Esta terapia ocupacional
IV.1. LOS SUPUESTOS QUE ORGANIZAN SUS ACCIONES
Desde este espacio me permito sostener que no es posible hablar de la TO en general, sino de una TO particular; de aquella que vamos construyendo los to que nos insertamos en instituciones que refieren a lo social, que trabajan con una población desatendida, negada, o mirada para ser posicionada como chivo expiatorio; que tiene existencia como tal en la medida que "molesta al resto"; de esa TO que para ser, necesita contactarse y articularse con otros múltiples discursos.
Pertenezco a ese grupo de Lic. t.o. al que le es imposible pensar al sujeto como un individuo analizable en partes o subsistemas; que no puede sostener la noción de sujeto que hace sólo desde el centramiento en la voluntad- conciencia; como tampoco desde la dimensión de Sujeto inconsciente más allá de los contextos en los que interviene.
Trabajamos con un individuo particular y único que tenemos frente a nosotros aquí y ahora, que desde nosotros mismos reconocemos en él un sufrimiento, por lo que nos proponemos acompañarlo en la búsqueda de alivio. También necesitamos mirar, reflexionar y hacer aportes, para poner en cuestión las condiciones sociales que hacen posible este tipo de subjetividades.
En el cruce diario de ese adolescente con lo social, es donde ubicamos nuestras acciones.
El valor de la Terapia radica, en que le ofrece al sujeto algunas posibilidades para conocer - se en y por la acción, ubicándose el to como un instrumento terapéutico más. Y concebimos que: "ese conocimiento sólo es posible si el hombre se inserta y no es insertado, si elige y no es limitado, más es libre en la medida en que acepta la limitación como acuerdo del pacto social. El conocimiento es posible donde el hombre puede reflexionar y no solo producir"(3).
El marco de trabajo de TO en este Juzgado estaría dado por la Institución y los discursos en los que ésta se sustenta; las condiciones sociohistóricas actuales, y el espacio existente en cada adolescente; sus posibilidades e imposibilidades que se expresan en la capacidad discapacidad de internalizar las reglas del juego social.
Discapacidad que para nada responde a una disfunción individual, sino que es la construcción social de un individuo no sujetado socialmente, o inadecuadamente sujetado.
Es importante señalar que estos aspectos subjetivos se evidencian, se ponen en relieve, en este contexto; en tanto en otros, posiblemente los mismos adolescentes pueden mostrarse hábiles, capaces de superar obstáculos planteados desde estas nuevas condiciones sociales; lo que no sería contradictorio, sino fundamento de este posicionamiento.
Desde estos supuestos vamos siendo y la vamos haciendo a la TO en esta Institución.
En el trabajo diario es importante rescatar la singularidad, por que ella otorga sentido a la dimensión de las actividades cotidianas. La condición de estar posicionado como sujeto de la actividad, más que de sujeto que hace, marca su condición de sufriente más allá que esto sea conocido por él mismo ( es decir tomado por la actividad, y no él, en tanto sujeto de sí decidiendo sobre su hacer).
LA POBLACIÓN: ADOLESCENTES EN CONFLICTO CON LA LEY
Cuando decimos adolescentes en conflicto con la ley, no hacemos mención a la ley jurídicamente hablando; nos referimos a la LEY, aquella que está más allá, a la vez que en lo más interno de nosotros mismos; a aquella prohibición primaria, que nos permite ser sujetos sociales; que posibilita delimitar la estructura básica del sujeto, que permite la construcción de sujetos deseantes. Y recién de ahí, desear ser rebeldes, transgresores. Para transgredir, primero debe existir ALGO, que se traspase. Acá es donde se ubica la posible diferencia entre un creativo, un artista, un revolucionario y "un loquito, violento, peligroso, que no puede diferenciar LA LEY, de quien la representa: de la policía , o el maestro en la escuela" o la Juez . Es la ley que va siendo parte nuestra desde el nacimiento y que la sociedad le otorga primeramente a los progenitores, la responsabilidad de inscribir en sus hijos.
La característica más sobresaliente en estos adolescentes es la falencia o ausencia de esa "marca de lo social"; y al no haber inscripción, la capacidad de diferenciación es imperceptible; evidenciándose esto en la actitud respecto a su hacer/ no hacer /deshacer; en las significaciones que invierte /no invierte en el espacio propio y ajeno, la moto, la bici, la ropa, la vivienda, su cuerpo.
Un ejemplo: se tatúan la cara del Ché (Mito), dicen querer ser como él. Pero cuando ponen palabras sobre quién es el Ché, éste es un "ídolo" porque "odiaba a la cana,(policía) y cuando podía se mataba uno. ¿?(Acto). Es con ese aspecto que se identifican con el Ché.
