Rehabilitación laboral y enfermedad mental

Programa de Rehabilitación Laboral

Escrito por terapia-ocupacional.com Jueves 18 de Febrero de 2010 11:20

Valor para los usuarios

Valor para los profesionales

La estructura de atención del Programa de Rehabilitación Laboral se articula en cuatro pasos:

- Paso 0

Comprende los aspectos previos a la incorporación efectiva del usuario al PRL: información a potenciales usuarios y familias de la filosofía de la rehabilitación laboral y las características del Programa, recepción de informes de derivación, coordinación y contacto con las entidades derivadoras, evaluación funcional vocacional-laboral inicial de usuarios, evaluación y contrastación de datos con las familias, elaboración de un informe de evaluación inicial y presentación del caso al Equipo Técnico, diseño y programación del Plan Individualizado de Rehabilitación Laboral (PIR-L), entrevista devolutiva y firma de contrato de entrada al PRL con usuario y familias.

Implicamos y hacemos partícipe al usuario de su proceso rehabilitador laboral desde el primer momento con la firma del informe de derivación y más adelante a la hora de consensuar el PIR-L y la consiguiente firma del contrato de entrada al PRL.

El peso del Paso 0 recae fundamentalmente en la figura de la Psicóloga quien se encarga de las entrevistas (informativas, evaluativas y devolutivas), recepción de informes de derivación por parte de las entidades derivadoras y coordinación con éstas, elaboración de informes iniciales, consensuar el PIR-L con usuario y familia y firma del contrato de entrada. Es el momento de hacer entrega al usuario y a la familia de una pequeña guía de apoyo del PRL. El Equipo Técnico al completo (Psicóloga, Técnico de Inserción Laboral, Terapeuta Ocupacional y Monitor) elabora conjuntamente una propuesta de PIR-L que se consensuará posteriormente con usuario y familia.

- Paso 1. Entrenamiento de hábitos y habilidades laborales en Talleres Rehabilitadores.

Los talleres rehabilitadores son el marco en el que, por un lado, se refuerzan y generalizan al contexto laboral los hábitos y habilidades entrenados inicialmente en el CRPS y, por otro lado, se entrenan habilidades específicas de ajuste laboral. Para una generalización ajustada al área laboral y motivada de estas habilidades inicialmente entrenadas es fundamental conocer la orientación vocacional del usuario y trabajar en función de ésta. En el caso de que esta orientación no esté clara en un primer momento será necesario explorar en este sentido para poder encontrar, ajustar y definir una línea sobre la que trabajar. Resulta igualmente imprescindible una fluida y eficaz coordinación técnica con el CRPS de referencia con vista a complementar el trabajo que se lleva a cabo o que se llevó en su momento, evitando duplicidades.

Estos talleres son un ámbito de trabajo simulado donde el usuario adquiere o recupera los hábitos y habilidades laborales que son comunes a cualquier tipo de empleo (relación con compañeros y supervisores, resolución de problemas laborales, manejo y cuidado de herramientas...). Concebidos de una forma muy diferente a los tradicionales talleres ocupacionales, los talleres rehabilitadores son espacios de trabajo abiertos y dinámicos, donde el principal objetivo es el entrenamiento laboral del usuario y su preparación para una posterior inserción en el mercado de trabajo (Paso 3).

El taller rehabilitador tiene carácter polivalente y multidisciplinar: los trabajos que en él se realizan no se circunscriben a un área laboral determinada (electricidad, jardinería, etc.) sino que abarcan un espectro amplio de tareas. Las tareas se supeditan siempre a las necesidades individuales de cada uno de sus usuarios (trabajadores), a su particular proceso rehabilitador. No existe una tarea fija a la que el trabajador deba adaptarse, sino que es la tarea la que se diseña en función de su capacidad, aptitudes y déficit laborales. El taller rehabilitador no tiene carácter productivo ni depende de la exigencia de la obtención de un rendimiento económico. Esa dependencia subordinaría su principal objetivo, que es la rehabilitación individualizada de sus miembros.

La trayectoria del PRL desde febrero de 2003 en cuanto a talleres rehabilitadores nos devuelve que los mismos que se iban creando en función de las necesidades del usuario y por tanto muy individualizados, a medida que se incorporan nuevas personas a estos mismos talleres, se van naturalmente transformando en talleres troncales y grupales.

El grueso del trabajo de intervención en el Paso 1 lo llevan tanto la figura del Terapeuta Ocupacional que es quien diseña y planifica los talleres, ejecutando algunos de ellos como los monitores que son básicamente ejecutores. Este trabajo está complementado por las intervenciones profesionales de la Psicóloga (atenciones individuales y familiares) en función de las necesidades de cada caso.

