Dolores de cabeza

Definiciones sobre los diferentes dolores de cabeza:

– Jaquecas: Es un tipo de cefalea que puede ir acompañado de otros síntomas como nauseas, vómitos, sensibilidad a la luz y a los ruidos…

– Migrañas: Es la cefalea vascular más común, episódica y recurrente, unilateral o bilateral. Las migrañas pueden ir acompañadas de síntomas de advertencia, llamados aura, como alteraciones en la visión.

– Cefalea: Se trata de un dolor o molestia en la cabeza, el cuero cabelludo o el cuello.

Dentro de las cefaleas hay varios tipos:

– Cefalea tensional: La cefalea tensional es una de las formas más comunes de dolores de cabeza, se deben a una contracción, tensión o rigidez de los músculos del cuello y del cráneo. Este tipo de cefaleas son los que se pueden tratar con técnicas de fisioterapia y los iremos desarrollando más adelante.

– Cefalea en brotes o racimos: También es una forma común de dolores de cabeza, afectan a un lado de la cabeza y pueden ir acompañados de lagrimeo de los ojos y congestión nasal, parecen estar relacionadas con una liberación súbita de histamina o serotonina en el cerebro. Entre los síntomas de la cefalea en racimos están los dolores punzantes detrás y sobre un ojo o en la sien. También se puede presentar lagrimeo del ojo, congestión asociada con la fosa nasal, cambios en la pupila y goteo ocular.

– Cefalea migrañosa: El término “migraña” se refiere a un síndrome de espasmos vasculares de los vasos sanguíneos craneales. Los síntomas de un ataque de migraña pueden ser, entre otros, sensibilidad a la luz y al sonido, náusea, auras (pérdida de la visión en un ojo o visión de túnel), dificultad para hablar y dolor intenso predominante en un lado de la cabeza.

Otros tipos de dolores de cabeza son:

– Migrañas o jaquecas con o sin aura, migraña tensional mixta (combinan lo síntomas de una migraña y la cefalea tensional).

– Cefaleas secundarias: por infecciones (otitis, sinusitis), traumatismos, tumores, hemorragias, trastornos metabólicos (insuficiencia renal, diabetes, hipoglucemia, drogas, fármacos, algias faciales (neuralgia del trigémino), por trastornos vasculares (flebitis, trombos), trastornos bucales…

Diagnóstico: signos y síntomas principales

Dolor en la parte posterior de la cabeza

Los signos y síntomas principales son dolor en parte posterior de la cabeza (occipital), laterales (temporales), coronal, frente, sienes y ojos, lo que sería una cefalea común, aunque acompañando a estos síntomas pueden aparecer otros signos como nauseas, vómitos, ligeros mareos, hipersensibilidad a luces, sonidos… como en las migrañas o jaquecas. Dolor o tensión cervical, dorsal, hombros, facial, oídos… como en las cefaleas tensionales y dolores punzantes en ojos, sien, lagrimeo de ojos como en las cefaleas en brotes.

En este artículo vamos a tratar de ayudar a nuestros “pacientes” cuando tienen dolores de cabeza de tipo tensional, migrañoso (jaquecas) y también vascular, ya sean agudos o crónicos y en posteriores artículos iremos ampliando más información y más tratamientos para poder evitar estos dolores que nos pueden incapacitar en nuestra vida diaria y de esta manera poder tener una mejor calidad de vida.

El cerebro

Cefalea tensional: Es una de las formas más comunes de dolores de cabeza, se deben a una contracción, tensión o rigidez de los músculos del cuello y del cráneo. Este tipo de cefaleas son los que se pueden tratar con técnicas de fisioterapia y los iremos desarrollando más adelante.

Diagnóstico de la cefalea tensional

Síntomas:

– Dolor sordo, similar a presión, o Generalizado (en toda parte, no sólo en punto o en un lado), peor en el cuero cabelludo, sienes o parte posterior del cuello  o Que se siente como una banda apretada o prensa alrededor de la cabeza  o Que ocurre en forma aislada, o de manera constante o diaria  o Que empeora o se desencadena por estrés, fatiga, ruido o resplandor  o Que se puede producir por posturas inadecuadas, por corrientes de aire (por ejemplo el aire acondicionado).

Signos:

La mayoría de las veces este tipo de dolor de cabeza suele ser leve y responde al tratamiento habitual a las pocas horas, pero otras veces pueden ser repetitivos y convertirse en crónicos por que la tensión a nivel de la diferente musculatura del cuello cada vez se va agravando más si no pones soluciones adecuadas como la higiene postural, evitar situaciones de estrés o fatiga, hacer ejercicios (autoestiramientos) y sobre todo acudir a nuestro profesional fisioterapeuta.

Debemos ser conscientes de todas estás nociones y también tener en cuenta que no vayan apareciendo otros síntomas que pueden ir empeorando el problema, por no haber tomado las precauciones adecuadas a tiempo, como por ejemplo mareos, vértigos, problemas de oído (pérdida de audición, acúfenos…), problemas nasales, visuales, parestesias en cráneo, cara, brazos (pérdida de sensibilidad en alguna zona, acorchamiento), diferentes patologías funcionales a nivel digestivo, respiratorio…

Puede ocurrir que alguno de los problemas descritos anteriormente sean causados por estos dolores de cabeza (Cefaleas tensionales) y cuando acudimos al médico por un dolor en el oído vamos a recibir un tratamiento adecuado para el mismo, pero si el origen del problema es el dolor de cabeza, es probable que no solucionemos el dolor o que con el tiempo vuelva a reaparecer. Por eso desde aquí aconsejamos tomar medidas preventivas para evitar problemas posteriores.

 

¿Qué hacer en un primer momento?

– Debemos tomar conciencia de nuestro cuerpo y pararnos a pensar y preguntarnos: ¿Cómo son mis dolores de cabeza? leves y pasajeros, son constantes y fuertes…, ¿Qué zonas me duelen? El cuello, la frente, la sienes…, ¿Con qué frecuencia? Me duele casi todos los días, una vez por semana…  ¿Cuándo me suele doler? Por las mañanas cuando me levanto, al final del día… ¿Dónde me suele doler? En la cama, trabajando, leyendo, delante del ordenador…

– Una vez que hayamos hecho un pequeño estudio sobre nuestro problema podemos empezar a tomar medidas. Por ejemplo si nos duele por las mañanas o delante del ordenador, podemos pensar que es un problema postural, que debemos utilizar una silla o almohada más ergonómica (esto también lo podemos consultar con nuestro fisioterapeuta).

– Medidas adecuadas en un primer momento: cambiar de postura cada cierto tiempo, hacer movilizaciones de cuello y algún estiramiento, evitar situaciones estresantes y hacer algún ejercicio de yoga, meditación… Podemos buscar puntos concretos de dolor en la parte posterior del cuello, sienes, frente, ojos, senos frontales y hacer presiones suaves durante unos minutos, poner calor en la zona de las cervicales (sin sobre pasar los 20 o 30 min.), poner paños de agua fría en la frente, ventilar el lugar donde nos encontremos o salir a tomar el aire…

– Si estos dolores de cabeza fueran acompañados de otros síntomas el primer paso a seguir es consultar con tu médico especialista. Si nuestro médico sólo lleva a cabo un tratamiento farmacológico, como ocurre la mayoría de las veces, sin tener en cuanta por que han surgido esos síntomas, nuestro consejo es que acudáis a vuestro fisioterapeuta (osteópata, acupuntor…) el cual os puede hacer un estudio y tratar de solucionar el problema.

Tratamiento de fisioterapia

La mayoría de las veces las cefaleas tensionales se pueden solucionar con tratamiento específicos de fisioterapia, siempre y cuando el paciente lleve a cabo las indicaciones de su profesional.

Es importante tener en cuenta ciertos hábitos que pueden agravar este problema, además de las posturas que ya hemos mencionado también hay otros desencadenantes como la mala alimentación ( chocolate, queso, glutamato monosódico GMS, los cítricos, los dulces… pueden producir dolores de cabeza), el trabajo prolongado, manifestaciones emocionales ( depresión, ansiedad…), no dormir lo suficiente, el alcohol, el tabaco, el café ( las personas que habitualmente consumen cafeína pueden sufrir dolores de cabeza sino toman la cantidad usual),el té, drogas psicoactivas, fármacos,

En primer lugar nuestro fisioterapeuta llevará a cabo una valoración exhaustiva para intentar averiguar por que se producen esos dolores de cabeza. Realizará una sería de pruebas a nivel muscular, óseo, vascular, sobre el sistema nervioso, craneal, mandíbula, oídos, a nivel facial…

Un vez hecha está exploración se hará un estudio específico y a partir de ahí se buscará el tratamiento y la técnica más adecuada para solucionar el problema. El número de sesiones dependerá de diferentes causas y del origen de la lesión.

A veces es importante llevar a cabo un tratamiento multidisciplinar, como por ejemplo, con el dentista, ya que hay patologías como el Burxismo que pueden producir tensión y rigidez muscular y que requiera a la vez que el tratamiento fisioterápico, la utilización de una férula de descarga.

Técnicas que pueden solucionar este problema

 

– Masaje cervical: para descontractura la musculatura y liberar fibras musculares, nervios, venas y arterias…

– Tratamiento de puntos gatillo: estiramientos y spray, compresión isquémica, inhibición neuromuscular, técnicas de energía muscular (TEM), técnica de Karen Lewit, punción seca…

Compresión isquémica

– Osteopatía y quiropraxia: para corregir disfunciones articulares
– Electroterapia: TENS, Laser, corrientes galvánicas, diadinámicas…
– Termoterapia: ultrasonidos, infrarrojos… – Terapia miofascial – Reflexología: manual , podal y sobre todo la auriculoterapia

Reflexología podal

– El reborde externo de la oreja corresponde a la columna vertebral.
– El interior corresponde al abdomen.
– El lóbulo de la oreja corresponde a la cabeza.

Aportaciones de otras técnicas

Existen diferentes técnicas alternativas que nos pueden ayudar a que el tratamiento sea lo más completo posible y ha evitar que esta patología vuelva aparecer, como por ejemplo la homeopatía, la fitoterapia, la oligoterapia, las flores de bach…

Acupuntura

Desde el punto de vista de la acupuntura lo primero que debemos tener en cuenta es que todo tipo de cefaleas supone cai siempre una plenitud energética a nivel superior o cefálico.
La cefaleas pueden ser de:

1. Origen exógeno: provocadas por factores externos como son las energías perversas viento-frío, viento-calor, viento-humedad)
2. Origen endógeno: producidas por alteraciones que afectan a los distintos órganos de la pentacoordinación, produciendo un vacío de sangre que hace que la energía ascienda y también a veces por plenitud del Hígado y la Vesícula Biliar.

Cada uno de los tipos de cefalea nos dará una sintomatología concreta que debemos analizar al hacer la historia clínica de acupuntura para saber ante qué tipo cefalea nos encontramos y cuál es su origen. Todo esto es muy importante, porque a pesar de que la plenitud energética podemos resolverla fácilmente por la técnica de planos y otra técnicas sintomáticas; si no vamos al origen, la cefalea se haría recidivante.
Los puntos de tratamiento que citaremos a continuación nos serán de gran utilidad para el tratamiento sintomático, pero si son cefaleas de repetición deberíamos hacer la historia clínica de acupuntura y añadir los puntos necesarios para tratar la causa del problema.

