Uso
Para poder ser efectivos, los probióticos tienen que contener por dosis como mínimo unos miles de millones de gérmenes de bacterias. Además, sobre el mejor momento de la toma de probióticos hay diferentes opiniones. En principio sobreviven las bacterias si se encuentran con poco ácido estomacal, enzimas digestivos y bilis Y si no tienen que permanecer demasiado tiempo en el medio estomacal. El transporte por el estómago se produce de la manera relativamente más rápida si el estómago está vacío. De un vaso de agua mezclado con un probiótico que se toma en ayunas, se vacía cada 10 minutos la mitad del contenido del estómago en el tracto intestinal. Entonces después de media hora ya está el 87% de las cepas de bacterias ingeridas presente en el intestino. Pero también el grado de acidez (pH) del líquido estomacal determina en fuerte medida la supervivencia de las cepas de bacterias. El pH del estómago está en su momento máximo por la mañana antes del desayuno, por la noche al ir a la cama y durante las comidas (pH >4). Entre las comidas el PH puede bajar hasta por debajo del 3.
La toma de probióticos es en cuanto a grado de acidez lo más favorable en ayunas antes del desayuno, por la noche al ir a la cama y durante las comidas. En el momento de la comida, el paso por el estómago es sin embargo bastante más lento y hay también más bilis y enzimas digestivas, sobre todo si la comida contenía mucha grasas y/o proteína.
Los prebióticos también tienen un efecto favorable sobre la flora intestinal y en particular a las Bifidobacterias. El uso de prebióticos o de una alimentación rica en fibra es por lo tanto un apoyo en caso de usar bacterias probióticos.
Las bacterias intestinales benignas son bastante sensibles a las intervenciones en su entorno vital. Existe una gran cantidad de factores que puede influenciar de forma negativa y así poder desequilibrar el equilibrio tan delicado entre las bacterias intestinales favorables y desfavorables. Determinados medicamentos pueden p.e. tener un efecto frenador sobre las bacterias probióticas, como p.e. medicamentos reductores del ácido de estómago, antibióticos, medicinas esteroides y la píldora anticonceptiva. Por cierto: los antibióticos pueden eliminar a veces totalmente la microflora bacterial.









