Papiloma o verruga plantar

Las verrugas plantares o papilomas son lesiones epiteliales hiperqueratósicas y circunscritas de naturaleza benigna ocasionada por el virus de papiloma humano o papovavirus. Existen más de 100 genotipos diferentes del virus de papiloma humano pero los que ocasionan las verrugas plantares o papilomas son los genotipos 1,2 y 4. El periodo de incubación puede ir desde 2 hasta 20 meses. Aunque suele darse en pacientes jóvenes por contagio directo o indirecto puede darse también con relativa frecuencia en pacientes de mayor edad con las defensas bajas.

Factores predisponentes

Son factores predisponentes el uso de lugares públicos donde se pueda producir contagio directo e indirecto del virus como uso de piscinas, baños, etc. La ropa y prendas de vestir como calcetines, chanclas y zapatos favorecen el contagio indirecto de la lesión.

Pacientes con defensas bajos por enfermedad o tratamientos especiales como el del VIH/SIDA hacen que el virus encuentre mayor facilidad para infectar y provocar papilomas o verrugas plantares. En contacto con otras partes del cuerpo el papiloma puede provocar su diseminación por otras zonas.

Síntomas

Es de aspecto queratósico al igual que los helomas o callos y las hiperqueratosis o durezas por lo que se puede confundir con estos. Aunque no siempre es fácil de apreciar suele diferenciarse de estas lesiones por algunas características especiales:

  • Es doloroso al pellizco y no a la presión como los helomas o callos.
  • Puede rodearse de un halo blanquecino.
  • Es muy frecuente la presencia de un punteado negruzco debido a la trombosis de los pequeños vasos sanguíneos que nutren a la verruga. A la hora de eliminar con el bisturí la queratosis que se genera superficialmente se produce sangrado de esos vasos.
  • Suelen producirse en zonas de presión o roce donde la piel esta más debilitada y donde hay un mayor cúmulo de queratina.
  • Las zonas más comunes de la aparición de las verrugas plantares o papilomas son debajo de las cabezas metatarsales, lateral de primer dedo y talón.

Tratamiento

Existen varios tratamientos para las verrugas plantares o papilomas, casi todos encaminados a su eliminación quemándolo aunque otros tratamientos como el homeopático intentan aumentar las defensas y el quirúrgico la eliminación de forma total. Existen tratamientos de aplicación en casa son demasiado lentos y dificultosos por lo que se recomienda acudir al podólogo para eliminarlas de forma más rápida y segura.
Los tratamientos más comunes para la verruga plantar o papiloma pueden ser, entre otros:

  • Cantaridina.
  • Acido nítrico.
  • Vaselina salicílica.
  • Crioterapia.
  • Bleomicina.
  • Homeopatía.
  • Quirúrgico.

Prevención

  • Higiene diaria del pie y aplicación de crema para mantener la integridad de la piel.
  • En piscinas se recomienda el uso de escarpines y chanclas para evitar el contagio por contacto.
  • No intercambiar prendas de vestir como calcetines, chanclas, zapatos, etc
  • Tratar patologías de base que favorezca la infección del virus como sudoración excesiva, puntos de sobrecarga, enfermedades vasculares y metabólicas, etc.
Imagen genérica podología

Onicocriptosis o uña encarnada

DESDE UNA SIMPLE MOLESTIA HASTA UNA GRAN INFLAMACIÓN

La patología ungueal no suele verse con mucha frecuencia, y se suele ceñir más a la simple aparición de una infección de la lámina ugueal -uña- por hongos principalmente, lo que provoca un cambio de coloración en la misma -de color blanco por regla general- así como la separación de la uña con el lecho ungueal.

Pero en ocasiones también aparece la onicocriptosis -en adelante ONC-, que puede general solamente una simple molestia, o incluso producir una gran inflamación con afectación de tejidos blandos colindantes. Existen varios motivos por los que puede aparecer, tanto intrínsecos -motivados por la misma uña- como extrínsecos -motivados por factores externos al cuerpo-. También, en función de la gravedad, se pueden practicar diferentes tratamientos, tanto cruentos como incruentos.