Las dividimos en tres:

1. Cefalea frontal: 8 E, 45 E, 2 IG, 5 IG, 4 IG, 5 IG, 4 IG, 36 E, 37 E y puntos ashi sobre la zona afectada.
2. Cefalea temporal: 2 VB, 44 VB, 2 TR, 6 TR, 23 TR, 4 IG, 9 PC, 14 VB, 8 VB y puntos ashi.
3. Cefalea occipital: 2 V, 67 V, 2 ID, 5 ID, 4 IG, 60 V, 10 V, 20 VB, 16 VG y puntos ashi.
Podemos destacar que el punto por excelencia de todo tipo de cefaleas independientemente de su localización es el 4 IG (situado entre el 1º y 2º metacarpiano) que podemos usar incluso mediante digitopresión consiguiendo un alivio del dolor momentáneamente de manera rápida y eficaz.

Electroacupuntura

–  Auriculoterapia: Shen Men, Riñón, Hígado, Punto Autónomo Simpático, Punto Tálamo, Puntos Frente, Sien u Occipital (dependiendo del lugar de dolor).
– Homeopatía: Coffea, iris versicolor, nux vomica…, son diferentes productos homeopáticos indicados para cefaleas y migrañas.
– Fitoterapia y aromaterapia: melisa, romero, tila, mejorana, espliego

– Oligoterapia: Manganeso, fósforo, azufre..
– Terapia craneosacral: muchas veces las migrañas y cefaleas tensionales mejoran de forma considerable con la aplicación de técnicas creneosacrales que armonizan las tensiones existentes entre las estructuras craneales evitando posibles atrapamientos de estructuras vasculares y neurales que frecuentemente nos crean dolores reincidentes de cabeza.

Kinesiologia Holistica: esta técnica nos sirve para valorar los componentes que influyen en los dolores de cabeza. Podemos realizar un test que nos informe de las influencias emocionales, energéticas, químicas y estructurales que interactúan para perpetuar los dolores de cabeza. Además podemos testar remedios como las flores de bach, productos de fitoterapia, oligoterapia, etc…. que pueden mejorar de forma considerable nuestros síntomas.

Y diferentes disciplinas como el yoga, thai chi, meditación, pilates, la antigimnasia, gimnasia preventiva, ejercicios de corrección postural…

Nuestras recomendaciones:

Valoración y exploración

Nuestra recomendación principal es consultar con nuestro fisioterapeuta y mediante la anamnesis, la valoración y exploración correspondiente nos podrá indicar las diferentes pautas que debemos seguir y el tratamiento más adecuado. Consultar el punto “que hacer en un primer momento”.

Prevención

– La higiene postural.
– Dormir bien.
– Hacer estiramiento y ejercicios cervicales.
– Una buena alimentación evitando ciertos alimentos que ya hemos ido señalando.
– Evitar el alcohol, tabaco, café…
– Utilizar técnicas de relajación.
– Visitar cada cierto tiempo a nuestro fisioterapeuta para prevenir, por ejemplo, posibles contracturas musculares.

A continuación hacemos algunas referencias sobre diferentes posturas de la vida diaria.

Higiene postural y ergonomía: algunos ejemplos de posiciones correctas

1. Posiciones correctas en reposo y para hacer tareas habituales

2. Posición correcta al estar sentado

3. Posición correcta al estar de pie

4. Posición correcta al agacharse

 

Hioides influencia y relaciones

Para los amantes de la Osteopatía y para los que no lo sois tanto pero que pensáis que no está demás aprender cosas, aquí os dejamos este nuevo post, sobre el Hioides. Todos sabemos que el hioides presenta forma de “U”, está ubicado a nivel de C3, se encuentra suspendido de los temporales por los ligamentos estilo-hioideos y está rodeado por los músculos supra e infrahioideos.

Antes de estudiar las relaciones anatómicas tenemos que tener en cuenta las sus relaciones embriológicas, porque este hueso se desarrolla con los tres arcos constituidos por: el temporal, la mandíbula y el hueso hioides mismo.

El Hioides, flotante, debe estar en equilibrio entre las tensiones musculares y aponeuróticas. La aponeurosis cervical superficial va desde el hueso hioides al maxilar inferior (mandíbula) y se relaciona con la aponeurosis media que va a envolver el esternón, las clavículas y escápulas. De esta manera entendemos la importancia del Hioides en el Sistema Estomatognático.

El Hioides proporciona un punto de apoyo que permite a temporales y maxilar inferior movilizarse por intermedio de los grupos musculares. Esta fisiología permitirá igualmente proteger laringe y faringe.

En la mecánica de LITTLEJOHN, el triángulo superior representado por el occipital y la vértebra D4 (o T4) va a estar influenciado por un desequilibrio del hueso hioides, por lo que debemos de tener en cuenta la influencia recíproca de los desequilibrios entre hueso hioides y D4. Estos triángulos de fuerza son constituidos por el hueso hioides, las dos escápulas, D4, la línea bitemporal con la tienda del cerebelo.

El hueso hioides tiene según el Dr. John UPLEDGER DO. un rol en el contexto neurológico por la contracción o la hipertonía crónica del geniohioideo ya que su contracción puede provocar a distancia una irritación del atlas dando un aspecto emocional de “nudo” en la garganta que puede hacer falsamente pensar en síntomas de espasmofilia, histeria o ansiedad, cuando realmente nos encontraremos en presencia de un disfuncionamiento mecánico de la esfenobasilar que provoca una tensión permanente del hueso hioides.

Con los temporales el hueso hioides tiene el rol de una rienda de un caballo. Están íntimamente relacionados de tal manera que si el temporal hace una rotación externa, el hueso hioides recibirá una tracción hacia arriba y atrás y eso va a afectar la función de la faringe y de la laringe. Durante el cambio de posición del temporal esto va a volver muy vulnerable la cadena profunda linfática cervical lo cual puede provocar síndromes de laringitis o de faringitis.

El hueso hioides constituye un pivote que equilibra las tensiones entre temporal y maxilar inferior. En caso de desequilibrio entre temporal, hueso hioides y maxilar inferior hay una posibilidad de compresión de la yugular interna y de las vainas carotídeas. Eso tiene influencia a distancia sobre el plexo pterigoideo provocando sinusitis y rinitis crónicas. Por lo que no debemos destacar la posibilidad de compresión de los elementos vasculonerviosos de esta zona (“la rinitis y sinusitis crónicas” de Claude BOCHURBERG DO.)

El rol del hueso hioides con respecto al maxilar inferior es un rol de intermediario y de equilibrador. Una mala posición del hueso hioides podrá provocar un desequilibrio en la función de masticación, de deglución y de fonación.

En conclusión, el hueso hioides está muy implicado en la cadena muscular aponeurótica anterior, la que la Sra. STRUYFF-DENYS llama la cadena AN. La hipertonía de esta cadena va a provocar una perturbación de la actividad emocional del paciente. Demasiadas veces estos pacientes son derivados hacia una atención psiquiátrica antes de que la anatomía funcional que provoca la sintomatología haya sido explorada, evaluada y menos aún, tratada.

Es por ello que os animamos a que lo palpéis, lo valoréis y lo tratéis.

Fuente de la información: Revista OSTEOPATHIE Nº 29 – marzo 1988 – Francia // https://www.zerapi.com/

Fisaude impulsa la técnica de la diatermia en nuestro país

La técnica de la diatermia está causando tanta expectación en el campo de la medicina como Netflix en el mundo de la televisión. Y es que el canal televisivo de pago y la técnica médica comparten virtudes que se pueden resumir en un mismo espíritu: ofrecer un servicio de calidad premium con el que se diferencian de posibles compradores.

La diatermia comenzó a utilizarse en España hace más de 100 años. La técnica fue introducida en España en 1910 por el Dr. Celedonio Calatayud, que grabo su nombre en la historia de la medicina al ser el primer doctor en poner en práctica esta técnica en terapéutica ginecológica. Ahora, los primeros ensayos con esta técnica se han quedado en el horizonte de la historia y han dejado paso a una técnica que exprime los múltiples avances tecnológicos para obtener unos excelentes resultados.

En el primer curso de Diatermia capacitiva/resistiva ofrecido por Fisaude, pudimos ser testigos de excepción del inusitado interés que ha desatado esta técnica. Los alumnos, la mayor parte de ellos expertos del sector, esquivaron al frío para llenar una sala en la que las enseñanzas de los docentes Francisco Barrios y Esmeralda sonaban a futuro. A un futuro que tenemos que explorar pero que de entrada se muestra extremadamente ilusionante gracias a la diatermia.

Próximos cursos

Fisaude sigue ampliando su compromiso con el ámbito más didáctico de la salud. De este modo, podemos anunciar que próximamente celebraremos más cursos relacionados con una técnica que consideramos clave en este sector.

Con estos cursos seguiremos excavando en el interesante campo de la diatermia para descubrir sus tesoros escondidos. Un elemento básico para los tratamientos que vienen puesto que la diatermia terapéutica utilizada en rehabilitación utiliza campos magnéticos o eléctricos de una frecuencia de 0.5 a 27.12 MHz con una potencia de algunos cientos de vatios. En esta categoría, hay dos tipos de diatermia:

  • Diatermia capacitiva – se utiliza para calentar, a nivel superficial, principalmente la piel y la grasa. Esta modalidad se ha popularizado en los últimos años como Tecarterapia o Hipertermia de contacto.
  • Diatermia inductiva – para calentar utiliza un campo magnético que penetra profundamente en el cuerpo, resultando unos corrientes parásitas que calientan los músculos.

Y es que si el futuro ideal es el que construimos nosotros mismos, desde Fisaude nos enorgullece poner las herramientas para levantar un futuro en el que la tecnología, los medios y la ciencia trabajen a favor de la salud. De tu salud.

¡Encuentra tu equipo ideal de diatermia en Fisaude!

Rotura de fibras

Esta lesión se produce cuando hemos ultrapasado la elasticidad fisiológica de un vientre muscular y existe una lesión micro o macroscópica. Es decir hay lesión anatómica de la fibra muscular.

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Existen varias clasificaciones de las roturas musculares. Nosotros vamos a seguir la siguiente:

Rotura grado I, microrotura o tirón: son casos menos graves donde no hay una pérdida de solución de continuidad de las fibras.
Rotura grado II: es una rotura superior a la anterior donde ya puede haber una alteración de la morfología local del músculo, es decir, cambio en su forma. En este caso existe una solución de continuidad macroscópica de las fibras musculares pero sin afectar por completo al cuerpo muscular.
Rotura grado III o desgarro muscular: es la ruptura completa de un músculo. Esta ya es una lesión grave que necesita una valoración quirúrgica. De hecho cuando las roturas de segundo grado superan el 30% de cuerpo muscular, según el deporte que se practique también pueden llegar a necesitar una intervención quirúrgica.

