Como bien hemos dicho la obtención de un movimiento implica la puesta en marcha de un mecanismo cíclico y que se relaciona entre sí (receptores-integración-efectores), por lo que cuando existe lesión de uno de los citados elementos la técnica de Kabat no sólo se enfoca hacia la reeducación sino además a restablecer la retroalimentación que existía entre dichos elementos. Algunas de las patologías que se pueden beneficiar de esta técnica son las siguientes:
- Alteración del sistema nervioso central
Diagonales miembro superior - Hemiplejia
- Hemiparesia
- Esclerosis múltiple
- Trastornos nerviosos periféricos (lesión o destrucción del nervio)
- Neuropatía periférica (túnel carpiano, neuropatía del cubital...)
- Neuralgias
- Radiculopatias y Plexopatias (ciatalgias, cervicobraquialgias...)
- Alteraciones del sistema músculo-esquelético
- Debilidad muscular
- Atrofia muscular
- Distrofias musculares
- En lesiones traumáticas (fracturas, lesión de ligamentos y meniscos, esguinces....) que llevan asociadas debilidad muscular o atrofia tras largos períodos de inmovilización, también puede ser utilizada esta técnica









