EL TRIGO
A parte de las personas celíacas que sufren intolerancia a mucho o a todos lo cereales, la intolerancia al trigo es muy frecuente solo por detrás de las intolerancias a la lactosa. El trigo es otro de los alimentos con muchos efectos negativos sobre nuestra salud, nombramos los más sobresalientes:
- Irrita el sistema digestivo, afectando la mucosidad intestinal y erosionando las vellosidades del intestino.
- Aumenta la permealbilidad intestinal
- Crea dolor intestinal y dolor referido tanto a la zona lumbar como sobretodo a la zona sacroilíaca.
- Crea probleas de diarrreas y/o estreñimiento.
- Produce hinchazón abdominal, sobretodo después de comer.
- Produce una desnutrición celular.
- Produce fatiga.
- Produce como los lácteos, gran cantidad de moco. Eliminar de la dieta lácteos y trigo supone prácticamente dejar al niño "mocoso" con el sistema respiratorio limpio=Niño feliz=mamá-papá más feliz.
Si no se es celíaco y no existe intolerancia a otros cereales, se podría sustituir por otros cereales como la espelta, el cámut, maiz. etc.
Es importante conocer toda esta información y saber que el abusar de estos alimentos nos puede perjudicar a varios niveles. Cuando estamos abusando de algunos de estos alimentos tendremos síntomas, muchas veces generales, que solo con dejar de ingerir dicho alimento mejorarán cuantitativamente.










Gisela (EEUU)
18/02/2012 a las 20:13
Estoy de acuerdo que los lacteos no son buenos para la salud. Pero el reemplazarlos con otras leches no es buena idea ya que contienen azucares añadidos para que sea agradable. En especial, la leche de soja, la descartaria totalmente, ya que las semillas de la soja (como el maiz, y el trigo) han sido cambiada geneticamente en laboratorios de las compañias que se las venden a los granjeros para poder resistir los pesticidas y fertilizantes para darles larga vida.
Redacción fisaude.com
02/08/2011 a las 08:06
Hola Sérge,
en primer lugar te queremos felicitar por no renunciar a curarte y por no dejar de buscar la solución a tu problema o a parte de él. Esperamos que éste artículo haya contribuído a ayudarte y te animo a que sigas leyendo otros artículos de fisaude.com que también te pueden orientar en los cambios de hábitos de vida como este que nos habla de que alimentos nos interesan y cuales no:
http://www.fisaude.com/nutricion/nutricion-terapeutica/alimentos-obligados-opcionales-y-perjudiciales/alimentos-perjudiciales.html
o este otro que nos habla del deporte y salud:
http://www.fisaude.com/actividad-fisica-y-deporte/actividad-fisica-y-salud/la-salud-y-la-calidad-de-vida.html
Desde la redacción de fisaude.com queremos animarte a que continúes con los cambios que has introducido en tu vida y a que sigas buscando aquellos otros que te ayuden a mejorar tu salud y calidad de vida.
Gracias por contarnos tu experiencia.
Un saludo.
Sèrge Moderno
30/07/2011 a las 08:15
Muy agradecido por la información. Yo sufro de artrosis, depresión, dolor de tripas y estómago revuelto, alergia y fatiga crónica y me siento mejor desde que tomo cloruro de magnesio y dejé de tomar lácteos, azúcar en exceso, grasas trans y productos refinados. No sabía lo del trigo, mi cura no era completa y sabía que comía algo indebido pero no sabía lo que era (pastas de trigo). Jamás ningún médico me ayudó, y eso que sufro este mal desde hace años. Me daban pastillas y vacunas. Incluso fui un año al homeópata (me daba sepia). Siempre igual , siempre enfermo. En dos semanas que empecé la dieta más el cloruro de magnesio ya me siento mejor (ya no estornudo, ni tengo fiebre, ni mocos -puedo respirar por la nariz sin problemas-, ni dolor en todo el cuerpo y ni ese cansancio que parecía que mi cuerpo pesase mil toneladas. Es increíble que todo eso lo produzca la mala alimentación. Claro, ahora entiendo, a los médicos no les conviene curarte. Su negocio son las pastillas y las vacunas y demás remedios que alivian pero no curan. Y la verdad que los homeópatas también qué sinvergüenzas. Por lo menos acá en Argentina. Bueno gracias espero que lea este mensaje y siga dando buenos consejos y ayudando a la gente. Gracias a Internet por permitir esta comunicación. Los médicos me habían diagnosticado HIV probable, pero me negué a hacerme los análisis. Tiempo después llegué a la conclusión de que el SIDA no existe, es otro invento de los laboratorios. Yo tengo un problema inmunológico a causa de mi mala alimentación y los médicos casi cargan al Estado un costosísimo tratamiento de una enfermedad inexistente.