Diagnóstico: signos y síntomas principales

Tirón o rotura de grado I:

• Es un dolor que aparece de forma intensa, brusca e instantáneamente al gesto lesional.
• Se nota un pinchazo muy localizado, agudo, vivo, que durante el interrogatorio referirá con mucho detalle.
• Hay impotencia funcional del músculo dañado.
• Normalmente no se puede acabar la actividad deportiva, el deportista puede llegar a caer al suelo e incorporarse con dificultad.
rotura-de-los-isquiotibiales• El dolor aumentará con la marcha y persistirá en reposo.
• Al poco tiempo de la lesión aparece una tumefacción circunscrita al lugar de la lesión.
Puede aparecer equimosis (hematoma) por debajo del nivel de la lesión. Esto puede producirse entre las 24 horas después de la lesión hasta los 5 o 6 días si la lesión es más profunda.
• En cuanto a la palpación existe un punto doloroso muy concreto que el paciente puede señalar con la punta del dedo. Se puede notar incluso un pequeño decalaje a nivel del músculo especialmente si es un musculo superficial.
• Los movimientos pasivos pueden estar alterados si la lesión es muy evidente. Existe dolor a la contracción isométrica y todos los test activos y contrarresistencia son positivos.

Rotura grado II y III:

• Aquí se produce el signo de la pedrada, la persona que sufre esta lesión la identifica como si alguien le hubiese golpeado con una piedra. Se siente después de un movimiento brusco de gran intensidad con sensación de desgarramiento.
• Seguro que hay impotencia funcional, no podemos realizar ninguna actividad con el músculo en cuestión
• Es un dolor vivo, agudo, lacerante y violento. Una vez instaurado no disminuye ni con el reposo.
• Existe una tumoración y el signo del hachazo un claro decalaje en el vientre muscular, esto puede no ser evidente si el musculo que sufre la lesión es profundo.
Siempre aparecen un hematoma y equimosis posteriores a esta lesión, desde nuestra experiencia es bueno que así sea ya que si el sangrado sale al exterior podemos realizar su proceso de reabsorción y limpieza, mientras que si queda entre estructuras dentro de un vientre muscular, la tendencia puede ser a encapsularlo y puede quedar un hematoma interno que dificulte la recuperación de la lesión.

• En estos casos hay una interrupción de los haces musculares y existe una masa palpable y dolorosa en la zona de retracción que se produce en los extremos de la zona de ruptura. Esta retracción se produce por la contracción activa del propio musculo.
• Los test de movilidad no son posibles o resultan muy dolorosos.hematoma-postrotura-de-fibras

• A veces es difícil la identificación y catalogación del grado de estas roturas. Si es así, lo ideal es realizar una prueba diagnóstica de imagen que clarifique la intensidad de la rotura.

Proponemos abordar las lesiones musculares con una óptica más movilista

Las roturas de grado I y II son tratables con fisioterapia, las roturas de grado II muy amplias o las de grado III deben ser valoradas por el traumatólogo por si procediese una intervención quirúrgica.

En las roturas de grado I y II la forma de proceder puede ser muy parecidaadaptándonos a la sintomatología de cada una y respetando los plazos que evidentemente serán mayores en las roturas de grado II que en el tirón muscular.

Nosotros nos decantamos por una recuperación activa con la utilización de técnicas de fisioterapia combinada con un protocolo de actividad aérobica de la zona lesionada.

En un primer momento, utilizaríamos la crioterapia, electroterapia antiálgica, drenaje para normalizar la zona. También solemos utilizar masoterapia, técnicas miofasciales y de inhibición pero nunca sobre el foco de lesión, sino en las zonas adyacentes para normalizar el tono del músculo. Podemos utilizar el vendaje neuromuscular para alinear las fibras para su correcta regeneración, así como técnicas de estimulación de la regeneración de tejidos como por ejemplo el láser. Ya en esta fase empezamos con el protocolo de actividad aérobica que comprende un periodo de tiempo de marcha, contracciones isométricas (ver ilustración de portada) y estiramiento activo, siempre por debajo de la molestia que es lo que nos marcaría que no estamos agravando la lesión. Para ello podemos valernos de nuevo de métodos como el vendaje neuromuscular.

Un ejemplo de procedimiento para el tratamiento desde el inicio de una rotura de fibras grado I o II podría ser:

• Desde el momento de la lesión hasta las 24 horas después: 
o Crioterapia de la forma ya indicada
o Vendaje neuromuscular o vendaje funcional cerrado circular
o Marcha por zona llama y siempre por debajo del dolor para ello podemos utilizar ayudas como vendaje neuromuscular, o incluso alguna alza si la lesión es en el tríceps sural.

• El segundo día de lesión:
o Electroestimulación
o Realización de ejercicios de contracción isométrica de la zona lesionada.
o Estiramientos activos por debajo del umbral del dolor
o Crioterapia
o Masaje de drenaje
o Vendaje funcional o neuromuscular
o Marcha por zona llana

• Al 5º día
o Todo el tratamiento anterior
o Sumamos 20 minutos de marcha a mayor ritmo
o Si el paciente es deportista sería carrera continua como hemos comentado varias veces respetando que no exista dolor, sería aceptable las pequeñas molestias, pero nunca sensación de pinchazo o dolor.

•Del 5º día hasta el día 21º en la mayoría de los casos:
o Tratamiento anterior
o Progresión en la actividad aeróbica, en las contracciones y en los estiramientos, esto significa que siempre siguiendo la regla del no dolor debemos ir aumentando nuestra actividad.
o Cuando la carrera continua no genere ninguna molestia, empezamos a realizar pequeños cambios de ritmo y de dirección, aumentando la intensidad de forma muy progresiva. Cuando esto no generé ningún dolor podemos realizar saltos, arrancadas, frenadas y sprints hasta la vuelta paulatina a la actividad deportiva.
o En cuanto al trabajo de fuerza de la zona cuando las contracciones isométricas no generen ninguna molestia, progresaremos a realizar contracciones concéntricas, para terminar con las excéntricas.
o Por último los estiramientos pasarán de ser activos mediante la contracción del antagonista a ser pasivos, siempre respetando el que exista tirantez muscular pero no dolor de la zona lesionada.

Tradicionalmente hemos tenido la noción de que el músculo estriado es incapaz de desarrollar una regeneración funcional después de un traumatismo y es necesario inmovilizarlo hasta la cicatrización y después movilizarlo prudentemente. Pues bien, partiendo de las constataciones lesionales, de la clínica y de los trabajos de Jarvinen otros criterios prevalecen claramente por sus resultados ante la tradicional inmovilización:

actividad-aerobica-controlada

 El dolor es necesario tratarlo lo antes posible para romper la conocida como “espiral infernal”, el círculo vicioso que crea la contractura-dolor-contractura. Por ello son fundamentales las técnicas ya descritas como: crioterapia, drenaje linfático, masoterapia suave en zonas circundantes, vendaje neuromuscular, electroestimulación…

• Es necesario evitar la instalación de un hematoma, hay que permitir y potenciar su rápida difusión y eliminación. Para ello es importante técnicas como el drenaje linfático, el vendaje neuromuscular linfático y sobretodo la actividad aeróbica de la zona que permite la llegada de más sangre que recoja los productos de desecho. De ahí la importancia de las contracciones isométricas y la marcha por zona llana y por debajo del umbral del dolor.

La vascularización es indispensable en la regeneración tisular y cicatricial. Por lo tanto, fundamental la existencia de esta actividad aeróbica que aumenta dicha vascularización. De hecho según las teorías de Jarvinen la velocidad de regeneración se relaciona directamente con el metabolismo aérobico del músculo lesionado.

• Los estiramientos activos facilitarán la orientación de las nuevas fibras. El objetivo de nuestra terapéutica debe ir encaminada a restaurar las cualidades mecánicas del músculo lesionado alrededor de la semana después de la lesión. Esto según las teorías de Jarvinen solo es posible con una movilización precoz, si existe inmovilización este proceso tardaría al menos 3 semanas. Este fenómeno es aún más cierto en sujetos jóvenes.

Resumiendo, proponemos abordar las lesiones musculares con una óptica más movilista, iniciando el tratamiento de forma precoz y con dos premisas fundamentales:

Respetar la fase inflamatoria de la lesión, es decir evitar la toma de aines en los primeros días ya que esto podría poner obstáculos en el proceso de limpieza del foco de la lesión y retardar la cicatrización, además pueden favorecer el sangrado en la zona de lesionada.

cyriax-en-isquiotibiales

Promover una recuperación activa desde el primer momento de lesión:
o utilizando medidas de control del edema y del dolor.
o Programar una progresión de ejercicios de contracción isométrica, estiramientos y aérobicos (marcha, carrera) que estimulen una correcta y rápida regeneración muscular. Respetando siempre el umbral del dolor.

Esta es la forma ideal de actuación que nos permite dirigir y controlar los propios mecanismos del cuerpo para la regeneración muscular. El problema es que en muchas ocasiones las roturas de fibras nos llegan después de una inmovilización prolongada, o como mínimo después de varios días de haber sufrido la lesión. En la mayoría de estos casos existe una cicatriz en la zona de la rotura, que en muchas ocasiones produce dolor o predispone a recidivas.

Nuestra forma de proceder suele ser el reagudizar la lesión con técnicas como el Cyriax, para de nuevo volver al tratamiento descrito anteriormente siguiendo los pasos de la regeneración muscular. Intentando evitar de esta manera procesos anormales de cicatrización que puedan ser una solución a corto plazo pero que posiblemente creen procesos recidivantes que puedan terminar cronificándose.

Aportación de otras técnicas

Kinesiología holística: si sufrimos lesiones musculares de forma recidivante, podemos testar si existe algún factor emocional, químico o energético relacionado con esta problemática.Asimismo, podemos testar si existen otras lesiones estructurales asociadas que condicionan esta fragilidad muscular. La existencia de intoxicaciones, mal funcionamiento del hígado, carencias de vitaminas (sobre todo del grupo B) o falta de minerales, (calcio, potasio, magnesio…) pueden predisponernos a sufrir continuos problemas musculares. Con la kinesiología podríamos testar si algunos de estos factores es prioritario de tratar para mejorar de nuestros problemas musculares o lo que es más importante evitar la tendencia a sufrir dichos problemas.

Reeducación Postural Global: como otros métodos de estiramiento nos puede proporcionar una salud muscular adecuada, sobre todo como prevención para no sufrir este tipo de lesiones.

Vendaje neuromuscular: esta técnica nos puede facilitar tanto la recuperación de la lesión como la protección en un primer momento de vuelta a la actividad.

Terapia regenerativa: Nutrición para la recuperación ante una lesión muscular

Nuestras recomendaciones

Van encaminadas sobre todo hacia la prevención con medidas como:

  • Una buena hidratación
  • Adecuados hábitos alimentarios
  • Rutina de calentamiento antes de la actividad física
  • Realización de sesiones de estiramientos de forma adecuada.

Una vez sufrimos dichas lesiones debemos acudir al fisioterapeuta de forma precoz para asegurarnos una recuperación completa y que además nos asesore sobre una vuelta a la actividad progresiva y controlada.

Punción Seca Vs Tratamientos Más Conservadores

Yo entiendo que no es plato de buen gusto un pinchazo donde más nos duele, pero ¿por qué si hay otras formas de tratar mi lesión, el fisio me propone hacer punción seca?

