Una cena ligera
La cena debe ser ligera, pero sin pasar hambre, esto facilitará tanto la digestión como el sueño. La cena debe ser abundante en verduras y ensaladas, moderada en proteínas (pescado, pollo, siempre la mitad de la cantidad que se suele comer en la comida del medio día o no mas de 100g) y limitada en hidratos de carbono tanto de absorción lenta como rápida.









