Síntomas de la epicondilitis o codo de tenista

  • El síntoma principal es el dolor en la cara externa del codo, irradiado en ocasiones hacia el antebrazo o el hombro. Suele tener un comienzo gradual e insidioso, y es de tipo irritativo. En un primer momento el dolor aparece en determinados movimientos, pero a medida que evoluciona la lesión, duele en el reposo y es frecuente que aparezcan signos de rigidez matinal.
  • Puede aparecer sensación de debilidad en la mano, con dificultad para coger objetos (con la palma de la mano mirando hacia abajo).
  • Dolor e impotencia funcional con los movimientos de agarre con la mano, o en aquellos que solicitan una extensión activa de la muñeca o de los dedos de la mano. También con movimientos de prono-supinación del antebrazo o de abducción y adducción forzadas de la muñeca, contra resistencia o con carga en la mano.
  • La movilidad del codo puede verse afectada en algunos casos.
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Dolor que causa la epicondilitis o el codo de tenista en varios gestos

El diagnóstico de la epicondilitis es clínico (a partir de los síntomas y del examen físico), por tanto no suelen hacerse exploraciones complementarias (radiografía, ecografía, resonancia...) salvo caso de duda para confirmar el diagnóstico o para valorar enfermedades asociadas.

Los criterios diagnósticos son los siguientes:

  • Dolor en el epicóndilo y en la masa muscular de los extensores de la muñeca, que aumenta con los movimientos repetitivos de la muñeca.
  • Dolor localizado en el epicóndilo lateral durante la extensión resistida de la muñeca (músculo extensor radial corto del carpo) con el codo en posición de extensión. También puede aparecer dolor durante la extensión resistida de los dedos, así como con la supinación resistida del antebrazo.

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También existen varios signos exploratorios o pruebas que nos pueden ayudar al diagnóstico:

 

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Test exploratorios

1. Prueba de la silla: se pide al paciente que se levante de la silla, asiéndola por el respaldo, con el codo en extensión.
2. Maniobra de Mills: paciente sentado, y hombro separado hasta la horizontal, en rotación interna. Provoca acentuación del dolor mediante la extensión pasiva del codo, mientras se mantiene el antebrazo en pronación, y muñeca y dedos en flexión máxima.
3. Búsqueda del varo forzado: cogiendo bilateralmente el codo (flexionado a 15-20º), intentamos un varo forzado despertando el dolor característico.


Podríamos distinguir varios tipos de epicondilitis en función de la zona dónde asiente la inflamación:

epicondialgia
Zona de epicondilálgia
  • Tipo 1 o variedad supracondílea: la inflamación se localiza en el origen del extensor radial largo del carpo (primer radial), en el reborde supracondíleo, por encima del epicóndilo. Es muy poco frecuente.

 

  • Tipo 2 o variedad tenoperióstica: la inflamación se localiza en la unión del extensor radial corto del carpo (segundo radial externo) con el periostio de la cara anterior del epicóndilo. Es la más frecuente. También se pude ver afectado dentro de este grupo el tendón del extensor común de los dedos en su inserción en la cara anteroinferior del epicóndilo.

En este caso, la inflamación de la unión del tendón con el hueso (entesitis), e s mantenida por las contracciones repetidas de los músculos epicondíleos, las cuales pueden producir pequeños arrancamientos del periostio.

  • Tipo 3 o variedad tendinosa: se localiza en el cuerpo del tendón del extensor común de los dedos, que se palpa a la altura de la cabeza del radio. Es poco frecuente.
  • Tipo 4 o variedad muscular: se localiza en el relieve de la masa muscular de los radiales (miositis).

Es muy importante incluir el examen de la región cervical y del hombro en la exploración, ya que procesos locales en estas estructuras pueden ocasionar dolor en el codo.

Hay que hacer un diagnóstico diferencial con otras patologías del codo como puede ser el síndrome del túnel radial (compresión del nervio interóseo posterior), radiculopatía cervical, artrosis del compartimento lateral del codo, osteocondritis disecante del cóndilo humeral o de la cabeza del radio, plica posterolateral de codo, inestabilidad posterolateral de codo...

De forma general, habrá que tener en cuenta los desórdenes metabólicos (hidratación, perturbaciones alimentarias).