Para llegar a este punto primero vamos a tratar de explicaros qué son los puntos gatillo, que al fin y al cabo son el objetivo de la punción.

Un punto gatillo miofascial se define como una zona de hiperirritabilidad dentro de una banda tensa de un músculo y que presenta dolor referido. Pero para que todos lo podamos entender, es el punto de cortocircuito que existe entre el nervio y el músculo, lo que provoca que la región muscular se encuentre como en una contracción prolongada, lo cual causa dolor local y a distancia (como las cefaleas tensionales, por ejemplo), hormigueos, debilidad muscular…

Entonces, ¿cómo funciona la aguja dentro de mi cuerpo?

Lo primero, aclarar que el nombre de “punción seca” hace hincapié en que no se introduce ningún tipo de suero ni fármaco, sino que se emplea tan sólo por su efecto mecánico. Las agujas utilizadas son muy similares a las de acupuntura, si bien el grosor va a depender bastante de la habilidad y preferencias de cada profesional y la longitud de la profundidad a la que se encuentra el punto gatillo que queremos alcanzar.

La técnica consiste en la introducción de la aguja dentro de la banda tensa y del punto gatillo, y se va moviendo hacia dentro y hacia fuera en busca de respuestas del cuerpo (principalmente dolor local, a distancia o contracciones musculares). Con esto, lo que se consigue es ir “desconectando cables que están en cortocircuito”, es decir, eliminando placas motoras disfuncionales, de manera que una vez pasado el periodo inflamatorio (unos tres días), esas uniones se regeneran de nuevo pero de una forma sana.

¿Existen alternativas a la punción seca?

Sí, siempre. Masaje, estiramientos, aplicación de calor o frío, Ultrasonidos, compresión isquémica…, son muchos los recursos al alcance del fisioterapeuta para abordar esta lesión.

Entonces, ¿por qué pinchar? Básicamente, porque es una técnica mucho más efectiva y de resultados más inmediatos. Por lo menos en mi caso, intento no utilizarla como técnica de primera elección si creo que con otras técnicas el resultado va a ser igualmente bueno; pero cuando las otras técnicas no terminan de ser efectivas, o cuando el músculo es muy profundo y/o poco accesible con las manos, prefiero introducir la aguja, ya que es mucho más precisa y atraviesa la musculatura más superficial que me impide llegar bien con los dedos al objetivo.

También me ha resultado muy efectiva en casos de gran hipersensibilidad o dolor a nivel cutáneo (efecto de las lesiones musculares que había debajo), donde era muy complicado realizar un tratamiento manual debido a los dolores que estos provocaban. Introdujimos aguja, eliminamos puntos gatillo, y la sensibilidad disminuyó y se hizo posible empezar a trabajar con tratamientos más conservadores.

También es muy efectiva en pacientes neurológicos. Todos habéis oído hablar de los tratamientos con toxina botulínica en parálisis cerebral, tras un ictus u otros casos de espasticidad muscular.

Ésta se emplea porque inhibe la acción muscular, lo que hace que el músculo se relaje y facilite un buen apoyo del talón (esencial para caminar) o abrir la palma de la mano (imprescindible para las actividades de la vida diaria). Pues cada vez más se tiende a emplear la punción seca en estos casos, con el fin de evitar intoxicar el cuerpo con tanta introducción de toxina. Son casos en los que el resto de técnicas de fisioterapia empleadas actúan con más lentitud y poca eficacia. Sin embargo, una vez consigues relajar esa musculatura espástica, es más fácil trabajar la bipedestación, la marcha, la movilidad de brazo y mano…

Por último, otros casos en los que funciona muy bien la punción seca en comparación con otro tipo de técnicas de terapia física, es en músculos que se encuentran inhibidos a causa de estos puntos gatillos. Igual que hay ciertos músculos que cuando se lesionan tienden al hipertono, a tensarse, acortarse y “agarrotarse”, hay otros que por su naturaleza tienen tendencia a la inhibición. Esto es algo muy típico en musculatura postural.

Pero el ejemplo que os vengo a describir es mucho más vistoso: condropatía rotuliana (lesión del cartílago de la rótula) causada por un desequilibrio de vasto externo (acortado) y vasto interno (inhibido).

Si bien el fortalecimiento muscular de todo el cuádriceps es clave en el tratamiento de esta patología, eliminar los puntos gatillos del vasto interno provoca una activación súbita de esta musculatura, lo que facilita la ejercitación activa contra resistencia y mejora notablemente la sintomatología (dolor, principalmente). ¿Se puede lograr este efecto con otras técnicas? Sí, pero es mucho más lento y requiere más constancia. La punción seca nos aporta un efecto más inmediato en este aspecto, que debe ser aprovechado además para avanzar en el tratamiento a unas fases más activas por parte del paciente.

Conclusión:

SIEMPRE hay alternativas a la punción seca. Si te da miedo, o simplemente no quieres que te la realicen, no pasa nada, los fisios contamos con un amplio abanico de técnicas que podemos emplear. Pero sí que es cierto que, si bien hay muchos casos que se pueden tratar muy bien con métodos más tradicionales, la punción seca convierte el tratamiento de otros tipos de lesiones en un proceso más activo, más rápido y más funcional. Confía en el criterio de tu profesional sanitario.

 

Artículo escrito por: Débora Uría Rivas
Fisioterapeuta en Clínica Axis (Fuenlabrada)

https://clinicaaxisfuenlabrada.com/

 

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Introducción a la Electroterapia

La aplicación de la electricidad con fines terapéuticos

Es la aplicación de la electricidad con fines terapéuticos mediante electrodos, solenoides y cabezales, directamente sobre la piel del paciente, en aplicación subacuática o a cierta distancia. Es todo el aparataje utilizado para transmitir los diferentes tipos de corrientes al paciente.

El fisioterapeuta utilizará los diferentes tipos de corrientes dependiendo del efecto que se desee obtener en cada fase de la evolución de la patología a tratar. Por ejemplo en una fase aguda interesa más utilizar un tipo de corriente analgésica o en fase subaguda a lo mejor interesa potenciar la musculatura con corrientes excitomotoras.

Los diferentes tipos de corrientes que utilizamos se dividen dependiendo de la forma que se representan (continua o variable), dependiendo de su polaridad si es positiva o negativa (constante o alterna) o dependiendo de la frecuencia. Pero nos referiremos a ella dependiendo de la frecuencia en corrientes de: baja, media o alta frecuencia según el espectro electromagnético.

Dependiendo de la forma:

• Corriente continua: Corriente Galvánica, dependiendo de la polaridad de la corriente continua ascendente o descendente, el efecto será de excitación o de sedación (fibromialgia) respectivamente. Dentro de la corriente galvánica existe la iontoforesis que consiste en la introducción de una sustancia medicamentosa en el interior del organismo a través de la piel e  incluso el baño galvánico en el que el paciente se sumerge en una bañera con agua. Hay que tener especial cuidado ya que se puede producir quemadura con este tipo de corrientes.

• Corrientes variables: Pueden ser interrumpidas (fluyen cierto tiempo y después tienen un periodo de pausa), ininterrumpidas ( la corriente fluye constantemente) y combinadas.

Dentro de cada tipo existen varios tipos de corrientes:

• Interrumpidas: – Rectangulares: Leduc y Traebert.electroterapia-pantalla
-Progresivas: Lineal (Lapique), Exponencial (Le Go) y Triangulares
(Farádica).
-Modulares: Diadinámicas de Bernard y Aperiódica de Adams.

• Ininterrumpidas:
-Ondulatoria
-Corriente alterna: Sinusoidal y D´Journo.

• Combinadas:
-Watewille: combinación de corrientes farádicas y galvánicas.
– Interferenciales: son dos circuitos de corrientes de media frecuencia que  se cruzan en el interior del organismo.

Dependiendo de la frecuencia:

* Corrientes de Baja Frecuencia: Las más conocidas son: Corriente Galvánica, Corrientes de Leduc, Corrientes Ultraexcitantes de Traebert, Corrientes de Lapique, Corrientes de Le Go, Corrientes Farádicas, Corrientes Exponenciales, Corrientes Aperiódicas de Adams, Corrientes de Watewille, Corriente Bifásica el llamado TENS, Corrientes Diadinámicas de Bernard, Magnetoterapia. A grandes rasgos los efectos de este tipo de corrientes de baja frecuencia es analgésico, relajante muscular y descontracturante. El paciente nota una sensación de hormigueo en la zona de aplicación de los electrodos, salvo en la magnetoterapia que entre el solenoide que es una especie de “imán grande” circular y el paciente no se siente nada, se produce un campo magnético dentro del solenoide.

magnetoterapia

* Corrientes de Media Frecuencia: el efecto de la corriente llega a mayor profundidad.

* Corrientes de kotz o Estimulación Rusa: entre sus aplicaciones se encuentra la elongación muscular, potenciación muscular y en el tratamiento de la INCONTINENCIA URINARIA con un electrodo intravaginal o intraanal con muy buenos resultados.

* Corrientes Interferenciales: se produce analgesia de la zona y la sensación del paciente es de una vibración y hormigueo entre los electrodos.

* Corrientes de D´Journo: aplicación con finalidad analgésica.

* Corrientes de Alta Frecuencia: La acción común a todas ellas es la producción de calor en el interior del organismo. Las más conocidas son la Microonda y la Onda Corta.

Además también se utilizan:

* Infrarrojos: Tiene la acción de termoterapia superficial, por lo cual sólo se produce un calentamiento de la piel, y también tiene un efecto analgésico importante. Entran dentro del espectro de la luz visible.

* Ultravioletas: Que entran dentro del espectro de la luz visible, se utiliza para dermatología, reumatología (artritis reumatoide), retardos de consolidación ósea, ictericia del recién nacido.

tratamiento-con-microonda

Tratamiento con microonda

* LASER: Es la aplicación de un tipo especial de luz en una zona determinada del cuerpo con fines terapéuticos como es la analgesia, antiinflamatorio y tiene efecto trófico que ayuda a la regeneración de los tejidos, mejora la cicatrización. Y también tiene un efecto térmico pero sólo se utiliza para cirugía.

* Ultrasonidos: Son vibraciones imperceptibles para el oído humano, no son radiaciones electromagnéticas como todas las explicadas anteriormente y necesitan un medio material para transferirse. La aplicación puede ser subacuática o directa con un gel de contacto. Tiene un efecto térmico, mecánico en el que se produce un micromasaje, analgésico y antiinflamatorio que ayuda a la reabsorción de edemas y acumulo de líquidos. La aplicación puede ser continua o pulsante (no tiene efecto térmico). También se puede utilizar el Ultrasonido para la penetración de sustancias medicamentosas es lo llamado Sonoforesis.

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* Terapia combinada: Se aplican simultáneamente Ultrasonidos y cualquier tipo de corriente eléctrica de media y baja frecuencia. La más utilizada son las corrientes Interferenciales y el Ultrasonido en el tratamiento de la fibromialgia.

