RECOMENDACIONES
Si se sospecha de que se pueda tener alguna manifestación clínica asociada a la Ep es importante acudir a una cita con un neurólogo, para poder verificar el diagnóstico. A partir del diagnóstico de la enfermedad es importante una pauta de medicación para frenar en la medida de lo posible la evolución de los síntomas, y complementariamente acudir a fisioterapia así como a otras terapias anteriormente citadas.
PREVENCIÓN
Actualmente en la EP, no existe ningún tratamiento preventivo capaz de interferir definitivamente en los mecanismos fisiopatológicos que originan la enfermedad. La mayoría de las terapias utilizadas en la EP están enfocadas a obtener una mejoría en la sintomatología de la enfermedad, lo que se conoce con el nombre de tratamiento sustitutivo o sintomático.









