FUNDAMENTAL CONOCER LA ANATOMÍA MUSCULAR Y EL MÉTODO
El vendaje neuromuscular o kinesiotaping: la colocación de tiras de kinesiotaping por un profesional que controle el método suele mejorar los síntomas de la contractura y acortar el plazo de recuperación. Es fundamental conocer la anatomía muscular y el método de colocación para obtener estos buenos resultados. Con este producto, en muchas ocasiones se puede volver a la práctica deportiva en tiempo más breves, y con menos peligro de recidiva.
La kinesiología holística: nos permite hacer un test que nos podría confirmar si nos encontramos ante una contractura, y si ésta tiene relación con otras lesiones que la puedan perpetuar. Además podemos testar si hay factores, energéticos, emocionales y químicos asociados a la contractura. En casos donde existe mucha incidencia de contracturas sería importante testar si tenemos alguna intoxicación que nos afecte a nivel muscular, o al hígado, que influye determinantemente en el estado muscular. También es muy común que en estos casos de contracturas repetitivas haya una falta de algún mineral, como el calcio, potasio, magnesio, muy importantes para el correcto metabolismo muscular, o falta de vitaminas sobretodo del grupo B.
Terapia cráneo-sacral: aunque nos podamos encontrar con una patología, cuyo origen consideremos periférico, el actuar sobre el buen funcionamiento de todo el sistema cráneo-sacral nos puede reportar grandes beneficios. En ocasiones, nos sorprenderá que al mejorar la movilidad de las suturas craneales, el deslizamiento de la médula dentro del tubo dural, y permitir una buena circulación del liquido cefalo-raquídeo, patologías que parecen tener un origen más periférico, mejoran o incluso desaparecen. En casos donde existen muchas contracturas, sobre todo a nivel de los músculos de la postura, en la zona de la espalda, el equilibrar este ritmo puede mejorar mucho nuestros síntomas.
Terapia regenerativa: Nutrición para la recuperación ante una lesión muscular









