Tratamiento de la Candidiasis
El tratamiento de la candidiasis debe englobar dos puntos principales: su eliminación y su prevención. Por esto, es importante corregir sistemáticamente las causas que contribuyen al desarrollo de esta enfermedad. Presentamos un protocolo pero el tratamiento debería individualizarse; es importante mantener la dieta durante todo el tratamiento. La fruta puede introducirse el segundo mes.
1. Es vital que debilitemos las cándidas antes de atacarlas con un antifungal. De lo contrario, si éstas están fuertes, podrán combatirlo y con el tiempo se harán resistentes.
La mejor forma de debilitarlas es haciéndolas "pasar hambre". O sea, a través de la alimentación.
Es fundamental eliminar:
- Productos y alimentos que contengan azúcares o con sabor dulce (azúcar, sacarina, miel, dextrosa, siropes, refrescos, latas de tomate, cereales de la mañana, productos de bollería y pastelería, postres, helados etc.). El azúcar en la alimentación, y la propia glucosa de la sangre, son alimentos favoritos de las cándidas.
- Fruta dulce.
- Productos lácteos, incluidos los yogures.
- Alcohol.
- Levaduras como el pan, pizzas, cubitos del caldo.
- Patatas, champiñones y setas, calabaza y boniatos.
- Cacahuetes y pistachos.
- Productos fermentados como el vinagre, tempeh, salsa de soja, miso, té.
- Harinas refinadas (arroz blanco, pasta blanca etc).
A cambio, se puede comer:
- Carnes, pescado y huevos.
- Vegetales.
- Legumbres.
- Frutos secos y semillas de calabaza, sésamo y girasol.
- Arroz, quinoa, trigo sarraceno, amaranto y espelta.
- Tostadas (crackers) de centeno o tortas de arroz.
- Limón y aguacate.
- Leche de soja, arroz y avena.
- Tofu y soja texturizada.
- Aceite de oliva.
- Zumos vegetales (excepto de zanahoria y remolacha)
- Agua embotellada.
Durante el tiempo de cambio en la dieta es muy posible que el paciente empeore temporalmente. Esto es debido a una desintoxicación y también a que las cándidas están "protestando de hambre".
Si el paciente presenta dificultades en la digestión, como por ejemplo, acidez, pesadez estomacal, etc, es importante ayudarle con enzimas digestivas (ENZIMASAN Y ENZIMOXAN) y/o betaína hidrochlorida.
Al cabo de un mes de haber empezado la dieta, si el paciente ha mejorado, se puede pasar al segundo paso.
2º mes:
Una vez debilitadas las cándidas, es importante introducir el antifúngico que las destruya. Hoy en día existen muchos antinfúngicos naturales que no producen efectos secundarios y son realmente eficaces.
Los que mejores resultados han dado son el betaglucano; darmocare para; vitamina C; allium sativum; hydrastis canadensis; Pau d`Arco; ácido caprílico, extracto de semilla de pomelo,etc.
Lo mejor es unir varios de ellos e ir cambiándolos aproximadamente cada mes para que el hongo no se haga resistente. Es muy importante introducirlos con mucho cuidado, siempre empezando por dosis muy pequeñas y aumentando cada 4 ó 5 días. Si las cándidas se destruyen de golpe se pueden formar muchas toxinas y producir un empeoramiento muy fuerte de los síntomas.
En pacientes que tengan mucha sintomatología de desintoxicación, se recomienda darles molibdeno (150 mcg con el desayuno, comida y cena). Este mineral destruye los desechos de las cándidas, convirtiendo el acetildehido en ácido acético que, en el círculo de Krebs, es convertido en energía. También se puede dar twistle que ayuda a desintoxicar más rápido y tiene un ligero efecto laxante, con lo que las toxinas se eliminan mucho más rápido y así conseguimos no producir tanta sintomatología adversa.
3. EQUILIBRIO: Tercer mes.
Cuando los síntomas que presentaba el paciente han remitido en su mayoría, es muy importante reequilibrar la flora intestinal. Este paso no debe hacerse al principio, ya que cuando la pared intestinal está inflamada puede haber una reacción de intolerancia a las bacterias "amigas". Esto puede causar dermatitis, picores, diarrea, espasmos intestinales y alergias. Además, mientras haya un exceso de cándidas en el intestino los Lactobacillus no pueden crecer y repoblar el tracto intestinal. Es mucho más efectivo disminuir el crecimiento de las cándidas, reducir la inflamación intestinal y entonces repoblar la flora intestinal.
