Vendajes funcionales

La técnica consiste en la aplicación de un vendaje que inmovilice de forma selectiva el mecanismo de producción de una lesión. El objetivo de ésta técnica es mantener o estabilizar posiciones sin dolor y dar reposo a las estructuras lesionadas, evitando así la atrofia muscular, rigidez articular y la elongación ligamentosa.

Estos vendajes funcionales permiten curar lesiones en un plazo mas corto de tiempo y con mejores resultados funcionales, evitando en gran medida las secuelas que suelen producir otras inmovilizaciones prolongadas como es el caso de las escayolas.

Los vendajes funcionales, también llamados de inmovilización parcial, evitan con frecuencia las serias desventajas de aquellos otros de inmovilización total (escayola), ya que éstos solamente inmovilizan las direcciones necesarias permitiendo el uso y mantenimiento de la actividad. No debemos olvidar que la escayola permite un reposo total de la articulación, que al mismo tiempo supone una limitación de movimientos en todas las direcciones, inclusive en aquellos movimientos que no precisan inmovilizarse.

No obstante ante una lesión de consideración (como pueden ser las fracturas) no siempre están indicados los vendajes funcionales, siendo imprescindible el uso de escayolas y tras la retirada de las mismas se puede colocar un vendaje funcional para comenzar a realizar las actividades de la vida diaria.

Objetivos de los vendajes funcionales

Vendaje circular para disminuir los microtraumatismos

1. Generales:

1.1 – Preventivo (deportivo). La articulación suele colocarse en posición funcional o ligeramente corregida, acortando un poco los tejidos implicados sobretodo en problemas capsuloligamentarios, en lesiones musculares, periostitis (inflamaciones de la envoltura del hueso) y entesitis (inflamaciones de la inserción del tendón en el hueso). El vendaje se realiza circularmente porque así se disminuyen los microtraumatismos y se amortiguan los fenómenos vibratorios que agravarían el proceso.

1.2 – Terapéutico (clínico). Se realizan en corrección máxima, para acortar los tejidos y que así cicatricen bien. Sin tensión y con posición relajada y no dolorosa, solicitando al mínimo los elementos lesionados. Progresivamente, según la evolución de la lesión, podemos ir modificando la hipercorrección hasta llegar a la posición más funcional. Esto lo conseguimos dando menos tensión al aplicar el vendaje.

1.3 – Ortopédico: Intenta disminuir la progresión de la deformidad, así como los procesos dolorosos ligados a ella.

2. Específicos:

2.1 – Disminución de la tensión de tejidos capsuloligamentosos, tendinosos o musculares (acortamiento).
2.2 – Disminución del dolor (hipomovilidad).
2.3 – Disminución del edam (presión).
2.4 – Orientación terapéutica.

Normas básicas para una correcta aplicación

1- Preparación de la piel:

Si queremos aplicar el vendaje sobre una buena base, antes de iniciarlo es fundamental una preparación adecuada de la piel. Es aconsejable por ello el rasurado del vello de la zona a tratar, sobre todo si es abundante, con el fin de asegurar una adherencia eficaz de las vendas y evitar posteriormente que su retirada sea una prueba dolorosa para el paciente.
La piel debe estar limpia y seca, observaremos si existen erosiones, ampollas o irritaciones, en cuyo caso deben protegerse, y no debe haberse aplicado previamente hielo, calor o pomada. Habitualmente se impregna con un spray adherente, para asegurar la acción mecánica y aumentar la eficacia del vendaje.

2– Los anclajes y tiras activas:

Los anclajes son tiras de venda adhesiva ancha, sobre las que asientan posteriormente las tiras activas que aseguraran la corrección, la estabilización y/o la protección de los diversos segmentos. Su función es proporcionar un mejor agarre de éstas, evitar una tracción excesiva de la piel y distribuir sus esfuerzos tractores, lo cual permite soportar más fácilmente el vendaje.

Los anclajes pueden ser de material elástico o inelástico. Con el fin de facilitar el efecto mecánico del VF, los anclajes deben ser inextensibles para que las tiras activas, al ejercer sus esfuerzos de tracción, no provoquen un alargamiento suplementario.

