Hacia un modelo integrador y convergente ¿sin perder la identidad?
La fisioterapia debe actualizarse. La medicina debe actualizarse. Es absurdo pretender seguir adelante con un planteamiento que desprecia el papel del cerebro en cualquier interacción fisiológica, patológica o no. Es necesario integrar los avances en la neurofisiología del dolor, el abordaje bio-neuro-psico-social (Maimai, paténtalo rápido que me lo quedo), el paradigma del movimiento. Creo que es muy interesante intentar unificar criterios en lugar de seguir planteando el asunto desde dos frentes claramente diferenciados.
Tengo un paciente con un dolor en el lateral del tobillo reciente: paciente agudo. Tratamiento: terapia manual para el dolor y movilidad, vendaje funcional, ejercicios propioceptivos... Pero si el paciente presenta dolor en el lateral del tobillo de mucho tiempo de evolución: paciente crónico: terapia "hands-off", terapia cognitivo-conductual, reentrenamiento con espejos...
¿Debe ser blanco o negro? No sabemos a qué se debe el dolor en el lateral del tobillo. Sabemos que el dolor es una experiencia que se produce en el cerebro. Sabemos que puede ser consecuencia de un proceso de daño en el tejido (respuesta de daño local) o de un proceso de daño imaginado (alerta nociceptiva).
En consulta muchas veces el mejor resultado en pacientes con dolor de larga evolución ha sido tras un proceso de readaptación funcional. Para mi este proceso ha consistido en demostrar "al cerebro" del paciente lo que es capaz de hacer, de manera progresiva, su "supuesta articulación dañada". Un proceso donde intento enseñarles de una manera comprensible, cómo funciona "el dolor".
Este mismo trabajo lo realizo con pacientes con patología aguda para tratar de mejorar la funcionalidad y reentrenar la propiocepción. Así mismo, intento explicar qué hago en consulta y por qué lo hago (hasta donde yo se...).
Creo que debemos integrar ambos "abordajes". No es beneficioso pensar en blanco o pensar en negro. Hay una riquísima variedad de grises por el camino. Digo esto porque últimamente hablando con varios compañeros centrados en el paradigma del tratamiento del dolor crónico, parece que la terapia "convencional" ya no funciona. Ya no es importante "la rodilla" porque todo está en el cerebro. Lo importante es evitar por todos los medios la sensibilización. Para ello la primera consulta es "hablada", "docente". Más adelante pasaremos a abordar los otros aspectos del dolor.
Negro. Muy negro. Al igual que no creo en la etiquetas, no creo en "los colores". No soy un valencianista acérrimo, tampoco soy "agudista o cronicista". Si ves el mundo desde un cristal verde, todo es verde. Si buscas implicaciones neurodinámicas, las encuentras. El cerebro es parte relevante en todo proceso doloroso, porque sin él no hay proceso doloroso, pero no hay que olvidar que el tobillo, en mayor o menor medida, puede tener un papel importante en el dolor, la disfunción, incapacidad...
Y como alguna vez he discutido con compañeros de esta y otras disciplinas, nuestro campo de actuación parte de la terapia manual y el movimiento. No debemos perder la perspectiva y la mejor solución es integrar en lugar de sustituir.










