Efecto inmediato del Richelli´s Painreliever sobre punto gatillo miofascial del músculo trapecio en un paciente con cervicalgia mecánica

 

Autores.

Fco. Javier Montañez Aguilera (a)
Noemí Valtueña Gimeno (b)
a Departamento de Fisioterapia. Universidad CEU-Cardenal Herrera, Valencia, España.
b Estudiante último curso Fisioterapia. Universidad CEU-Cardenal Herrera, Valencia, España.

Introducción del caso.
El dolor de origen muscular es un problema bastante común y tiene en el Síndrome de Dolor Miofascial (SDM) una de sus formas más frecuentes.1,2 Esta disfunción característica de la musculatura esquelética tiene como responsables a los puntos gatillo miofasciales (PGM), "nódulos hiperirritables alojados en una banda tensa de músculo esquelético, doloroso a la compresión y capaz de producir un buen número de signos y síntomas que incluyen dolor referido, acortamiento, debilidad, inhibición, descoordinación, espasmo referido, fatigabilidad, retardo en la recuperación tras el ejercicio y retardo en la relajación". 3
Aunque la etiología de los PGM no es completamente conocida, la hipótesis actualmente más aceptada sobre su naturaleza se centra en la existencia de una disfunción de las placas motoras, causante del acortamiento del músculo y de la perpetuación de éste.4,5 Los trabajos de J Shah et al parecen confirmar este planteamiento.6,7
La literatura recoge un importante arsenal terapéutico dirigido a normalizar la longitud del grupo de fibras afectado por el PGM y restaurar el funcionamiento de las placas motoras afectadas. Estas técnicas puede agruparse en: técnicas conservadoras (masotrerapia, estiramiento, termoterapia, ultrasonido, etc.) y técnicas invasivas (punción superficial y profundas).3,8
El objetivo de nuestro trabajo es comprobar los efectos inmediatos de la aplicación del Richelli´s Painreliever (RPR) sobre el PGM número uno de las fibras superiores del trapecio. La utilización de la electromiografía (EMG) de superficie para valorar cambios en el músculo después de la intervención aportará un rasgo objetivo fundamental. El empleo de este método de valoración viene avalado por la literatura.9,10

Metodos.
Sujeto
Mujer de 38 años con diagnóstico médico de cervicalgia, acude el día 11 marzo de 2010 a consulta. Se localiza un PGM en el trapecio derecho siguiendo los criterios establecidos por Simons y Gerwin:3,11
a) Presencia de una banda tensa palpable.
b) Presencia de un nódulo hipersensible dentro de esa banda tensa.
c) Respuesta de espasmo local provocada mediante la palpación súbita de la banda tensa.
d) Reproducción del dolor típico del PGM, reconocible por el sujeto.
e) Presencia de dolor referido constante (solo para PGM activos).

Intervención.
Se realiza una única intervención consistente en la aplicación de un tratamiento con el RPR sobre el PGM encontrado. La duración es de 90 seg..

Mediciones.
Se realiza la medición de tres variables, según Aguilera et al:12
1. Rango móvil articular activo (RMAA) del raquis cervical hacia la latero-flexión izq.. Se mide midió con un goniómetro analógico cervical de la casa Performance Attainment Associates (Lindstrom MN, USA), ajustado con velcro© en la zona occipital para evitar oscilaciones durante los movimientos cervicales. Durante el registro, el sujeto se encuentra en sedestación sin apoyar en el respaldo, la columna vertebral alineada, los hombros relajados y las manos sobre sus muslos. Las extremidades inferiores se encuentran con flexión de 90º en caderas y rodillas. Los valores obtenidos pre y post-intervención se expresan en GRADOS (º)
2. Actividad eléctrica basal (AEB) del trapecio derecho. Se mide con electromiografía de superficie. El aparato en un MP 100 de BIOPAC Systems (Goleta CA, USA). El sujeto se encuentra en decúbito supino sobre una camilla hidráulica, en posición cervical neutra y con las extremidades relajadas. Para la ubicación de los electrodos, localizamos el punto intermedio de una línea imaginaria que une C7 con la cara lateral del acromion. Éstos se colocan 20 mm. laterales a dicho punto.13 Los electrodos permanecen adheridos en todo momento para el registro post-intervención. Se registra durante 30 seg. tomándose la media de los 10 segundos centrales. Los valores obtenidos pre y post-intervención se expresan en milivoltios (mV).
3. Sensibilidad a la presión (SP) aplicando una presión de 2.5 kg/cm² sobre el PGM del músculo trapecio con un algómetro analógico de presión (AAP) de la casa Wagner Instruments (Greenwich CT, USA). Sobre una escala analógica visual (EAV) se registra la sensación que percibe el sujeto en el momento de dicha aplicación. Ésta consiste en una línea de 10 centímetros, cuyos extremos representan la sensación de no molestia (valor "0") y la sensación de máximo dolor perceptible (valor "10"). Los valores obtenidos pre y post-intervención se expresan en centímetros (cm.)
Una vez localizado el PGM del músculo trapecio derecho, se realizan los registros de RMAA, AEB y SP. A continuación se lleva a cabo la intervención con el RPR, para finalizar con los mismos registros post-intervención. El mismo examinador se encargó de realizar los registros pre y post intervención. Un segundo operador realizó la intervención.