Este tipo de corrientes se utilizan en la mayoría de procesos agudos como la tendinitis de la pata de ganso, esguinces de rodilla, esguinces de tobillo, roturas fibrilares para ayudar a una correcta cicatrización mediante su efecto analgésico, cicatrizante y antiinflamatorio, dentro de un tratamiento complementado con terapia manual, masaje y liberación miofascial.

Hay que tener en cuenta el acoplamiento entre el aparato de electroterapia y el paciente como son la resistencia que la piel ofrece al paso de la corriente eléctrica y la densidad de la corriente que le apliquemos, es decir, la intensidad eléctrica que atraviesa la zona de aplicación del electrodo o el aparataje que se utilice.

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La duración y frecuencia del tratamiento vendrá dada por la evolución del proceso y la combinación de las diferentes técnicas terapéuticas que tenemos a nuestra disposición.

¿Cómo puede ayudarte la electroterapia?

La electroterapia es un complemento más a la terapia manual para la resolución de un proceso doloroso, dependiendo de la fase en que empecemos el tratamiento nos interesarán corrientes analgésicas, antiinflamatorias en los procesos agudos o subagudos, excitomotoras de potenciación o elongación del músculo y efecto de calor para procesos crónicos como en la artrosis.

Por ejemplo ante un esguince de tobillo en un primer momento nos interesa disminuir todo el edema acumulado después de tratarlo con CYRIAX en los ligamentos afectados, osteopatía, masaje, masaje circulatorio, crioterapia y Vendaje Neuromuscular podemos aplicar unas corrientes para disminuir ese edema como son Corrientes Diadinámicas de Bernard en cortos periodos o TENS, Ultrasonidos y LASER para ayudar a la cicatrización. En otra sesión, transcurridos unos días, en los que ha disminuido el edema o hinchazón, nos interesa a lo mejor disminuir el dolor en el ligamento lesionado y hacer unos ejercicios activos acompañados de Propiocepción.

Patologías que puede tratar la electroterapia

– Dolores vertebrales: cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias, cervicobraquialgias, lumbociáticas, cefalea tensional.

– Trastornos periarticulares: tendinosis del supraespinoso, bursitis, síndromes discales.

– Neuralgias: Herpes, nervio trigémino.

– Dolor tumoral.

– Analgesia en parto.

– Cicatrices dolorosas.

– Dolores crónicos: artrosis, artritis reumatoide, osteoporosis.

comparacion-electroestimulacion-vs-contraccion-isomtrica

– Traumatología: contusiones, contracturasmusculares, esguinces de tobillo, esguinces de rodilla, tendinopatia rotuliana, tendinopatia del tendón de Aquiles, tenosinovitis de D´Quervain, luxaciones, etc.

– Estimulación muscular: para contraer la musculatura inervada en casos de atrofia muscular.

Estimulación muscular

– Elongación muscular.

– Cicatrización: Ulceras por presión que se producen en encamados debido a la inmovilización, heridas.

– Edemas postraumáticos: esguinces de tobillo, esguinces de ligamentos laterales de rodilla.

Nuestras recomendaciones

Para la aplicación de la electroterapia hay que tener unos conocimientos previos sobre todos los diferentes tipos de corrientes que tenemos a nuestra disposición, nociones de anatomía y biomecánica.

Hay que tener especial cuidado en los casos de embarazadas, marcapasos, tumores, audífonos, implantes metálicos y otras situaciones que se deben poner en conocimiento del fisioterapeuta para valorar la aplicación de la electroterapia ya que en estos casos no es conveniente aplicación en la zona cercana al embarazo o corazón o en otros casos la aplicación de un tipo de corrientes que puedan agravar por ejemplo un proceso tumoral.

Vendajes funcionales

La técnica consiste en la aplicación de un vendaje que inmovilice de forma selectiva el mecanismo de producción de una lesión. El objetivo de ésta técnica es mantener o estabilizar posiciones sin dolor y dar reposo a las estructuras lesionadas, evitando así la atrofia muscular, rigidez articular y la elongación ligamentosa.

Estos vendajes funcionales permiten curar lesiones en un plazo mas corto de tiempo y con mejores resultados funcionales, evitando en gran medida las secuelas que suelen producir otras inmovilizaciones prolongadas como es el caso de las escayolas.

Los vendajes funcionales, también llamados de inmovilización parcial, evitan con frecuencia las serias desventajas de aquellos otros de inmovilización total (escayola), ya que éstos solamente inmovilizan las direcciones necesarias permitiendo el uso y mantenimiento de la actividad. No debemos olvidar que la escayola permite un reposo total de la articulación, que al mismo tiempo supone una limitación de movimientos en todas las direcciones, inclusive en aquellos movimientos que no precisan inmovilizarse.

No obstante ante una lesión de consideración (como pueden ser las fracturas) no siempre están indicados los vendajes funcionales, siendo imprescindible el uso de escayolas y tras la retirada de las mismas se puede colocar un vendaje funcional para comenzar a realizar las actividades de la vida diaria.

Objetivos de los vendajes funcionales

Vendaje circular para disminuir los microtraumatismos

1. Generales:

1.1 – Preventivo (deportivo). La articulación suele colocarse en posición funcional o ligeramente corregida, acortando un poco los tejidos implicados sobretodo en problemas capsuloligamentarios, en lesiones musculares, periostitis (inflamaciones de la envoltura del hueso) y entesitis (inflamaciones de la inserción del tendón en el hueso). El vendaje se realiza circularmente porque así se disminuyen los microtraumatismos y se amortiguan los fenómenos vibratorios que agravarían el proceso.

1.2 – Terapéutico (clínico). Se realizan en corrección máxima, para acortar los tejidos y que así cicatricen bien. Sin tensión y con posición relajada y no dolorosa, solicitando al mínimo los elementos lesionados. Progresivamente, según la evolución de la lesión, podemos ir modificando la hipercorrección hasta llegar a la posición más funcional. Esto lo conseguimos dando menos tensión al aplicar el vendaje.

1.3 – Ortopédico: Intenta disminuir la progresión de la deformidad, así como los procesos dolorosos ligados a ella.

2. Específicos:

2.1 – Disminución de la tensión de tejidos capsuloligamentosos, tendinosos o musculares (acortamiento).
2.2 – Disminución del dolor (hipomovilidad).
2.3 – Disminución del edam (presión).
2.4 – Orientación terapéutica.

Normas básicas para una correcta aplicación

1- Preparación de la piel:

Si queremos aplicar el vendaje sobre una buena base, antes de iniciarlo es fundamental una preparación adecuada de la piel. Es aconsejable por ello el rasurado del vello de la zona a tratar, sobre todo si es abundante, con el fin de asegurar una adherencia eficaz de las vendas y evitar posteriormente que su retirada sea una prueba dolorosa para el paciente.
La piel debe estar limpia y seca, observaremos si existen erosiones, ampollas o irritaciones, en cuyo caso deben protegerse, y no debe haberse aplicado previamente hielo, calor o pomada. Habitualmente se impregna con un spray adherente, para asegurar la acción mecánica y aumentar la eficacia del vendaje.

2– Los anclajes y tiras activas:

Los anclajes son tiras de venda adhesiva ancha, sobre las que asientan posteriormente las tiras activas que aseguraran la corrección, la estabilización y/o la protección de los diversos segmentos. Su función es proporcionar un mejor agarre de éstas, evitar una tracción excesiva de la piel y distribuir sus esfuerzos tractores, lo cual permite soportar más fácilmente el vendaje.

Los anclajes pueden ser de material elástico o inelástico. Con el fin de facilitar el efecto mecánico del VF, los anclajes deben ser inextensibles para que las tiras activas, al ejercer sus esfuerzos de tracción, no provoquen un alargamiento suplementario.

Este material inextensible puede obstaculizar la circulación venosa, motivo por el cual se aconseja aplicarles de forma circular abierta. A su vez las tiras activas no deben sobrepasar los límites del anclaje ya que si lo hacen, éste pierde eficacia.

3- Elección y manipulación de las vendas

El tipo de vendas a utilizar estará condicionada por el grado de inmovilización que se precise y por los relieves de la superficie en la que se aplica el vendaje, en este último caso las vendas elásticas se adaptan mejor a los salientes óseos.

Si deseamos una inmovilización rigurosa deben aplicarse vendas inelásticas. Debemos ser cuidadosos en la colocación de las vendas, evitando que queden arrugas, sobre todo en zonas articulares y de apoyo, que puedan ser el origen de complicaciones posteriores. Se ha de tener además especial precaución en no comprometer la circulación del retorno.

Respecto a la manipulación de las vendas, se aconseja despegar una cierta longitud del carrete antes de aplicarla, ya que de no hacerlo así puede producirse más compresión de la deseable sobre el segmento corporal a tratar. De igual modo pueden cortarse previamente las diferentes tiras activas adhesivas, de tamaño predeterminado, lo cual facilitará su colocación posterior.

4- Colocación del segmento corporal

Depende de la zona a tratar y del objetivo que se pretenda con el vendaje funcional, aunque siempre ha de tenerse en cuenta proporcionar una posición cómoda tanto para el paciente como para el terapeuta.
Al realizar el VF las estructuras anatómicas implicadas deben ser colocadas en posición no dolorosa de reducción y/o de reposo, según cuales sean las lesiones encontradas. Esta situación será mantenida o estabilizada por el VF que evitará la reproducción de la lesión. Por ejemplo:

  • En el caso de los traumatismos capsuloligamentosos, la articulación se coloca de forma que los elementos lesionados estén en posición de acortamiento o en algunos casos en posición neutra.
  • En las tendinitis, se coloca el segmento corporal que moviliza el tendón afectado de forma que éste quede distendido.
  • En las lesiones musculares las articulaciones se colocan procurando que los músculos queden en posición acortad

No obstante, sea cual sea la posición adoptada, esta debe mantenerse durante todo el periodo de la realización del vendaje.

5- Retirada del vendaje

No está bien establecido el tiempo que debe mantenerse un vendaje, en general se debe cambiar cuando no es eficaz y retirar cuando ya ha cumplido el objetivo para el cual se instauró.

El tipo de vendaje condiciona el tiempo que debe mantenerse, así los vendajes preventivos se retiran después de la actividad deportiva y en ocasiones es aconsejable hacerlo de manera progresiva, con el fin de que los elementos que musculares que intervienen en la estabilidad (pasivos durante el periodo que ha estado aplicado el vendaje), puedan asumir su papel.

El vendaje debe retirarse mediante tijeras de punta roma o tape-cutter, para evitar cortes no deseados en la piel.

Materiales necesarios para la realización del vendaje

El material utilizado tiene tanta importancia como la técnica para conseguir la estabilidad máxima y la movilidad dirigida.

Dependiendo de la indicación, se pueden utilizar para conseguir grandes fuerzas de tracción (como en el tendón de Aquiles) o pequeñas fuerzas (como los vendajes circulares de compresión).

La realización de cualquier tipo de vendaje requiere:
1- Rasurado y lavado de la piel.
2- Colocación correcta del paciente y del segmento de acuerdo con los medios existentes en el momento de la aplicación del vendaje.
La utilización de de productos adhesivos mejora y aumenta la estabilidad del vendaje al mismo tiempo que disminuye los riesgos de aparición de alergias.

