ELIMINAR GESTOS O ACTIVIDADES QUE NOS PERJUDICAN


La aparición de problemas discales está íntimamente relacionada con la actividad diaria de las personas ya sea actividad laboral o deportiva. Es de vital importancia ante los primeros síntomas determinar los gestos o actividades que nos perjudican e intentar corregirlas para evitar el desarrollo de la patología. Es adecuado un reposo relativo, porque conseguimos no cargar más la estructura que genera el problema pero sin tener un reposo absoluto, que a la larga puede resultar perjudicial por la debilidad muscular que provoca.

Es importante acudir a tu fisioterapeuta de forma precoz, para poder clarificar que estructuras pueden estar influyendo en tus síntomas. Como en la mayoría de las lesiones cuanto menos tiempo transcurra desde el inicio de los síntomas al tratamiento mejor será el resultado de este. Especialmente en este tipo de lesiones donde, el nervio podría estar sometido a compresión, y como todos sabemos, las estructuras nerviosas tienen un tiempo de regeneración muy largo, así que conviene, que estas estructuras no pasen mucho tiempo en condiciones de compresión.

Resulta beneficioso el estiramiento de la musculatura lumbar y nalga del lado de la ciática pero siempre pautado por tu fisioterapeuta ya que no en todos los casos se pueden realizar estas técnicas.  En caso de estar indicados sería recomendable realizarlos al menos un par de veces al día, sobretodo, después de la actividad laboral que en muchas ocasiones es repetitiva y fatigosa para nuestras estructuras corporales.

Siempre las lesiones se asientan sobre varias capas que interactúan por este motivo es conveniente tener conocimientos de técnicas viscerales, emociones, energéticas y mecánicas que aborden todas las posibles influencias en la lesión que sufrimos. Además de buscar y mejorar estas causas de lesión es conveniente una buena reeducación de que perpetúan nuestra lesión. Para ello podrían ser útiles técnicas como los ejercicios de estabilización lumbar, la ergonomía y el tratamiento postural que ayuda a corregir los gestos que inducen la lesión o la perpetúan.

El mejor tratamiento es la prevención, por tanto en esta patología es muy importante acondicionar el puesto de trabajo a nuestro problema y evitar aquellos gestos o posiciones que nos perjudiquen.