Las bacterias más abundantes son los Lactobacillus acidophilus y los Bifidobacterium bifidum. Estas bacterias se encargan de inhibir el crecimiento de ciertos organismos, como las cándidas.
Se recomienda la ingestión de Darmocare Pro, que es posiblemente el mejor probiótico del mercado.
En el caso de candidiasis vaginal, es importante tomar cistinyl para apoyar la repoblación de la flora y el "exterminio" de los microorganismos en toda la zona urogenital.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es reestablecer el equilibrio nutricional celular. Ya hemos visto que el paciente con candidiasis crónica normalmente sufre de mala absorción y, por lo tanto, desnutrición celular. Un organismo desnutrido difícilmente dispondrá de un sistema inmunitario sano y fuerte. En esta situación nos conviene el multimineral, multivital y aceite omega 3 o Prim Omega (liposan).
A esta altura del tratamiento, es aconsejable empezar a introducir lentamente y con cuidado algunos alimentos como la fruta más dulce o más madura, patatas, champiñones y ciertos fermentados, y observar si se toleran bien. Esta fase de introducción es muy importante, ya que el paciente se irá dando cuenta claramente de qué tipo de alimentos favorecen su estado de salud y cuáles no. En este periodo, el paciente, debido a su mejoría, suele cometer "infracciones" nutricionales. Éstas casi siempre causan síntomas, no solamente porque pueden hacer brotar algunos de los síntomas de la candidiasis, sino también porque hay alimentos y sustancias que claramente afectan negativamente a la salud del paciente, independientemente de si sufre de cándidas o no. Éstos suelen ser el azúcar, lácteos, pan y café.
Durante este periodo y gracias a las "infracciones" el paciente se dará cuenta y confirmará que existe una relación muy directa entre la alimentación y su estado de salud. Esto le ayudará a perfilar su tipo de alimentación idónea que implementará de por vida. Este paso es fundamental como prevención de una recaída en el futuro.
4º mes: REPARACIÓN.
Una vez que la infección ha remitido, la flora intestinal está equilibrada y el organismo del paciente dispone de una buena dosis de nutrientes, es conveniente introducir ciertos nutrientes para reparar la pared intestinal. Los más efectivos en esta etapa son aceite de pescado, vitamina E y L-Glutamina. También los ácidos grasos esenciales (liposan), pero normalmente éstos ya los están tomando desde la etapa anterior. Todo estos nutrientes se encargan de reparar, sellar y fortalecer la pared intestinal.
Otro nutriente que se aconseja tomar durante un tiempo es la biotina (300-1000 mcg), para evitar que las levaduras sanas y presentes en el intestino crezcan y pasen de ser inofensivas levaduras a agresivos microorganismos.
El tratamiento de la candidiasis crónica puede durar entre 3 y 8 meses. Hay expertos que opinan que por cada año de candidiasis crónica, se necesita un mes de recuperación.
El tratamiento requiere paciencia y mucho apoyo al paciente. Es importante que nosotros, los terapeutas, conozcamos y entendamos bien esta enfermedad y su proceso curativo, porque nuestro apoyo es fundamental para la recuperación del paciente. Durante el tiempo que dure el tratamiento, es normal que haya altibajos que desmotiven al paciente. Tenemos que avisarle de esto y de los síntomas que posiblemente empeoren en determinadas fases, para que ni se asuste ni crea que está retrocediendo. Es normal que durante este proceso el paciente manifieste emociones que, tal vez, hasta él mismo desconoce. Es bastante común que se exprese con rabia y que la compagine con tristeza.
Al final del tratamiento, el paciente además de sentirse fabulosamente, también habrá descubierto su tipo de alimentación ideal, la que le potencia la salud.










Angel
12/09/2010 a las 11:13
Muchas gracias para quien o quienes hayan escrito este artículo sobre las cándidas. Me es de mucha ayuda.
Ainhoa
23/01/2010 a las 18:21
Este articulo es un extracto literal del libro de Cala Cervera.