Tipos de materiales que se utilizan:

1- Vendajes adhesivos elásticos (VEA). Normalmente sólo se deforman en sentido longitudinal (50%). Son flexibles y colocadas de forma correcta no impiden el flujo sanguíneo de la parte distal a la lesión. Deben ser porosas, para permitir la transpiración cutánea con el fin de evitar depósitos de sudor que podían disminuir la resistencia del vendaje.

2- Vendajes no adhesivos elásticos. Vendas elásticas que se adhieren entre si pero no a la piel.

3- Vendajes adhesivos inelásticos o rígidos (tape). Entre sus propiedades se encuentran la estabilidad, resistencia a la tracción, facilidad de rasgado manual y fuerza adhesiva inmediata y permanente.

4- Tejido no adhesivo elástico (prevendaje). Se utilizan para aislar la piel del contacto directo del pegamento de la venda. También se puede utilizar para acolchar superficies irregulares. Conviene no abusar ya que sino desaparecen las propiedades exteroceptivas de los vendajes. Un inconveniente es que se rompe con facilidad, se enrolla en sus extremos y facilita la erosión de la piel. Solo se aconseja en situaciones de piel sensible a los materiales adhesivos.

5- Materiales complementarios.

• Maquinilla de afeitar.- para retirar el vello corporal de la áreas donde el vendaje debe adherirse
• Tijeras de punta roma (pico de pato).- están anguladas en el eje y presentan una terminación despuntada en una de sus hojas para evitar el corte de la piel mientras se retira el vendaje

• Tiburón. (tape cutter).- herramienta especifica para cortar vendajes de tape. Es de utilidad para la retirada rápida de muñeca y tobillo. Es imposible dañar o cortar la piel durante su uso. Deben seguirse las hendiduras y huecos de la articulación o zona lesionada y evitar cortar directamente sobre las zonas de huesos y/o tendones.
• Piezas de goma-espuma de diferente forma y dimensión.- se utilizan por ejemplo para recortar a medida con el objeto de realizar compresión en zona de edema o hematoma o para proteger las prominencias óseas.
• Sprays adhesivos.- prepara la piel mejorando la adherencia del vendaje, incluso en situaciones de sudoración.
• Parches antifricción.- se colocan bajo el vendaje allí donde existen tendones superficiales (sobretodo el tendón de Aquiles y los extensores del antepié) Muy útil cuando el vendaje va a estar colocado varios días. Se aplican con crema lubricante.

Indicaciones y contraindicaciones

Indicaciones:

• Distensiones ligamentosas de grado I y II.
• Articulaciones hiperlaxas.
• Microrroturas fibrilares musculares.
• Traumatismos musculares.
• Distensiones musculares.
• Tendinitis (descarga).
• Periostitis.
• Artritis postraumática.
• Tras inmovilizaciones absolutas para recuperación funcional.
• Fisuras de huesos largos.
• Fisuras de costillas.

Contraindicaciones:

• Roturas ligamentosas.
• Roturas musculares.
• Roturas tendinosas.
• Fracturas óseas.
• Alteraciones circulatorias (varices).
• Edemas importantes, ya constituidos o no localizados.
• Heridas de consideración y equímosis.
• Afectaciones dermatológicas intensas.
• Transtornos tróficos y neurosensitivos.
• Alergia al material empleado.

Precauciones:

• Si existe edema localizado y poco importante, se puede emplear esta técnica pero colocando pretape para evitar rotura de vasos al retirar el vendaje.
• Nunca vendar una rodilla en extensión.
• Pierna, rodilla y muslo se vendan en posición ortostática (es decir, que tenga concepto de su articulación  (información exteroceptiva).
• Tobillo a 90º de flexión dorsal.
• La técnica dura se quita con cutter (untar con vaselina sólida para un mejor deslizamiento) y la blanda con tijeras de punta de pato.
• Probar el vendaje una vez finalizado antes de iniciar la actividad física a fin de eliminar presiones incómodas e innecesarias (abrir ventanas o modificar).
• Cualquier vendaje adhesivo pierde efectividad si se realiza con pretape (en especial la técnica dura). En su caso rasurar para eliminar el vello y quitarlo sujetando la piel a la vez que se realiza un tirón sorpresivo.
• Si se realiza encima del vello, quitar aplicando spray de frío y humedeciéndolo.
• El pretape puede emplearse también como material de almohadillado.
• En heridas abiertas, proteger la zona de material adherente.
• No dejar arrugas en zonas de apoyo.
• No comprimir innecesariamente estructuras delicadas (hueco poplíteo).
• Sobre zonas con mucha transpiración emplear spray adherente debajo del vendaje.
• No caer en el abuso de esta técnica durante la actividad física y permitir el trabajo de las estructuras comprometidas.

BIBLIOGRAFÍA:

Neiger H. Los vendajes funcionales. 1ª ed. Barcelona: Editorial Masson s.a., 1990.

Herrero Román F, Jiménez Labanda LA y Quevedo Jerez K. Manual de técnicas de vendaje funcional. Laboratorios Menarini s.a., 2002.

Kazemi A. Modificación de la biomecánica a través de los vendajes funcionales.1ª ed. Guadalajara: Editorial Marban, 1997.

Van Unen J. Vendajes de inmovilización parcial. Lohmann, 1983.

Montag HJ y Asmussen PD. Functional Bandaging. German Edition, 1981.

Grumler B y Lardry JM. Les contentions souples. Laboratoires Fournier-Urgo, 1986.

 

Nutrición para la recuperación ante una lesión muscular

La lesión y el esguince muscular son comunes entre los atletas especialmente debido al alto compromiso y la intensidad requerida por los deportes. La incidencia de lesión muscular abarca del 10-55% de todas las lesiones relacionadas con el deporte y, dependiendo de la extensión del daño muscular, el regreso al entrenamiento regular y la participación deportiva, puede durar hasta tres meses. Para minimizar el tiempo de recuperación y cicatrización del tejido muscular, los atletas deben considerar nutrientes claves en su dieta.

Según un estudio (Debra Wein, MS, RD, LDN, CSSD, NSCA-CPT, *D y Stacie Sieloff) enfocado en los atletas recreacionales con desórdenes crónicos del tendón, el grupo de tratamiento al que se le dieron los siguientes suplementos: DHA, EPA, GLA, Selenio, Zinc, Vitamina A, Vitamina B6, Vitamina C, Vitamina E y un complejo proteico, tuvo un 99% de reducción del dolor en comparación al 31% de reducción en el grupo de control. Además, la actividad en el deporte aumentó con el grupo del tratamiento en un 42% por encima del grupo placebo.

Ya hemos hablado de los ácidos grasos poliinsaturados (ácido eicosapentanoico o EPA, ácido docosa-hexanoico o DHA, y ácido gamma-linolénico o GLA. Son ácido grasos que evitan la rigidez celular y actúan como antiinflamatorios.

Nuestras dietas son con frecuencia altas en ácidos araquidónicos (lácteos, carnes, huevo, “aceites vegetales de dudosa procedencia”) y bajas en EPA, DHA y GLA. Conforme aumenta el consumo de omega-3, las citoquinas, componentes pro-inflamatorios producidos por el cuerpo, disminuyen. Para otorgar los beneficios de estos efectos anti-inflamatorios, niveles altos de DHA han demostrado una disminución en la inflamación. Se debe intentar comer tres onzas de pescado graso dos veces por semana y concéntrate en aceites vegetales opuestos a las grasas saturadas (aceite de oliva, de lino, de girasol, de onagra, de borraja). Si prefieres no comer pescado, consume nueces, linaza o aceite de lino, aceite Canadiense (canol) y aceites de soja. También se puede suplementar aceite omega 3, aceite de placton, liposan o GLA.

Selenio (olympia antox):

El selenio es importante en la función de muchas enzimas, pero en el caso de la lesión muscular, juega un rol vital en las vías de la glutación-peroxidasa y la tioredoxina reductasa. Estas vías son esenciales para la protección contra la lesión oxidativa y operan a una eficacia óptima con cantidades adecuadas de selenio. Las fuentes alimenticias de selenio incluyen el atún, bacalao, pavo, huevos, ajo y granos fortificados tales como harina de avena y panes.

Zinc (orotato de zinc):

El Zinc es esencial para la recuperación de las heridas y la inflamación, así como para la respuesta inmune adecuada. Los alimentos que son altos en zinc incluyen el yogurt, las lentejas, judías, guisantes, leche, espinaca y frutos del mar.

Vitamina A (complejo carotenoides y aceite de pescado):

Con el fin de que las lesiones musculares se curen de forma apropiada, es esencial que la dieta incluya vitamina A. Las funciones de la vitamina A incluyen crecimiento celular, desarrollo, reparación ósea y función inmune. Las fuentes alimenticias abundantes en vitamina A incluyen a las zanahorias, mangos, espinaca y morrones. Hay que tener en cuenta que cualquier vitamina liposoluble no debe administrarse de forma continua ya que se deposita en el tejido hepático. En el caso de la vitamina A cuando los depósitos están llenos, las palmas de las manos se vuelven anaranjadas, y en ese momento debemos dejar de ingerir la vitamina A.

Vitamina B6 (B6+ y complejo B-50):

La vitamina B6 es imperativa para la proteína adecuada y el metabolismo de los glóbulos rojos, ambos son importantes para la recuperación muscular. La vitamina B6 es encontrada con frecuencia en los alimentos fortificados, garbanzo, patatas (con la cáscara) y frutos del mar.

Vitamina C:

La vitamina C juega un papel importante en la formación de colágeno que es necesario para la fuerza y la flexibilidad, y también ayuda a reparar los tendones, ligamentos y fortalece los huesos. La vitamina C puede ser encontrada en alimentos tales como los frutos cítricos, tomate, brócoli y fresas.

Vitamina E:

Los estudios en animales han demostrado el potencial de la Vitamina E (o alfa-tocoferol) para disminuir la cantidad de estrés oxidativo y el daño inflamatorio que ocurre con el ejercicio. Después de una dieta rica en vitamina E por tres semanas, las ratas corrieron en una máquina para correr por 60 minutos. Los marcadores de estrés oxidativo e inflamatorio fueron medidos y los resultados mostraron que el grupo del tratamiento que estaba alto en vitamina E había disminuido significativamente los niveles de estos marcadores comparados con el grupo de ejercicio no-tratado. Las fuentes alimenticias de la vitamina E incluyen germen de trigo, aceite de oliva, aceite de girasol, cacahuetes, almendras, uvas, vino tinto, espinaca y brócoli.

Proteínas (protifit, plantofit, aminofot, olympia proteina polvo):

Durante la recuperación muscular, las necesidades de proteína y energía aumentan y el metabolismo se ve alterado. Para el dolor muscular, la lesión menos severa, las necesidades de energía y proteína aumentan por hasta 48 horas post-lesión. Adicionalmente, la oxidación de la grasa se incrementa y la sensibilidad a la insulina disminuye. Para las lesiones más agudas tales como aquellas en el tejido suave y el músculo esquelético, la frecuencia metabólica basal (FMB) puede estar incrementada en un 32% hasta tres semanas. Además, los atletas altamente entrenados con frecuencia continúan un programa de entrenamiento alternativo, el cual podría crear un balance de nitrógeno negativo y aumentar las necesidades de proteína en la dieta. Las recomendaciones para la proteína son 1.2-1.8/kg peso corporal para atletas y aquellos en recuperación.