Cuando utilizo el concepto de marca de lo social, no debe confundirse con la etiqueta, el rótulo, la tipificación que la sociedad sobre ellos.
IV.2.- De allí que el PROPÓSITO ÚLTIMO que se intenta con esta intervención es: que el adolescente pueda articularse con la LEY internalizando las reglas del juego social; y desde ahí buscar e identificar en sí sus deseos.
IV.3.- MODALIDAD DE TRABAJO.
En mi caso, no tengo recetas. Sólo me ubico como un instrumento más para servir a la apertura de un espacio de acceso al pensar- hacer, pensar- se, hacer-se desde sus propias actividades cotidianas, sus rutinas; y en un encuadre que las articule con las normas que lo social impone, de modo tal que desde ahí pueda pensarse como sujeto social a la vez que como sujeto de deseo.
En los primeros encuentros intento distinguir si hay algún espacio para crear la demanda en el sujeto. Si éste existe, analizar si puede articularse con esta oferta de Terapia Ocupacional. Además, indago sobre las posibilidades e imposibilidades que percibe el sujeto en sí y de su entorno, cómo, desde dónde y con qué se nombra.
Estas primeras observaciones son una de las condiciones para considerar factible el trabajo con este joven. Y de ser así, si será en modalidad individual, grupal o individual /grupal.
IV.4. INSTRUMENTACIÓN DEL ANÁLISIS DE LAS ACTIVIDADES
En el trabajo específico de TO con el adolescente, se hace hincapié en el espacio que éste construye desde sus actividades cotidianas, las rutinas diarias, los roles de vida, sus intereses, valoraciones, en la percepción de sus habilidades y su capacidad/discapacidad para asumir responsabilidades; y las variables que intervienen en esos modos de hacer.
De proponer actividades, siempre se prioriza la de inclusión en las grupales, como las escolares, deportivas, etc.
En otras, se toman los derechos y las obligaciones como dimensiones a ser reflexionadas, y se intentan articulaciones con su hacer cotidiano y en el uso de las instituciones existentes. De manera tal que
1- Puedan enfrentarse paulatinamente con sus propias limitaciones, a la vez que evalúen sus posibilidades; "Qué deseo" "Qué puedo"; " Dónde estoy yo y dónde el otro".
2- Que reflexionen sobre lo que hacen; se busquen en ese hacer; que detecten ellos mismos, (acompañados por mí), qué es lo que repiten que genera la ruptura con lo social; a quién o a qué responden en ese hacer deshaciéndose. Es decir, se piensen.
Fundamentalmente este trabajo, no es con la actividad; es utilizar la actividad, en especial las de la cotidianeidad, como espacio de reflexión de su hacer, en relación con él y los demás. No instrumento actividades, instrumento el análisis de sus actividades.
Vuelvo a señalar que tanto en el abordaje individual como grupal ( éste último que coordinamos conjuntamente con 1 psicopedagoga y una psicóloga, y al que llamamos AGRADA - Apuesta a Grupos de Reflexión y Acción De Adolescentes) el objetivo que perseguimos es el de trabajar desde la función paterna, en torno a la capacidad/ discapacidad de internalizar las reglas del juego social: lo que se puede hacer y lo que no se puede hacer. Dice Rafael Gamas "es en la pelea contra el límite donde el adolescente va construyendo su conducta y su forma de ser en el mundo". (4)
IV.5- LO SOCIAL
Esto nos exige no dejar de lado el análisis crítico sobre el impacto de la realidad actual y de nuestra intervención en las posibilidades de estos adolescentes; qué puede "hacer" ese sujeto para reflexionar-se; reconocerse como sujeto deseante. Creemos que sólo algo puede transformarse en él, si algo externo puede ser transformado por él mismo; y así poder visualizar la inscripción de sí en la posibilidad de cambio.
El trabajo con esta problemática exigió de un estudio pormenorizado sobre la OFERTA REAL EXISTENTE EN NUESTRA CIUDAD. Trabajo éste que estamos llevando a cabo con alumnos de 1º año de la UNLaR como Actividad de Extensión, y en el que deben estos alumnos enfrentarse a la dura realidad, de que formalmente existen muchas instituciones, direcciones, centros, talleres, etc. destinados a la niñez y la adolescencia, pero que en la práctica mayoritariamente no funcionan, son sellos, cuando no cargos públicos. Y aquellos que existen, todavía no se adecuan a las necesidades de estos jóvenes.