Este material inextensible puede obstaculizar la circulación venosa, motivo por el cual se aconseja aplicarles de forma circular abierta. A su vez las tiras activas no deben sobrepasar los límites del anclaje ya que si lo hacen, éste pierde eficacia.

3- Elección y manipulación de las vendas

El tipo de vendas a utilizar estará condicionada por el grado de inmovilización que se precise y por los relieves de la superficie en la que se aplica el vendaje, en este último caso las vendas elásticas se adaptan mejor a los salientes óseos.

Si deseamos una inmovilización rigurosa deben aplicarse vendas inelásticas. Debemos ser cuidadosos en la colocación de las vendas, evitando que queden arrugas, sobre todo en zonas articulares y de apoyo, que puedan ser el origen de complicaciones posteriores. Se ha de tener además especial precaución en no comprometer la circulación del retorno.

Respecto a la manipulación de las vendas, se aconseja despegar una cierta longitud del carrete antes de aplicarla, ya que de no hacerlo así puede producirse más compresión de la deseable sobre el segmento corporal a tratar. De igual modo pueden cortarse previamente las diferentes tiras activas adhesivas, de tamaño predeterminado, lo cual facilitará su colocación posterior.

4- Colocación del segmento corporal

Depende de la zona a tratar y del objetivo que se pretenda con el vendaje funcional, aunque siempre ha de tenerse en cuenta proporcionar una posición cómoda tanto para el paciente como para el terapeuta.
Al realizar el VF las estructuras anatómicas implicadas deben ser colocadas en posición no dolorosa de reducción y/o de reposo, según cuales sean las lesiones encontradas. Esta situación será mantenida o estabilizada por el VF que evitará la reproducción de la lesión. Por ejemplo:

  • En el caso de los traumatismos capsuloligamentosos, la articulación se coloca de forma que los elementos lesionados estén en posición de acortamiento o en algunos casos en posición neutra.
  • En las tendinitis, se coloca el segmento corporal que moviliza el tendón afectado de forma que éste quede distendido.
  • En las lesiones musculares las articulaciones se colocan procurando que los músculos queden en posición acortad

No obstante, sea cual sea la posición adoptada, esta debe mantenerse durante todo el periodo de la realización del vendaje.

5- Retirada del vendaje

No está bien establecido el tiempo que debe mantenerse un vendaje, en general se debe cambiar cuando no es eficaz y retirar cuando ya ha cumplido el objetivo para el cual se instauró.

El tipo de vendaje condiciona el tiempo que debe mantenerse, así los vendajes preventivos se retiran después de la actividad deportiva y en ocasiones es aconsejable hacerlo de manera progresiva, con el fin de que los elementos que musculares que intervienen en la estabilidad (pasivos durante el periodo que ha estado aplicado el vendaje), puedan asumir su papel.

El vendaje debe retirarse mediante tijeras de punta roma o tape-cutter, para evitar cortes no deseados en la piel.

Materiales necesarios para la realización del vendaje

El material utilizado tiene tanta importancia como la técnica para conseguir la estabilidad máxima y la movilidad dirigida.

Dependiendo de la indicación, se pueden utilizar para conseguir grandes fuerzas de tracción (como en el tendón de Aquiles) o pequeñas fuerzas (como los vendajes circulares de compresión).

La realización de cualquier tipo de vendaje requiere:
1- Rasurado y lavado de la piel.
2- Colocación correcta del paciente y del segmento de acuerdo con los medios existentes en el momento de la aplicación del vendaje.
La utilización de de productos adhesivos mejora y aumenta la estabilidad del vendaje al mismo tiempo que disminuye los riesgos de aparición de alergias.

Tipos de materiales que se utilizan:

1- Vendajes adhesivos elásticos (VEA). Normalmente sólo se deforman en sentido longitudinal (50%). Son flexibles y colocadas de forma correcta no impiden el flujo sanguíneo de la parte distal a la lesión. Deben ser porosas, para permitir la transpiración cutánea con el fin de evitar depósitos de sudor que podían disminuir la resistencia del vendaje.