Fisioterapia respiratoria

Incremento de la enfermedad respiratoria

Existe un alarmante incremento de la enfermedad respiratoria, especialmente en condiciones crónicas, que no solo causan una alta tasa de morbimortalidad, sino que ocasionan un agobiante sufrimiento individual y familiar, al mismo tiempo que crean impacto en la economía mundial.

Diferentes estudios han demostrado que la fisioterapia respiratoria cumple un papel importante en el manejo terapéutico de los pacientes que cursan con alguna patología respiratoria, realizando un abordaje desde la prevención, agudización y readaptación sicomotora, lo cual permitirá mayor integración a la sociedad y por lo tanto disminuir los efectos de discapacidad que este tipo de enfermedades puede generar.

Definición

La fisioterapia respiratoria es una modalidad de fisioterapia que consiste en valorar, establecer y aplicar procedimientos y técnicas que, basados en la utilización de agentes físicos y en el conocimiento de la fisiopatología respiratoria, curan, previenen y estabilizan las afecciones del sistema toracopulmonar.

Recuerdo anatomo-fisiológico

Los pulmones son órganos pares situados en la cavidad torácica que llevan a cabo la respiración. En el ser humano adulto, cada pulmón mide entre 25 y 30 cm de largo y tiene una forma más o menos cónica. Los dos pulmones están separados por una estructura denominada mediastino, que contiene el corazón, la tráquea, el esófago y vasos sanguíneos. Los pulmones están cubiertos por una membrana protectora llamada pleura pulmonar, que está separada de la pleura parietal -una membrana similar situada en la pared de la cavidad torácica- por un fluido lubricante. El aire inhalado pasa a través de la tráquea, que se divide en dos tubos denominados bronquios; cada bronquio conduce a un pulmón. Dentro de los pulmones, los bronquios se subdividen en bronquiolos, que dan lugar a los conductos alveolares; éstos terminan en unos saquitos llamados alvéolos, que es donde finalmente se realiza el intercambio gaseoso. El cual consiste en el aporte de oxígeno que consume las células y eliminación del anhídrido carbónico (CO2) producido por el metabolismo celular. El vehículo para ambos gases es la sangre la cual es propulsada por el corazón.

Las personas que se pueden beneficiar de fisioterapia respiratoria, son aquellas que cursan con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), bronquiectasias, fibrosis quística, procesos patológicos parenquimatosos, alteraciones de la pared torácica, parálisis diafragmática, enfermedad pulmonar ocupacional, enfermedad respiratoria aguda estable (Neumonía, atelectasia,), enfermedad neuromuscular, personas que tienen programado o han tenido un procedimiento quirúrgico que pueda presentar algún riesgo de complicación pulmonar, enfermedades respiratorias infantiles como la bronquiolitis, asma, infección respiratoria aguda etc.

Objetivos de la fisioterapia respiratoria

Objetivo general

Controlar y aliviar tanto como sea posible los síntomas y complicaciones de la persona con enfermedad respiratoria.

Objetivos específicos

  • Permeabilizar vía aérea
  • Reeducar el patrón respiratorio
  • Mejorar movilidad torácica
  • Reexpandir el tejido pulmonar
  • Entrenar músculos respiratorios y periféricos
  • Mejorar tolerancia al ejercicio

Actividades de la fisioterapia respiratoria

Valoración

La selección de cualquier procedimiento de fisioterapia respiratoria ha de partir de una valoración previa que permita establecer los objetivos terapéuticos para alcanzar las metas que se pretenden alcanzar con el paciente y por lo tanto efectuar un programa ajustado a las condiciones individuales. La valoración por fisioterapia se enfocará a realizar:

  • Anamnesis o interrogatorio: valoración de la disnea, dolor, tos y expectoraciones etc.
  • Valoración de la dinámica y de la estática de la caja torácica, modo y ritmo respiratorio.
  • Auscultación pulmonar
  • Valoración de la musculatura respiratoria.
  • Procedimientos especiales de valoración: espirometría simple y forzada, para la determinación de parámetros ventilatorios básicos
  • Valoración del grado de saturación de oxígeno en sangre por medio de pulsoximetría.
  • Valoración de tolerancia al esfuerzo a través de pruebas de esfuerzo submáxima, o pruebas de marcha, que informan de la adaptación fisiológica del organismo ante el incremento de la carga muscular externa.
  • Análisis de pruebas complementarias: gasometría arterial, radiografías, etc.

Técnicas de la fisioterapia respiratoria

Las técnicas realizadas se pueden agrupar en tres áreas:

– Técnicas de permeabilidad de vía aérea.
– Técnicas de kinesiterapia respiratoria.
– Técnicas de Entrenamiento muscular.

Técnicas para la permeabilidad de vía aérea

Estas técnicas son las que permiten mantener la vía aérea libre de secreciones. Están indicadas en aquellos pacientes que tienen una hipersecreción bronquial, aumento de la viscosidad del moco, una pérdida de la disfunción ciliar y/o alteraciones en el mecanismo de la tos. Existe una variedad de técnicas que se basan en diferentes mecanismos de acción, dentro de ellas están:

  • Técnicas con variaciones de flujo: Estas técnicas actúan modificando la velocidad y las características del flujo espiratorio, disminuyendo la viscosidad de la secreción bronquial. Están indicadas en todos los procesos patológicos con secreción bronquial aumentada y su finalidad es movilizar la secreción desde la periferia del pulmón hasta las vías aéreas centrales. Dentro las técnicas más utilizadas están: Espiración lenta total con glotis abierta en infralateral (ELTGOL), Espiración lenta prolongada (ELpr), Ciclo activo de la respiración, drenaje autógeno, aumentos de flujo espiratorio.
  • Técnicas que utilizan la fuerza de gravedad y ondas de choque: El drenaje postural y la vibropercusión son técnicas que en las últimas décadas se han estado sustituyendo por otras que muestran mayor evidencia científica de efectividad, como las citadas anteriormente. Pero algunos autores aún las recomiendan en patologías respiratorias específicas hipersecretantes y en casos especiales como paciente poco colaborador, gran debilidad de músculos respiratorios o debilidad generalizada.
  • Coadyuvantes instrumentales: En los últimos años se han desarrollado diferentes aparatos que facilitan la permeabilización de vía aérea. Los cuales permiten al fisioterapeuta tratar y educar a los pacientes, en el manejo de dichos dispositivos para ser utilizados en su domicilio. Los equipos más utilizados en nuestro medio son Therapeep, Flúter, Acapella, cornet entre otros.

Técnicas de Kinesiterapia Respiratoria

En los enfermos pulmonares crónicos se detectan alteraciones en el patrón respiratorio adoptadas como consecuencia del trastorno que presenta. Esto produce una respiración poco eficaz, con aumento del trabajo respiratorio. Con estas técnicas se pretende mejorar la ventilación, oxigenación y disminuir el gasto energético. Dentro de las técnicas más utilizadas en el paciente con enfermedad respiratoria, están las de reeducación respiratoria tales como: Los ejercicios de control respiratorio, ventilación dirigida, reeducación diafragmática y ejercicios con freno espiratorio.

Técnicas de entrenamiento muscular

Los pacientes con enfermedad pulmonares crónicas tienen una capacidad de esfuerzo disminuida que, además, se relaciona con su deterioro funcional y el grado de obstrucción. Los factores limitantes de la capacidad de esfuerzo son múltiples, pero a los ya clásicos (incapacidad ventilatoria atrapamiento de aire con el ejercicio, limitación cardiovascular y el transporte de oxígeno) se ha sumado últimamente, la afectación muscular periférica. Esto justifica la necesidad de implementar un programa de acondicionamiento físico, basado en una adecuada evaluación de su capacidad funcional y a partir de esta, estructurar un plan de ejercicios individualizado para el paciente con enfermedad pulmonar crónica.

Entrenamiento en resistencia de extremidades inferiores:

Actividad que se realiza a través de bicicleta ergométrica, tapiz rodante o subida de escaleras. Con una intensidad entre el 50 al 70% de la capacidad máxima del paciente, evaluada por consumo de oxígeno, frecuencia cardiaca o teniendo en cuenta la sensación subjetiva de disnea del paciente. Con una duración de 30 a 45 minutos dos o tres veces por semana.

Entrenamiento a resistencia de extremidades superiores:

Movimiento de miembros superiores con levantamiento de bajo peso o barra. Actividad con soporte como el ergómetro de brazos. Puede ser realizado durante 30 minutos, 3 veces por semana.

Entrenamiento a fuerza de miembros superiores:

Ejercicios con peso hasta un 80% de la carga máxima tolerada, con series de pocas repeticiones.

Entrenamiento de músculos respiratorios:

Existen diferentes alternativas para realizar entrenamiento muscular respiratorio, tales como la hiperventilación isocapnica, o utilizando diferentes dispositivos (Threshold, Pflex), en el entrenamiento que utiliza estos aparatos, se debe iniciar con una intensidad equivalente al 30% de la presión inspiratoria máxima. Durante la ejecución del plan de ejercicios se debe mantener un adecuado control del patrón respiratorio. Esta actividad se realiza con una duración de 15minutos, 2 veces al día.

Se debe tener en cuenta que las actividades de entrenamiento muscular deben ser precedidas con maniobras de calentamiento y estiramiento.

NOTA: Las actividades que se desarrollarán en cada programa se adaptarán a las condiciones clínicas y a las necesidades de cada paciente y metas que se quieran lograr con el tratamiento.

Método Bobath

Mejora el control de la postura y de los movimientos selectivos

El método Bobath fue en un principio reservado al tratamiento de los niños con parálisis cerebral, siendo más tarde cuando se extendió al tratamiento de lesiones cerebrales en el adulto.

Hemos de tener en cuenta que el cerebro se considera una estructura plástica capaz de aprender a todos sus niveles y, lo que es más importante, aprender a reorganizar sus funciones. Cuando existe una lesión del SNC (sistema nervioso central), aparecen trastornos del movimiento, de la función y del tono muscular. Con respecto a esto último hemos de aclarar que en nuestra musculatura siempre existe una actividad de base (tono muscular basal) que ha de ser lo suficientemente alto para contrarrestar la fuerza de la gravedad y al mismo tiempo lo suficientemente bajo como para permitir un movimiento.

En condiciones normales el movimiento y la postura son la respuesta a un estimulo, por eso se dice que “nos movemos por lo que sentimos”. Para que exista una perfecta relación entre movimiento-postura se necesita un sistema de control que nos proporcione coordinación y estabilidad a la hora de llevar a cabo un movimiento. Hablamos entonces de un mecanismo de control postural, es decir, la importancia de una adaptación constante del tono basal ante la variación de una postura y por otro lado, de una serie de reacciones posturales automáticas normales como son las reacciones de enderezamiento (se producen para recuperar el equilibrio), reacciones de equilibrio (mantener el equilibrio ante desplazamientos) y las reacciones de apoyo (utilización de nuestras extremidades como defensa antes de la caida).