Resultados.
En la tabla se pueden observar los resultados pre y post-intervención obtenidos.
VARIABLES PRE POST
RMAA 38º 38º
AEB 0.00437 mV. 0.00121 mV.
SP 2.5 cm. 5 cm.

A corto plazo, el RPR aplicado durante 90 seg. sobre un PGM en un sujeto con cervicalgia mecánica, produce un descenso de la actividad eléctrica del músculo trapecio y un aumento de la sensibilidad del PGM de dicho músculo. No se observa cambio alguno en el RMAA del raquis cervical.

Discusión.
Una vez finalizadas las mediciones, el sujeto comentó que sintió molestias durante la aplicación del RPR. También manifestó que la molestia final percibida era ligeramente mayor comparada con la que sentía al iniciar el protocolo. Esas sensaciones vienen refrendadas por el aumento de la SP del PGM. Probablemente las sensaciones de molestia explican el hecho de que no mejore la movilidad del raquis cervical hacia la latero-flexión izq., dado que en ese sentido se le exige un estiramiento al músculo trapecio.
En nuestro trabajo anterior, encontramos una relación entre las variables medidas, debido a que las tres mejoraron, a corto plazo, tras la aplicación de un mismo estímulo, presión isquémica (PI).12 Si comparamos ambos tratamientos, la PI tiene un carácter analgésico que es apreciado por el sujeto de forma inmediata, mientras que el RPR se muestra más irritativo para con el tejido.
La aplicación del RPR si presenta resultados positivos, a corto plazo, a nivel de la variable más objetiva: la AEB. Si comparamos la media pre y post-intervención de los 22 sujetos tratados con PI en nuestro estudio anterior (0.005395 mV. pre-intervención y 0.004124 mV. post-intervención) con los valores obtenidos en el sujeto de estudio (0.00437 mV. pre-intervención y 0.00121 mV. post-intervención), cabe señalar que el porcentaje de disminución de la EAB es mayor al tratar un PGM con el RPR (23.5% frente al 72.3%).
Futuros trabajos deberían realizar estudios aleatorizados con controles sobre un número significativo de sujetos, así como seguimientos para comprobar resultados a medio y largo plazo tras la aplicación del RPR.

Agradecimientos.
Los autores quieren expresar su gratitud a la Clínica Richelli, así como la empresa Mercadona, por las facilidades proporcionadas para la realización del presente trabajo.

Bibliografía.
1. Staud R. Future perspectives: pathogenesis of chronic muscle pain. Best Practice & Research Clinical Rheumatology 2007;21(3):581-596.
2. Chaiamnuay P, Darmawan J, Muirden KD, Assawatanabodee P, Epidemiology of rheumatic disease in rural Thailand: A WHOILAR COPCORD study. Community Oriented Programme for the Control of the Rheumatic Disease. J Rheumatol 1998;25:1382-1387.
3. DG Simons, JG Travell, LS Simons. Myofascial pain and dysfunction. The trigger point manual. The upper extremities, vol. 1. Second ed. Willians and Wilkins, Baltimore, 1999.
4. Simons DG. Review of enigmatic MTrPs as a common cause of enigmatic musculoskeletal pain and dysfunction. J Electromyogr Kinesiol 2004;14(1):95-107.
5. Gerwin RD, Dommerholt J, Shah JP. An expansion of Simons' integrated hypothesis of trigger point formation. Curr Pain Headache Rep. 2004;8(6):468-75.
6. Shah JP, Phillips TM, Danoff JV, Gerber LH. An in vivo microanalytical technique for measuring the local biochemical milieu of human skeletal muscle. J Appl Physiol. 2005;99(5):1977-84.
7. Shah JP, Danoff JV, Desai MJ, Parikh S, Nakamura LY, Phillips TM, Gerber LH. Biochemicals associated with pain and inflammation are elevated in sites near to and remote from active myofascial trigger points. Arch Phys Med Rehabil. 2008;89(1):16-23.
8. Rickards LD. The effectiveness of non-invasive treatments for active myofascial trigger point pain: A systematic review of the literature. International Journal of Osteopathic Medicine 2006;9(4):120-136.
9. Persson A, Hansson G, Kalliomaki J, Moritz U, Sjolund B, Pressure pain thresholds and electromyographically defined muscular fatigue induced by a muscular endurance test in normal women. Clin J Pain 2000;16(2):155-163.
10. Farina D, Kallenberg L, Merletti R, Hermens H, Effect of side dominance on myoelectric manifestations of muscle of muscle fatigue in the human upper trapezius muscle. European Journal of Applied Physiology 2003;90(5-6):480-488.
11. RD Gerwin, S Shannon, CZ Hong, D Hubbard, R Gevirtz. Interrater reliability in myofascial trigger point examination. Pain 69(1997), 65-73.
12. FJ Aguilera, DP Martín, RA Masanet, AC Botella, LB Soler, FB Morell. Immediate effect of ultrasound and ischemic compression techniques for the treatment of trapezius latent myofascial trigger points in healthy subjects: a randomized controlled study. J Manipulative Physiol Ther. 2009 Sep;32(7):515-20.
13. C Jensen, O Vasseljen, R Westgaard. The influence of electrode position on bipolar surface electromyogram recordings of the upper trapezius muscle. Eur J Appl Physiol 67(1993), 266-73.