La ocupación como modelo de intervención biopsicosocial
Los factores relacionados con los déficit neuroconductuales tras daño cerebral adquirido mencionados como: factores previos al accidente, como la personalidad premórbida y los antecedentes neuropsiquiátricos personales y familiares; la situación psicosocial, económica y laboral en el momento del accidente; el tipo, localización y gravedad del daño cerebral; las reacciones psicológicas del paciente ante las secuelas y el impacto de estas secuelas en la actividad laboral y en las relaciones sociales y familiares de los afectados justifican que la opción más adecuada para la comprensión de estos déficit sea un abordaje integrado basado en modelos de práctica biopsicosociales que estudien la interacción entre los niveles, biológico (lesión), psicológico (reacción ante los déficit) y social (modificaciones sufridas en sus actividades de la vida diaria y como influyen el contexto en la manifestación clínica de este tipo de déficit).
El término biopsicosocial es muy amplio y es utilizado para destacar la necesidad cuando trabajamos con pacientes que han sufrido daño cerebral adquirido, de comprender la compleja interacción de los aspectos biológicos, psicológicos y sociales que pueden influir en la conducta y el comportamiento de este tipo de pacientes.
En relación con la rehabilitación psicosocial existen diferentes vertientes de tratamiento entre las que podemos destacar aquellas que tienen como objetivo principal paliar los déficit cognitivos, facilitar la adquisición de habilidades para el afrontamiento de los síntomas, fomentar la puesta en práctica de habilidades sociales y de comunicación, y en general la adaptación del individuo a los diferentes síntomas que presenta en un determinado momento del proceso rehabilitador. Por otra parte no podemos olvidar aquellas medidas individuales y sociales que permitan a cualquier persona afectada por este tipo de alteraciones un buen ajuste social; es decir, aquellos abordajes que utilizan un enfoque centrado en el proceso por lo que se debe asegurar el apropiado acceso a los servicios y recursos necesarios, proporcionar un apoyo constante y formal, garantizando la continuidad de los cuidados y fomentando otras medidas destinadas a la mejora del medio social y asistencial del paciente.
Desde un punto de vista funcional en el entorno próximo del paciente existen problemas relacionados con la motivación, sentimientos de afectación y comportamientos psicológicos de defensa, dificultades para el mantenimiento de los roles personales (como padre, hermano, esposo,...) y sociales (profesional, educación,...), desorganización de los hábitos y comportamientos culturalmente determinados e imposibilidad para satisfacer las exigencias sociales que permiten una posición valorada y útil dentro del conjunto de la sociedad.
La elección e iniciativa de un comportamiento conlleva voluntad o capacidad de decisión por parte del sujeto, la cual en numerosas ocasiones se encuentra alterada en el paciente que ha sufrido daño cerebral. Así el conjunto de creencias que tenemos de nosotros mismos generadas y modificadas a través de la experiencia y estimuladas por nuestro conocimiento se verían de igual manera afectadas.
En función del grado de conciencia que el sujeto presente sobre sus limitaciones variarán las convicciones personales en relación con el conjunto de creencias y expectativas que la persona tenga para mostrar una conducta eficaz en el ambiente donde lleve a cabo las actividades cotidianas. De tal forma que el sujeto tendrá una percepción de si es él mismo el que controla la situación o es el entorno el que posee mayor protagonismo; o valorará si tiene la convicción de poseer el rango suficiente de habilidades así como la capacidad de anticipación de la puesta en práctica de las mismas en relación con el éxito o fracaso de su conducta.
Los valores del paciente implican un compromiso para actuar de manera socialmente aceptada que nos permite experimentar un sentido de pertenencia a un grupo y que con la presencia de alteraciones conductuales se ve en gran medida mermado, por lo que el sentido e importancia que le damos a las ocupaciones que determinan el grado de satisfacción al realizarlas diferirá de la situación previa.
Con relación a los hábitos previos del paciente en la realización de sus actividades de la vida diaria, las elecciones hechas en base a los valores, intereses y creencias del sujeto se ven modificadas por su nueva situación de discapacidad. La modificación del rol personal varía tanto en las obligaciones que conlleva como en las expectativas del cumplimiento del mismo por parte del entorno próximo al paciente.
Como objetivo de la terapia ocupacional para el tratamiento de este tipo de pacientes se encuentran entre otros y teniendo en cuenta las características clínicas mencionadas de esta población utilizar la ocupación para poder obtener mejoras funcionales y el mantenimiento de roles ocupacionales significativos con el fin general de mejorar la calidad de vida de las personas afectadas.
La ocupación y el contexto donde sea llevada a cabo deben proporcionar oportunidades para desarrollar comportamientos eficaces y competentes, desarrollar destrezas que apoyen el desempeño de los roles deseados, facilitar la aplicación de estrategias que aseguren la socialización en relación con los requerimientos del grupo cultural y apoyen las rutinas satisfactorias para un correcto desempeño de las actividades de la vida diaria.
Todos los cambios mencionados anteriormente junto con la presencia de déficit neuropsicológicos y físicos hacen que la situación del paciente sea muy compleja requiriendo del análisis de la misma a través de una orientación holística que contemple tanto las facetas físicas-estructurales, cognitivas-conductuales como sociales y del entorno del paciente. De tal forma que la intervención no sólo se centrará en el paciente sino que será necesaria una adecuada comprensión del contexto donde la persona se desenvuelve y que en numerosas ocasiones será el principal objetivo intentando proporcionar espacios para la exploración, competencia y el logro.










