestras mentes y cuerpos recuerdan el entorno que tenemos explorado y esto nos conduce a unos hábitos y a un mapa cognitivo que dirige nuestras acciones y movimientos en un entorno familiar como nuestras casas. Cuando el entorno varía, el mapa cognitivo no nos es útil. Por ejemplo, puede ser útil una estrategia para un determinado mayor a la hora de meterse en la bañera, que puede no servirle en el caso de que varíe el entorno cuando va de visita a casa de un familiar, la bañera distinta requerirá diferentes demandas (p.ej. no tiene asideros, o no tiene alfombrilla para poner los pies al salir, etc.), las adaptaciones realizadas en el domicilio no están en la casa del familiar. El terapeuta ocupacional puede recomendar cambios en la casa del mayor como respuesta a un cambio en el estatus de salud sin percatarse de que esos cambios pueden incrementar el riesgo de caídas hasta que se haya desarrollado un nuevo, mapa cognitivo. El trabajo con el mayor y sus cuidadores para alertarles de los riesgos potenciales puede ser crucial para realizar el ajuste deseado, pero potencialmente peligroso. El hecho de estar enterado de los riesgos y practicar repetidamente el nuevo patrón de movimiento para ajustar los cambios a las demandas del ambiente (ajuste-persona-entorno), será necesario para evitar una futura caída.
Cambios de las ocupaciones que contribuyen a las caídas
El impacto de una caída es enorme aunque los daños que se hayan podido producir en la persona no sean graves.
Debido a esto la persona puede reducir su nivel de actividad de modo que, después de recuperarse de las heridas leves, reduzcan sus actividades de la vida diaria por el temor a una nueva posible caída. Este miedo a caer, definido como una preocupación continua de caerse dificulta la capacidad para el desempeño y puede incrementar el riesgo de caída si la restricción de la actividad es excesiva.
Para los terapeutas ocupacionales es esencial comprender cómo el miedo de los mayores o la falta de confianza en su habilidad para llevar a cabo una actividad y para realizar determinadas tareas con seguridad, puede condicionar la restricción de la actividad. La Teoría de Bandura de la Autoconfianza puede ayudarnos a entender éste fenómeno. La teoría de la autoconfianza explica cómo el autoconcepto de una persona influye en su habilidad a la hora de ejecutar conductas específicas y el controlar diferentes situaciones. La autoconfianza es un proceso cognitivo que es específico a un comportamiento determinado con una proyección de futuro (p.ej. la persona se siente capaz de). La Teoría de la autoconfianza también sugiere que nuestras creencias se dividen en dos categorías: expectativas en los resultados y expectativas de autoconfianza, por ejemplo: ¿Creo que el Tai Chi mejora mi equilibrio y reduce el riesgo de caída (expectativa en el resultado)? ¿Creo que soy capaz de comprometerme en hacer Tai Chi para reducir el riesgo de caídas (expectativa de autoconfianza)?. Las expectativas en los resultados y de autoconfianza reflejan la confianza de la persona en su capacidad para realizar determinadas habilidades, aunque no necesariamente en sus capacidades reales.










