UN DIAGNÓSTICO BASADO EN LA EVALUACIÓN CLÍNICA
Si una persona atendiendo a la sintomatología descrita anteriormente sospecha que puede padecer la EP, debe concertar una cita con un neurólogo, puesto que es el profesional capacitado para realizar un diagnóstico veraz de la enfermedad.
A pesar del avance de las técnicas de diagnóstico, incluidas las de neuroimagen, el diagnóstico de la EP sigue basándose en la evaluación clínica, ya que hasta ahora no se dispone de estudios complementarios o de marcadores biológicos que puedan reemplazar dicha evaluación.
Según el UK Parkinson´s Disease Society Brain Bank, el diagnóstico de la EP se basa en la presencia de la bradicinesia, y otro de los síntomas mayores de la enfermedad (rigidez, temblor en reposo, e inestabilidad postural), paralelamente se debe presentar al menos tres manifestaciones clínicas de apoyo al diagnóstico, y ausencia de ciertas manifestaciones de exclusión (ver tabla III).
Tabla III: Criterios de diagnóstico clínico de la EP, según el UK Parkinson´s Disease Society Brain Bank










