Un buen planning de entrenamiento y nutrición
Lo más importante en cualquier práctica deportiva para prevenir las lesiones, el sobreentrenamiento y la fatiga siempre es hacer un buen planning de entrenamiento y nutrición, respetando al máximo las sesiones de estiramiento, los días de descanso y los bueno hábitos alimenticios. Desgraciadamente, es poco el tiempo del que normalmente disponemos para realizar algún tipo de deporte, con lo que solemos "entrenar sin calentar" y "comer cualquier cosa".
En el caso de prevenir lesiones musculares y osteotendinosas es fundamental mantener el tejido conjuntivo lo menos ácido posible: esto nos evita pequeñas microrroturas que a la larga pueden producir alguna rotura más grave o una desorientación de las fibras (causa principal de las tendinopatías). Mediante la nutrición vamos a adoptar o mantener una dieta alcalina:
- Desayuno: leche vegetal + yogur soja + 8 almendras + 4 pasas + 1 plátano maduro.
- Media mañana: pan integral madre o negro, dátiles o pasas, castañas.
- Comida: Ensalada o verduras cocidas al vapor; 3 días carne máx.; 2 días pescado mín.; 1 tortilla; 1 legumbres + arroz.
- Fruta no ácida.
- Cena: Ensalada o verduras al vapor; arroz integral; trigo sarraceno; pasta integral (con verdura).
- Alimentos neutros o poco acidificantes: arroz integral, trigo sarraceno, sésamo, pan integral, pastas integrales, carnes blancas, pescado magro.
- Evitar: yogur, tomate, patatas, berenjenas, espinacas, pimientos, calabacín, lentejas. Carne o pescado: 1 vez/día máximo.
Otro aspecto de suma importancia a la hora de prevenir lesiones musculares y esguinces es asegurarnos de que nuestras células no están excesivamente rígidas. Si en las membranas celulares predominan los ácidos grasos saturados o rectos, todas las células de nuestro organismo (incluyendo células musculares, tendinosas, ligamentosas) serán más rígidas y por lo tanto menos flexibles, con menos capacidad de adaptación. Esto se traduce por lumbalgias agudas (latigazo repentino al coger un objeto que se nos ha caído); dolor en sacroiliacas o ingle por compactación de la articulación de la cadera; contracturas musculares crónicas; roturas de fibras o esguinces de repetición.
La solución es simplemente una dieta baja en grasas saturadas (alimentos de origen animal, bollería, galletas, etc) y una dieta rica en grasas insaturadas (véase enlace de ácidos grasos poliinsaturados), verduras de colores variados, y se puede complementar con liposan y olympia magnesan.
Bibliografía











cristina
18/06/2010 a las 13:46
gracias, como fisioterapeuta el artículo me parece muy interesante.
un saludo
redacción fisaude.com
28/02/2010 a las 17:46
Hola Marta, respondiendo a tu comentario te envío un enlace con la plantilla profesional de la autora de este artículo. http://www.fisaude.com/fisioterapia-profesional/profesionales/itziar-gonzalez-de-arriba/formacion.html
Considero que esta formación junto con la trayectoria docente de la autora le da como mínimo una importante capacidad de opinión. Sobretodo cuándo la mayoría de sus artículos están respaldados con importantes artículos científicos.
Por supuesto enviarte una invitación para que puedas publicar cualquier artículo que pueda aportar mayor conocimiento sobre los conceptos de la nutrición. Puesto que leyendo el comentario presuponemos un profundo conocimiento del tema así como una importante formación que lo respalda.
Muchas gracias por contactar con fisaude.com y un saludo
marta
28/02/2010 a las 10:55
buenos dias, solo hacerte un comentario, y es que me gustaria saber que formacion tienes para creerte con derecho a hablar sobre conceptos en nutricion, creo la honestidad y el respeto profesional ha sido obviado.
un saludo