La atención en el Paso 1 se llevaría a cabo en los siguientes contextos:
- Taller de Oficios en el que se desarrollan trabajos de jardinería (elaboración de un cuaderno técnico, mantenimiento general, plantación, abono...); trabajos de carpintería, ebanistería y bricolaje; trabajos de pintura y restauración; trabajos de mantenimiento de las instalaciones...
- Taller de Ofimática en el que se desarrollan tareas administrativas (redacción, fotocopiado, recepción, archivo, documentación, correspondencia...); tareas en el área de la informática (redacción, mecanografía, grabación de datos, elaboración de bases de datos...); elaboración, redacción, maquetación e impresión de la gaceta; organización, funcionamiento y mantenimiento de la Biblioteca...
- Actividades complementarias de carácter social y cultural tanto en el PRL (lecto-escritura) como en la comunidad (asistencia al Club de Ocio para potenciar las relaciones sociales). Son aquéllas que contribuyen a la consecución de los objetivos planteados en el PIR-L, aunque algunas de ellas se desarrollen fuera del contexto y del horario del PRL.
- Atenciones profesionales por parte de la Terapeuta Ocupacional (atenciones individuales) o la Psicóloga (atenciones individuales o familiares).

- Paso 2. Orientación y acompañamiento a la formación.

Una vez adquiridos determinados hábitos y habilidades de ajuste laboral en los talleres rehabilitadores (manejo y cuidado de herramientas, puntualidad, asistencia...) (Paso 1), procedemos a abordar el aspecto formativo de los usuarios. Éste siempre irá determinado por la orientación vocacional del usuario y en función de las exigencias del puesto de trabajo al que pretenda optar. En esta línea, una persona que quiera dedicarse a la pastelería podrá seguir una formación en esta dirección (elaboración de tartas) pero no una formación en que se desvíe de su orientación (jardinería). De esta forma se mantiene alta la motivación del usuario, por percibirse de forma clara que la formación es un paso más que se da en la consecución de la meta laboral y no un mero entretenimiento.

El entrenamiento previo en hábitos y habilidades de ajuste laboral está dirigido a la adquisición de herramientas por parte los usuarios para favorecer su asistencia de forma provechosa a cursos de formación.

En el momento de la integración laboral de las personas con trastorno mental suelen surgir problemas relativos a la falta de conocimientos o a la escasa cualificación profesional. Con la orientación y acompañamiento a la formación (Paso 2) contribuimos al aumento y reciclaje de la escasa u obsoleta formación de los usuarios del Programa.

Entendemos que el paso 2 tiene dos momentos: un primer momento de formación teórica y un segundo momento de formación práctica, al igual que puede suceder con una formación universitaria o con un módulo de formación profesional.

La exploración de los intereses formativos del usuario para orientar la formación teórica se llevan a cabo con él desde el paso 0 y a lo largo del paso 1, siempre coherentemente con su orientación vocacional. El Técnico de Inserción Laboral es el encargado de contactar con los recursos formativos que existen en la comunidad, preferentemente en la zona del usuario para que éste pueda beneficiarse de una formación normalizada, ajustada a sus intereses y cercana.

La formación práctica es la que tendría lugar en un segundo momento. El Técnico de Inserción es la figura encargada del contacto con empresas e instituciones para el establecimiento de convenios que permitan a usuarios del Programa la realización de prácticas laborales no remuneradas.

En ambos momentos se contempla la posibilidad de un acompañamiento inicial siempre que el usuario lo precise y un seguimiento por parte de los profesionales en función de las necesidades.

- Paso 3. Orientación e inserción laboral

Previo a este paso el usuario debe haber adquirido un buen ajuste laboral y social y tener una orientación vocacional definida y ajustada a su posibilidades reales y a las demandas del mercado de trabajo.

Las acciones de búsqueda de empleo se concretan en el acompañamiento para la definición de qué trabajo quiere buscar el usuario, dónde lo debe solicitar, qué medios tiene a su alcance para lograrlo... Fundamental para el buen desarrollo del Paso 3 es la coordinación del Técnico de Inserción con los diferentes recursos laborales de la comunidad, siempre en función de la orientación vocacional de los usuarios y su zona de residencia.

El apoyo que se ofrece al usuario una vez que se ha insertado laboralmente dependerá de su situación personal, consensuándose la forma y frecuencia. El apoyo y seguimiento pretende garantizar el mantenimiento del usuario en el nuevo puesto de trabajo de la manera más satisfactoria posible.

El trabajo en el Paso 3 está complementado con un apoyo y seguimiento por parte de los profesionales en función de las necesidades individuales (atenciones profesionales individuales con el Técnico de Inserción o la Psicóloga; atenciones familiares con la Psicóloga para aceptar, asumir y manejar los cambios que se producen con la incorporación laboral; acompañamiento inicial del Monitor al puesto de trabajo...).

La atención a los usuarios en el Paso 3 se lleva a cabo de la siguiente forma:
Coloquios Laborales (atenciones grupales de información laboral sobre temas elegidos por los participantes).
Taller de Búsqueda de Empleo (apoyo a la búsqueda activa de empleo).
Utilización de recursos laborales comunitarios (Urban Calerizo, Vivernet...).
Atenciones profesionales.

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