 

CRECIMIENTO ANÓMALO DE LA UÑA

La ONC fue definida en 1845 por Lewis Durlacher como “uña que crece hacia el interior de la carne”, y, más tarde, entre otros, porMartínez Nova , quien la define como “la patología del aparato ungueal en la que la lámina ungueal lesiona el rodete periungueal, por el continuo traumatismo que provoca su crecimiento (Fig. 1)”. Por otra parte, si se tiene en cuenta que no siempre están alterados los tejidos blandos del alrededor, se podría definir como el crecimiento anómalo de la uña a través del cual una porción o la totalidad del lateral se introduce en los tejidos laterales de la misma, con lo cual no se estaría hablando de traumatismo en sí mismo, sino de alteración del crecimiento, que en determinadas ocasiones provoca la afectación secundaria del rodete periungueal -tejidos blandos-.

 

CAUSAS: MOTIVOS INTRÍNSECOS Y EXTRÍNSECOS

Como se comentaba en la introducción, los motivos que pueden generar esta patología pueden ser varios, y se pueden clasificar en dos grupos: intrínsecos y extrínsecos.
Como parte de los intrínsecos, cabe nombrar a la misma lámina ungueal, dado que ésta puede poseer un crecimiento bastante amplio e indirectamente puede introducirse en el interior del tejido periungueal, provocando un mal corte de la uña con la posterior aparición de la ONC.

Un segundo factor intrínseco puede ser la morfología de la falange distal del dedo, si ésta adquiere forma ovalada en vez de ser completamente plana, cosa que obligará a la uñaa adquirir la misma forma que la falange, pudiendo provocar indirectamente la introducción del lateral o laterales de la uña en los tejidos blandos. Y por supuesto, el motivo más común, y que sobre todo suele acabar en inflamación de tejidos blandos es el mal corte de la uña.

Como parte de los factores extrínsecos, cabe nombrar pequeños traumatismos continuados que afecten al lateral de la uña, así como una excesiva presión sobre la lámina ungueal motivada por el uso de un calzado inadecuado -estrecho y con poca altura de pala por lo general-.

 

SIGNOS Y SÍNTOMAS CLÍNICOS: DOLOR, INFLAMACIÓN Y MÁS DOLOR

El primero de los síntomas que aparecerá será el dolor, sobre todo en la zona anterior de la uña que está clavada, provocado directamente por el fragmento ungueal que está mal cortado. A continuación aparecerá el signo inflamación, representado por el aumento de volumen, hinchazón y coloración roja de todo el tejido lateral de la uña, y finalmente aparecerá de nuevo el dolor, mucho más incrementado, que se extenderá a todo el lateral de la uña, y estará motivado, aparte de por el fragmento ungueal, por la herida que se habrá generado en el mismo tejido blando. En el estadio avanzado, el dedo estará hinchado, rojo, y será muy doloroso.

 

COMO SE PRODUCE

Generalmente, es la misma persona la que se provoca la ONC al cortarse mal las uñas. Cuando está presente una uña como la que aparece en la página anterior, el corte puede ser parcial, puesto que sólo se realizará hasta donde se puede ver, dejando así un fragmento de uña por cortar -que estará en el fondo del lateral- que tendrá forma puntiaguda. Será este fragmento el que durante el crecimiento de la uña provoque en primer lugar dolor -será imposible tocar la uña-, y en segundo lugar inflamación, llegándose a hinchar los bordes laterales de la uña.

 

TRATAMIENTO CRUENTO O INCRUENTO

Cirugia unguealComo se comentaba en la introducción, el tratamiento puede pasar por dos vías, la cruenta y la incruenta, y ello dependerá de la fase en la que esté la ONC, de si se trata de una recidiva, o de si la causa es intrínseca.

El tratamiento incruento consiste en la simple extracción del fragmento ungueal que está clavado, y por tanto, que está causando todo el dolor. Esta vía es la más simple y es la indicada para los casos más leves. Puede contemplarse la opción de aplicar anestésico tópico local -frío local- si existe cierto dolor al manipular dicho fragmento ungueal, o bien de infiltrar anestésico a nivel local si el dolor es más exacerbado -intenso-.

El tratamiento cruento se lleva a cabo mediante cirugía (foto superior), y consiste en la exéresis -extracción- parcial o total de la matriz ungueal, junto con el lateral de la lámina ungueal afectada, mediante la anestesia local del dedo y la técnica hemostática pertinente. Este caso está reservado cuando se quiere eliminar definitivamente el problema -en el caso de recidivas constantes, de morfología ungueal predisponerte a la afección, y/o cuando se está frente al grado máximo de ONC, con dolor e impotencia funcional más afectación grave de los tejidos blandos.