El mecanismo de control postural regula el tono postural, la inervación recíproca y la coordinación. Como bien decíamos antes, nuestra musculatura presenta un tono base que ha de permitir un movimiento. Pues bien, no sólo lo permite sino que las adaptaciones graduales del tono darán lugar un movimiento preciso y selectivo; no es lo mismo levantar un vaso que una mesa, ya que la adaptación en la actividad de nuestro músculo es muy diferente. Del mismo modo ocurre en el mantenimiento de una postura, en donde la actividad muscular puede variar por ejemplo ante un empujón, teniendo que recuperar la posición estable mediante ajustes del tono muscular. La inervación reciproca normal, a grandes rasgos, se puede explicar como un control de la actividad de nuestros músculos en función de si intervienen como realizadores o contrarios a la acción (unos se contraen y otros se relajan permitiéndolo). Lo importante es entender que mientras una parte de nuestro cuerpo se mueve, la otra se mantiene estable. La coordinación normal del movimiento atiende a la necesidad de controlar los componentes (flexión-extensión-rotaciones) que forman los patrones de movimiento, un control en el tiempo y en el espacio. Es decir, control en el mecanismo de desarrollo de un movimiento, en el cual una serie de músculos (formando patrones) son los encargados de producirlo.

Como decíamos antes, cuando existe lesión en el SNC todo lo explicado a cerca del movimiento normal se ve alterado en función del grado/tipo de lesión, así:
• Tono postural normal: hipotonía (flacidad) o hipertonía (espasticidad)
• Inervación reciproca normal: contracción anormal
• Coordinación normal: patrones estáticos y estereotipados

La espasticidad es la alteración del tono muscular más frecuente que presentan los pacientes de tipo neurológico. Se caracteriza por presentar un aumento de base en el tono postural, es decir, la resistencia que opone un músculo al movimiento o estiramiento. En relación hablaremos de las reacciones asociadas, entendidas como movimientos que se producen de forma inconsciente (no se pueden controlar) por un aumento en el tono (por ejemplo ante un estornudo). La espasticidad y las reacciones asociadas se consideran una actividad refleja involuntaria, por ejemplo en el paciente hemipléjico la reacción asociada provoca un aumento de la espasticidad. Pongamos un ejemplo: un paciente que presenta espasticidad en miembros superiores. Al estornudar, aparecerá una reacción asociada en dicha extremidad (en este caso flexión del codo y aproximación de la mano a la boca) lo que conlleva un aumento en la espasticidad que tenía el paciente (estirar el brazo que se encuentra doblado impone una resistencia al movimiento). Estas reacciones asociadas aparecen en forma de patrones en masa y estereotipados sin ningún tipo de control, coordinación ni precisión; es decir, movimientos en bloque provocados reflejamente: quieres flexionar la muñeca y flexionas hombro-codo-muñeca (patrón flexor).

El concepto Bobath tiene como objetivo primordial “el tratamiento de personas con un trastorno del tono, movimiento y función debido a una lesión del SNC“, mejorando el control de la postura y de los movimientos selectivos. En el tratamiento se busca la inhibición de reflejos anormales y re-aprendizaje del movimiento normal a través de la facilitación y los puntos clave de control. Con respecto a esto último cabe explicar que los puntos clave son puntos de control que se encuentran en nuestro cuerpo, y sobre los cuales se puede influir en el tono postural. Nosotros buscamos su alineación con respecto a la base de sustentación, es decir, el área en la que nos encontramos apoyados. Es lógico pensar que en función de como nos encontremos (de pie, acostados, sentados…) estos puntos se disponen en el espacio de diferente forma, y asimismo la alineación implica un “trabajo de la postura” con el fin de obtener resultados en el tono muscular.

Por ejemplo: supongamos que nuestro cuerpo funciona como el de una marioneta, en donde los controles sobre la misma se establecen a nivel de: hombros-codos-muñecas-caderas y rodillas. Sabemos que para mantener la marioneta estable las cuerdas han de estar tensas con respecto a los puntos fijos que mencionamos. Pues bien cuando variamos su situación en el espacio, la marioneta se puede doblar por alguno de sus puntos fijos al destensarse la cuerda.Podemos entender así, que en nuestro cuerpo esas cuerdas serían nuestras cadenas musculares que determinan que un segmento se mueva o se estabilice, y asimismo y en función de la posición de nuestro cuerpo la facilidad o complejidad que tiene nuestra musculatura de controlar la situación.

¿Cómo puede ayudar el método bobath?

En el concepto Bobath al igual que el tratamiento, la valoración inicial se considera de vital importancia, ya que sin duda el plan de tratamiento se desarrolla en función de las limitaciones encontradas. Llevar a cabo un tratamiento específico y encaminado a la individualidad de cada paciente es esencial, más si cabe en el campo de la neurología. En la valoración hemos de evidenciar: la espasticidad (grado y distribución, su efecto sobre las articulaciones, limitación en el movimiento…), alteraciones sensitivas y en el tono postural, reacciones de equilibrio y enderezamiento, patrones de movimientos alterados (reacciones asociadas)…a grandes rasgos aquellas evidencias asociadas a la lesión y que esperamos encontrar. Hemos de tener presente que cada paciente es único y, consecuentemente, valorar si existen alteraciones asociadas (visión, en el habla…) sobre las que podemos ayudar desde nuestro campo de la fisioterapia.

En la fisioterapia neurológica los objetivos han de establecerse a largo plazo, ya que lo resultados dependen del tiempo y del tipo/gravedad de lesión que presente el paciente. Evidentemente no puede compararse una hemiplejia a una contractura o lesión en el sistema muscular, porque la complejidad en la pérdida de función atañe a muchos mecanismos y sistemas en nuestro cuerpo. Por lo tanto hemos de ser conscientes de que el proceso de recuperación es prolongado en el tiempo y específico a cada limitación presente. A continuación se presentan las limitaciones más frecuentes en la clínica de un paciente neurológico y,a grandes rasgos, nuestros objetivos y tratamiento fisioterápico.

 Espasticidad: en un principio nuestro objetivo es inhibir/disminuir el tono excesivo mediante cambios posturales (cambiando de posición al paciente: como mencionamos antes basando nuestra actuación en los puntos clave de control), movilización y estiramientos. Hemos de dar al paciente la sensación de posición y movimientos normales, para “recordarle “al sistema nervioso su función y potenciar así la reorganización. Buscamos en todo momento, aportar al paciente movimientos útiles para su vida cotidiana.

Reacciones asociadas: en todo momento hemos de entender que guardan una estrecha relación con la espasticidad. Hemos de inhibir los patrones de movimiento alterados, ayudando al paciente a controlar y dominar el movimiento normal, facilitándole movimientos voluntarios y activos. Es sin duda la parte más difícil del tratamiento, ya que el paciente tiende a realizar el movimiento que le resulta más fácil.

Reacciones de equilibrio y enderezamiento: nuestro objetivo es controlar la musculatura del tronco como base a la recuperación del equilibrio, trabajando aquellos grupos musculares que se encargan del mismo. El ejercicio principal se basa en la colocación del paciente en diferentes posiciones en función de la dificultad que presente (sentado, de pie, de pie sobre colchoneta…) y aplicar desestabilizaciones (pequeños empujones) para que el paciente recupere la posición inicial y así controle su posición de equilibrio.

Marcha: hemos de tener en cuenta que la afectación en el paciente depende del grado de lesión que existe. Es así que los trastornos que se evidencian durante la marcha depende del caso clínico específico que estemos tratando. Como punto principal hemos de conocer los cambios biomecánicos tras la lesión (por ejemplo si hablamos de espasticidad, hablamos entonces de dificultad para el movimiento y consecuentemente por ejemplo doblar-extender el tobillo para andar se verá comprometido). Veremos como norma general que los pacientes presenta disminución de la velocidad, aumento de la anchura del paso, dependencia de las manos para el apoyo…Cabe mencionar que la reeducación de la marcha se considera parte final del tratamiento, ya que es lógico pensar que previamente ha de conseguirse un buen equilibrio y un correcto control motor.

El método Bobath se considera la técnica neurológica mas completa, global y trabajada desde los años 40. Es importante señalar una característica asociada a este método y es que realza la importancia de tratar al individuo en su integridad, entendiéndolo como único en el proceso de recuperación.

Patologías que se pueden tratar con el método bobath

Con el método de Bobath podemos abordar todos aquellos trastornos del SNC que en consecuencia reflejan una alteración del movimiento normal y todos los elementos que conforma esta acción (músculos, vías nerviosas, cerebro…). La esencia de este método se basa en la obtención de respuestas motoras lo más normales posibles (si no se recupera completamente el movimiento, facilitar movimientos útiles para la vida diaria del paciente), mediante la información que aportamos a nuestros pacientes para su posterior memorización a nivel del SNC.

Como bien decíamos al principio del artículo, el cerebro es capaz de aprender, y lo que es más importante, reorganizar funciones (es decir si un área del cerebro era encargada de un tarea, ante una lesión, otras áreas diferentes son “reeducadas” para suplir dicha función, todo ello con repetición para su memorización. Por ejemplo el hecho de conducir exige previamente una preparación, y con el tiempo la adquisición de habilidades nos permite automatizar los movimientos, como introducir una marcha, al principio siempre reflexionado pero ya al final es un acto automatizado.) Algunas de las patologías más frecuentes que se benefician de este método son las siguientes:

• Hemiplejia
• Hemiparesia
• Traumatismos craneoencefálicos
• Lesión medular incompleta
• Ataxia
• Trastornos faciales y del tracto oral
• Esclerosis múltiple
• Parálisis cerebral infantil.

Nuestras recomendaciones

Lo más importante llegados a este punto es dar a conocer la necesidad de tratamiento precoz en este tipo de pacientes. Al igual, por ejemplo, que en un esguince se recomienda comenzar la fisioterapia desde un inicio para asegurar la movilidad y fuerza. Entendamos que si posponemos el tratamiento mientras dure el período de reposo, la recuperación se verá dificultada por el tiempo de inactividad, en donde la movilidad y la fuerza muscular estarán condicionadas.

Sin duda el pronóstico (evolución en un proceso) está condicionado en gran parte por el tipo de lesión, localización y extensión, capacidad del sistema nervioso para reorganizarse, motivación y actitud del paciente…pero también tiene mucho que decir la precocidad en el tratamiento de fisioterapia. Es lógico pensar que cuanto antes nos enfrentemos al problema y conozcamos los síntomas, antes aplicaremos un tratamiento eficaz e impediremos que se agrave la situación.

Asimismo las lesiones neurológicas suponen, además de un problema específico en la salud del paciente, un cambio de 360º en su vida y en la de su familia. De hecho un pilar esencial en el proceso de recuperación es la colaboración de la familia, implicándose de forma activa en el tratamiento y ayudando en la viada diaria del paciente.

Es así que nuestro deber como fisioterapeutas es aportar a la familia información y habilidades en el manejo de dicha situación, tal como puede ser la movilización del paciente en casa, transferencias para variar la posición, cambios posturales, movilidad en las articulaciones…información básica pero increíblemente útil, que sin duda ayudará a mejorar la calidad de vida del paciente, así como a facilitar y mejorar las condiciones de la implicación de la familia.