Demencia
En la medida en que envejezcamos, nos olvidamos más y aumenta la demencia (Pruimboom, 2002). Además resulta que a una edad más avanzada nos acordamos más de los contenidos de la memoria que tengan una asociación positiva (el profesor de biología era divertido) que los de asociación negativa (la profesora de álgebra era aburrida y castigaba mucho).
La figura 2 muestra el incremento global de la demencia y de la enfermedad de Alzheimer (una forma especial de demencia, véase más adelante) en función de la edad.
Por una parte vemos que la demencia aumenta de forma exponencial con la edad y que de todas las formas de demencia, la enfermedad de Alzheimer es la más importante. Asimismo, la aparición de demencia a los 50 es bastante poco frecuente y en ese caso se presenta mayoritariamente o bien en forma de una demencia secundaria (por ejemplo a
consecuencia de alcoholismo) o bien relacionada con determinados cambios en el genoma (enfermedad de Pick).

El hecho de que la edad de la población mundial es cada vez más alta y que los pronósticos indican que esa situación va a aumentar de manera explosiva, significa que habrá cada vez más pacientes afectados por la enfermedad de Alzheimer (¿Pero es verdad eso?). Estos pronósticos se basan en el hecho de que actualmente viven aproximadamente 70 millones de personas mayores de 80 años en el mundo y que esta cifra aumentará dentro de 50 años hasta aproximadamente 350 millones (véase figura 3).

En esa época habrá además aproximadamente dos mil millones de personas mayores de 60 años y (en al año 2008 y por primera vez en la historia de la humanidad) ¡el número de personas > 60 será mayor que el número de niños < 15 años!
Por lo tanto, la pregunta es si lo que podemos ver en las figuras 2 y 3 (aumento de los casos de demencia y de la enfermedad de Alzheimer) será forzosamente así. ¿Existe la posibilidad de disminuir la aparición y/o la progresión de la demencia mediante factores relacionados con el estilo de vida, como por ejemplo la alimentación, el ejercicio y la activación de las neuronas implicadas en el proceso de la memorización?
Para poder contestar a esta pregunta tendremos que fijarnos más detenidamente en el cuadro clínico de la enfermedad.
¿Cuáles son los factores - según el estado actual del conocimiento - que tienen influencia sobre la demen-cia (La enfermedad de Alzheimer)? La figura 4 ofrece un resumen.

Algunas de las causas son como mínimo curiosas. Al parecer, la actividad mental (el ‘jogging' mental) juega un papel importante. La probabilidad de verse afectado por la demencia relacionada con la enfermedad de Alzheimer es 150 veces más baja para personas con una formación escolar más amplia en comparación con personas que solamente tienen una formación escolar básica, que después tampoco han ‘entrenado' su cerebro. ¡al leer este texto, usted está disminuyendo el riesgo de sufrir la enfermedad de Alzheimer!
Los genes también juegan un papel (sobre todo para la demencia pre-senil, pero también para la enferme-dad de Alzheimer). Los factores medio-ambientales, como la alimentación, la toma de determinados medicamentos y toxinas resultan tener influencia, pero también posiblemente los procesos autoinmunológicos y/o las deficiencias estructurales, como por ejemplo una barrera hematoencefálica pinchada o los procesos inflamatorios.
A continuación primero expondré en este texto una estructuración de las diferentes formas de demencia, para entrar después en las posibles causas desde la fisiología y la bioquímica del cerebro.
Formas de demencia
La figura 5 clasifica unas diferentes (y las más importantes) formas de demencia:

En primer lugar tenemos que diferenciar entre las formas primarias y secundarias de la demencia. Las formas secundarias de demencia se originan a consecuencia de otras enfermedades (primarias), como por ejemplo por una diabetes melitus descompensada o como síntoma colateral de fiebre muy alta, padecida durante mucho tiempo. También el abuso de alcohol o drogas puede producir demencia. Dichas formas son muchas veces reversibles. Una forma especial de demencia es la que acompaña a la enfermedad de Korsa-kow, a los casos de Parkinson o la enfermedad de Huntington. No voy a hablar en detalle de estas enfermedades, ya que se las puede diferenciar fácilmente de las demencias primarias.
La forma más frecuente de demencia primaria es la enfermedad de Alzheimer, que recibió el nombre del neuropatólogo alemán Alois Alzheimer (1864-1915); siendo psiquiatra en Frankfurt am Main, describió en 1906 los síntomas de su paciente Auguste Deter (ver ilustración de portada)(figura 6). Auguste Deter, paciente por cuyo cuadro clínico Alois Alzheimer dio nombre a la enfermedad.
Entonces, cuales son las diferencias entre:
a. El aumento normal de la tendencia a olvidarse al hacerse mayor y
b. La demencia del tipo Alzheimer (tabla 1)?


Los primeros síntomas de la enfermedad de Alzheimer son frecuentemente:
• pérdida de memoria
• capacidad menguada para pensar de forma abstracta
• disminución de la capacidad de juzgar
• pérdida del sentido de la orientación
• fallos a la hora de nombras objetos
• fallos en el uso de las manos
• fallos en el reconocimiento de personas
Las siguientes tablas y figuras representan las diferencias entre las formas primarias de demencia, indicadas en la figura 5, y la enfermedad de Alzheimer.

Las diferencias entre la enfermedad de Alzheimer y la demencia a consecuencia o en caso de presencia de corpúsculos de Lewy son (tabla 3):

Y para terminar, en la tabla 4 se representan las diferencias entre la enfermedad de Alzheimer y la demencia fronto-temporal:











