Trabajar en equipo para las modificaciones en el hogar

Qué y cómo se evalúa

Escrito por terapia-ocupacional.com Miércoles 15 de Octubre de 2003 00:00

Valor para los usuarios

Valor para los profesionales

Qué y cómo se evalúa


Cada uno de los tres grupos anteriores evalúa a la persona dentro del entorno a su manera usando instrumentos diseñados para cumplir sus objetivos. Un ejemplo serían las listas que se hacen los usuarios para identificar los elementos que dificultan sus movimientos: "el fregadero está muy alto, el inodoro muy bajo..." Algunas listas como las proporcionadas por Consumer's Guide to Home Modifications desarrollada por Adaptive Environments Center o Home Safety Guide for Older People: Check It Out/Fix It Up 8,9 guían al usuario habitación por habitación para que compruebe si tiene alguna dificultad. Por ejemplo, si tiene suficiente espacio para moverse en el cuarto de baño. Hay otro tipo de listas como las de LivAbility 10 que simplemente enumeran utilidades como barras para agarrarse, marcas con colores en los escalones o alfombrillas antideslizantes en la bañera. Esta clase de instrumentos no trata los problemas ocupacionales directamente aunque el inventario identifica elementos genéricos que por presencia (escaleras) o ausencia (barras agarradoras) potencialmente crean o mejoran los problemas ocupacionales.

La ausencia barras en un cuarto de baño presupone la dificultad que tendrá una persona con el equilibrio dañado o poca fuerza en las piernas para sentarse o levantarse del inodoro. En cualquier caso, no hay garantía de que los elementos evaluados contribuyan a los problemas ocupacionales o que sean los únicos que dificultan la actividad. No obstante, estas listas proporcionan, en un sentido amplio, los problemas de los consumidores y un inventario de soluciones genéricas.

Algunos instrumentos de este tipo son todavía más intensivos al implicar al individuo en la cumplimentación de listas basadas en auto-informes sobre el grado de dificultad experimentado en la realización de diversas tareas y actividades y/o anotando elementos de la casa relacionados.

Un folleto muy popular en Estados Unidos y de gran distribución, U.S. Consumer Product Safety Commision's Home Safety Checklist 11, pide a los consumidores que constaten la presencia de elementos peligrosos tales como alfombras resbaladizas o cables eléctricos además de las medidas de seguridad existentes como alfombrillas de baño antideslizantes.

Muchos constructores utilizan su experiencia para determinar qué componentes deberían ser modificados sin la necesidad de hacer uso de instrumentos formales. Otros, simplemente usan listas de control u hojas de trabajo in situ para recoger la información detallada del entorno. Por ejemplo, una encuesta realizada por Massachussets Rehabilitation Commssion 12 recopila exhaustivamente datos sobre viviendas plurifamiliares gracias a un listado que incluye la presencia o ausencia de accesorios que facilitan la accesibilidad (por ejemplo: inodoro: altura adecuada de suelo a asiento, 43 a 48 cm) Esta herramienta tiene dos limitaciones que son comunes con las listas de los constructores: está orientada a edificios plurifamiliares en vez de unifamiliares y se basa en los estándares federales de accesibilidad pública y no de viviendas

Independientemente del método de evaluación que usen los profesionales de la construcción, los resultados describen invariablemente los aspectos que la persona ha detectado en su hogar como problemáticos y las modificaciones específicas que deben hacerse para resolverlo. Aunque normalmente, no reúnen suficiente información necesaria sobre el individuo y su desarrollo ocupacional para asegurar lo apropiado de la reforma. Por otra parte, al ser producto de un problema particular, pueden no ser soluciones integrales. Algunos de estos profesionales son expertos en adaptar los hogares de las personas mayores algo frágiles o de aquellos que quieren envejecer en sus casas. Pero, los que no son tan diestros en este tipo de reforma podrían sin ir más lejos, instalar barras agarradoras de acuerdo con el estándar de la ADA, menos eficaces para los más ancianos, que utilizan en muchos casos barras de sujeción, más que las barras a cada lado del inodoro.4, 5, 6, 7 Del mismo modo, podrían cambiar a una ducha accesible para un anciano que use silla de ruedas que, como mucho, necesitaría un asiento en la bañera ya que tiene dificultad para permanecer de pie mucho tiempo. 13

Sería pues muy natural que los terapeutas ocupacionales cubrieran estas deficiencias evaluando a la persona, la actividad de esta y el entorno. Una evaluación típica usada por los terapeutas es la SAFER 14 que contiene información completa sobre habilidades funcionales (alcance, rango de movimientos, movilidad, agudeza visual, etc) y desarrollo de tareas (sentarse en el inodoro, en la bañera, bajar escalones, etc). A diferencia de las evaluaciones que se basan en inventarios del entorno para predecir problemas ocupacionales, las de los terapeutas señalan estos problemas directamente y utilizan la información sobre las habilidades de la persona para recomendar las modificaciones necesarias.

Incluso, las evaluaciones diseñadas para ser usadas por el personal de atención sanitaria tienen tendencia a omitir elementos comunes en los hogares asociados con las dificultades ocupacionales. Un ejemplo es la publicación Mantaining Seniors' Independence: A Guide to Home Adaptations 15 editada por Canada Mortgage and Housing Corporation que clasifica niveles de dificultad en la realización de diversas tareas y actividades incluyendo elementos del entorno.

También enumera recomendaciones para reducir los posibles problemas derivados de la actividad diaria como la instalación de barras, suelos antideslizantes, tablas de transferencias o cambiar la bañera por un plato de ducha.

En general, de las evaluaciones de los terapeutas resultan soluciones de asistencia a pequeña escala (asientos de baño portátiles) o cambios generales en el entorno (barras) que no requieren de conocimientos de arquitectura o construcción. Cuando se recomiendan grandes cambios debe involucrarse a los técnicos adecuados para que verifiquen si la modificación es viable en esa vivienda en particular.

Una excepción es la guía Occupational Therapy Evaluation de Philadelphia Corporation for Aging's que compagina información personal y ocupacional sobre el cliente junto con datos específicos sobre las modificaciones posibles para mejorar el entorno. De todas formas, ni siquiera el resultado de esta evaluación es suficiente para que un constructor realice un plan de rehabilitación de la vivienda con el fin de instalar los elementos recomendados por los terapeutas.

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