Las infusiones: en su forma pura son simples decocciones de las hojas, flores y raíces de hierbas frescas o secas. Estas infusiones puras constituyen una forma sana de ingerir líquido, no contienen aditivos y algunas poseen propiedades medicinales, por ejemplo:
- La manzanilla: calma los nervios y disminuye la ansiedad, es una infusión relajante que se puede tomar antes de ir a la cama y para remediar el insomnio, también es buena para aliviar la ansiedad y el estrés, así como para facilitar la digestión.
- La menta poleo: facilita la digestión, el mentol es el ingrediente activo que refresca la infusión, mitiga las nauseas y los vómitos y reduce los gases.
- El hinojo: es muy buena para el aparato digestivo, ya que alivia las nauseas, los vómitos, los gases la indigestión y los gases.
- El romero: ayuda a aliviar el dolor de cabeza, los resfriados y el reumatismo, mitiga la indigestión y los gases.
- El tomillo: tiene propiedades antibacterianas, ya que fortalecen el sistema inmunológico, alivia la tos, los resfriados, los catarros y el dolor de garganta.
- Té rojo: tiene propiedades diuréticas, acelera el metabolismo hepático, de las grasas y de las secreciones de las glándulas digestivas, disminuye la absorción de grasas y mejora el proceso digestivo. Estimula la circulación sanguínea, disminuye la frecuencia cardíaca y la presión arterial, mejorando los estados depresivos leves, la ansiedad.
- Té verde: además de tener propiedades diuréticas, circulatorias y digestivas, actúa como un excelente antioxidante, y protege el corazón disminuyendo los niveles de colesterol y mejorando el metabolismo de los lípidos.
- Té blanco: actúa como un potente antioxidante, aumenta las defensas, combate el envejecimiento celular, combate la fatiga física y mental, aumenta la capacidad de concentración y memoria, es suavemente diurético y favorece la eliminación de grasas.









