Cansancio

Cloro, Elementos y sustancias activas

Cloro, Elementos y sustancias activas

La cantidad diaria recomendada (CDR) de cloro es de 3 – 5 g al día.

Fuentes naturales

El cloro se encuentra sobre todo en la sal de cocina (NaCl) y por lo tanto en todos los alimentos elaborados con sal (conserva y realza el sabor) como: charcutería y embutidos, queso (sobre todo queso azul – hasta el 2% del porcentaje de peso), arenques salados,
carne en salmuera, etc.
También está presente en diferentes tipos de queso: quesos azules, Tilsitter, brie, feta, etc., en el pescado en latas como p.e. atún, caviar, en las pastillas de caldo y concentrado de caldo líquido, etc.
Tienen cloro también, el apio, hojas de diente de león, ortigas, lombarda, los dátiles y los zumos de frutas y de verduras.

 

Síntomas en caso de deficiencia de cloro

La falta de cloro puede causar una disminución en la producción de ácido clorhídrico en la pared gástrica. De esta manera, se perturba la descomposición de las grasas y de las proteínas.
El déficit de cloro también puede ocasionar debilidad muscular.

Si la deficiencia de cloro fuera muy importante (aproximadamente más de 45 gramos, teniendo en cuenta que la cantidad total de cloro en el cuerpo humano es aproximadamente 80 gramos) por ejemplo a consecuencia de largos períodos de vómitos, se pueden producir edemas cerebrales.

 

Función fisiológica del cloro y peculiaridades

Función fisiológica

El cloro regula, junto con el sodio, el equilibrio hídrico (extracelular) y el equilibrio ácido-base. También es importante componente del ácido gástrico (HCl), necesario para la descomposición de las proteínas y grasas.

Peculiaridades

El cloro es el acompañante más importante del sodio, así que también tiene un efecto regulador de la tensión sanguínea.

Literatura

1. Cantor, K.P., e.a.: Bladder cancer, drinking water source, and tap water
consumption. J. Natl. Cancer Inst., 79, 1269-1279, 1987
2. Löffler, G., e.a. Biochemie und Pathobiochemie, Springer, 1997

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