Marcos de Referencia Teóricos y modelos de práctica de los Terapeutas Ocupacionales
Creek J., señala que el tratamiento que el Terapeuta Ocupacional utiliza en psiquiatría hace hincapié en la responsabilidad que cada individuo toma en el mantenimiento de su salud. También señala que no todas las personas aceptan este tipo de tratamiento, prefiriendo adoptar un rol más pasivo.
La concepción de los diferentes terapeutas ocupacionales, por el sentido de la rehabilitación, puede ofrecer distintas perspectivas dependiendo del modelo de práctica utilizado.
Guiados por el Modelo de Recapitulación de Mosey o Desarrollo adaptativo (años 60), surgen otros utilizando postulados de éste. Así, el modelo de ocupación humana de Kielhofner (1980), el de Reed&Sanderson o el Modelo Canadiense de rendimiento ocupacional, ofrecen visiones sobre el desarrollo de la práctica específica de esta disciplina.
Sus instrumentos y técnicas, aplicadas en diferentes dispositivos sirven de base, obteniendo resultados encaminados a la recuperación y rehabilitación del usuario. La visión más evolutiva-adaptativa del sujeto en el Modelo de Mosey, abre paso a una más centrada en el aprendizaje, en el concepto de conducta ocupacional y en la posibilidad de lograr el equilibrio en el Modelo de Ocupación Humana (Moruno 2002). Con solo estos dos postulados relacionados con la práctica de la Terapia Ocupacional se condicionan no el resultado de la intervención, sino cómo se aborda.
Las corrientes mas positivistas apoyadas en bases biofísicas, que devienen del modelo médico hacen que el Terapeuta Ocupacional diseñe intervenciones ligadas con las habilidades, considerando el mejor desempeño de éstas como criterio de éxito (Reed 1986). En este caso, los aspectos claves de la intervención de Terapia Ocupacional será utilizar las actividades de manera similar a una prescripción médica intentando, mediante un análisis de las mismas prever lo que se puede causar, mejorar o predecir (Paganizzi, L., 1997).
La filosofía de trabajo desde el punto de vista humanista se centra en la persona, sus deseos y expectativas, por lo que los aspectos claves del tratamiento de Terapia Ocupacional hacen hincapié en la entrevista y el plan de intervención, estableciendo criterios de éxito o fracaso con el propio usuario, a partir del nivel de satisfacción que pueda lograr en relación con sus propias expectativas y en convivencia con otros. (Paganizzi, L., 1997).
Se hace necesario un espacio para la significación del verbo, para la contención, para el compartir, para el encontrar razones y raíces, un espacio de proyección de transferencias, de saberes y de dudas, de miedos y extravagancias, de respeto.
Un espacio de canalización de frustraciones y tristezas, en dónde la premisa esencial sea el primun no nacere (ante todo no dañar), un lugar-paréntesis entre el pasado y futuro del self vulnerable. En esencia, un espacio terapéutico de ocupación significativa.
La Ocupación (actividad con propósito y significado para la persona) es parte del proceso rehabilitador y el logro de una persona desde una perspectiva rehabilitadora no solo es que realice una actividad significativa, sino los beneficios que ha ido obteniendo hasta realizarla. "El proceso de acercamiento a la conducta es parte de la rehabilitación misma, y si es efectiva, debería ir aportando beneficios al paciente" (Castejón M.A.,& Col., 1997, pág 126).










