Desequilibrios musculares

En alguna entrada anterior analizamos, a grandes rasgos, el desacondicionamiento físico. Vamos aquí a centrarnos en la repercusión muscular de este proceso.
Los cambios relacionados con el desuso muscular, el stress, la patología, resumiendo, lo que ocurre cuando no nutrimos a los músculos de sus necesidades de movimiento y reposo, han sido ampliamente estudiados. Aunque actualmente existen modelos teóricos y clínicos más avanzados con respecto al control motor, sigue aportando ideas interesantes el modelo de los desequilibrios musculares de V. Janda, ofreciendo una visión funcional y operativa del conjunto de manifestaciones físicas que acontecen con el desacondicionamiento a nivel muscular. Se basa en la distinción entre músculos posturales y dinámicos, y a su diferente respuesta ante el estrés, la disfunción, la tensión.

Los músculos posturales son aquellos responsables del mantenimiento de la postura, en el caso del ser humano la bipedestación, y más concretamente el apoyo unipodal, en relación con la posición mantenida durante la marcha.

Los músculos fásicos tienen una actividad más dinámica, se ponen en funcionamiento para desarrollar gestos concretos, como lanzar una pelota, y durante la mayor parte del tiempo permanecen en un estado de relativa inactividad.

El comportamiento de cada grupo de músculos en relación con un desacondicionamiento físico va a ser distinto:

  • Músculos posturales / tónicos: Facilitamiento, acortamiento, hipertonía.
  • Músculos dinámicos / fásicos: Inhibición, debilidad, hipotonía


Agrupando por su localización estos músculos se deducen los síndromes característicos de la zona cérvicoescapular y la zona lumbopélvica, llamados síndromes cruzados superior e inferior. Lo de cruzado hace referencia a la disposición espacial de los musculos de cada tipo, que con algo de imaginación foman una X.

sindrome-cruzado-superior

El objetivo del tratamiento de los desequilibrios musculares consiste en restablecer la longitud, la fuerza y el control de la función muscular.
Conociendo la naturaleza de cada grupo muscular, y valorando su respuesta ante la disfunción, el tratamiento de dicho músculo se basará en ejercicios basados más en el estiramiento y las técnicas para rebajar el tono muscular (músculos posturales), o el fortalecimiento (músculos fásicos).

En el caso de que estos desequilibrios musculares se relacionen con una disfunción de estabilidad, las técnicas más específicas de control motor deben ser seleccionadas por el fisioterapeuta según el caso.

Aunque invite a una simplificación excesiva, la siguiente lista de músculos ordenados en posturales y fásicos, puede ayudar a establecer un programa de ejercicios, recordando que habrá que poner más énfasis en el estiramiento de los músculos posturales y el fortalecimiento de los fásicos.

Músculos posturales / tónicos: responden a la disfunción / tensión con facilitamiento, acortamiento e hipertonía.

  • Gemelos,
  • soleo,
  • aductores,
  • recto anterior del cuádriceps,
  • isquiotibiales,
  • psoas iliaco,
  • piramidal,
  • tensor de la fascia lata,
  • cuadrado lumbar,
  • erectores espinales,
  • dorsal ancho,
  • porción superior del trapecio,
  • esternocleidooccipitomastoideo,
  • musculatura suboccipital,
  • angular de la escápula,
  • masticadores,
  • pectoral mayor, y
  • flexores de los brazos.

 

Músculos dinámicos / fásicos: responden a la disfunción / tensión con inhibición, hipotonía y debilidad (denominada pseudoparesia por Janda).

  • Tibial anterior,
  • glúteo mayor,
  • glúteo mediano,
  • recto mayor del abdomen,
  • trapecio medio e inferior,
  • escaleno y largo del cuello,
  • deltoides,
  • digástrico,
  • serrato anterior, y
  • romboides.

Fuente: http://osteonfisioterapia.blogspot.com

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