2- Vendajes no adhesivos elásticos. Vendas elásticas que se adhieren entre si pero no a la piel.

3- Vendajes adhesivos inelásticos o rígidos (tape). Entre sus propiedades se encuentran la estabilidad, resistencia a la tracción, facilidad de rasgado manual y fuerza adhesiva inmediata y permanente.

4- Tejido no adhesivo elástico (prevendaje). Se utilizan para aislar la piel del contacto directo del pegamento de la venda. También se puede utilizar para acolchar superficies irregulares. Conviene no abusar ya que sino desaparecen las propiedades exteroceptivas de los vendajes. Un inconveniente es que se rompe con facilidad, se enrolla en sus extremos y facilita la erosión de la piel. Solo se aconseja en situaciones de piel sensible a los materiales adhesivos.

5- Materiales complementarios.

• Maquinilla de afeitar.- para retirar el vello corporal de la áreas donde el vendaje debe adherirse
• Tijeras de punta roma (pico de pato).- están anguladas en el eje y presentan una terminación despuntada en una de sus hojas para evitar el corte de la piel mientras se retira el vendaje

• Tiburón. (tape cutter).- herramienta especifica para cortar vendajes de tape. Es de utilidad para la retirada rápida de muñeca y tobillo. Es imposible dañar o cortar la piel durante su uso. Deben seguirse las hendiduras y huecos de la articulación o zona lesionada y evitar cortar directamente sobre las zonas de huesos y/o tendones.
• Piezas de goma-espuma de diferente forma y dimensión.- se utilizan por ejemplo para recortar a medida con el objeto de realizar compresión en zona de edema o hematoma o para proteger las prominencias óseas.
• Sprays adhesivos.- prepara la piel mejorando la adherencia del vendaje, incluso en situaciones de sudoración.
• Parches antifricción.- se colocan bajo el vendaje allí donde existen tendones superficiales (sobretodo el tendón de Aquiles y los extensores del antepié) Muy útil cuando el vendaje va a estar colocado varios días. Se aplican con crema lubricante.

Indicaciones y contraindicaciones

Indicaciones:

• Distensiones ligamentosas de grado I y II.
• Articulaciones hiperlaxas.
• Microrroturas fibrilares musculares.
• Traumatismos musculares.
• Distensiones musculares.
• Tendinitis (descarga).
• Periostitis.
• Artritis postraumática.
• Tras inmovilizaciones absolutas para recuperación funcional.
• Fisuras de huesos largos.
• Fisuras de costillas.

Contraindicaciones:

• Roturas ligamentosas.
• Roturas musculares.
• Roturas tendinosas.
• Fracturas óseas.
• Alteraciones circulatorias (varices).
• Edemas importantes, ya constituidos o no localizados.
• Heridas de consideración y equímosis.
• Afectaciones dermatológicas intensas.
• Transtornos tróficos y neurosensitivos.
• Alergia al material empleado.

Precauciones:

• Si existe edema localizado y poco importante, se puede emplear esta técnica pero colocando pretape para evitar rotura de vasos al retirar el vendaje.
• Nunca vendar una rodilla en extensión.
• Pierna, rodilla y muslo se vendan en posición ortostática (es decir, que tenga concepto de su articulación  (información exteroceptiva).
• Tobillo a 90º de flexión dorsal.
• La técnica dura se quita con cutter (untar con vaselina sólida para un mejor deslizamiento) y la blanda con tijeras de punta de pato.
• Probar el vendaje una vez finalizado antes de iniciar la actividad física a fin de eliminar presiones incómodas e innecesarias (abrir ventanas o modificar).
• Cualquier vendaje adhesivo pierde efectividad si se realiza con pretape (en especial la técnica dura). En su caso rasurar para eliminar el vello y quitarlo sujetando la piel a la vez que se realiza un tirón sorpresivo.
• Si se realiza encima del vello, quitar aplicando spray de frío y humedeciéndolo.
• El pretape puede emplearse también como material de almohadillado.
• En heridas abiertas, proteger la zona de material adherente.
• No dejar arrugas en zonas de apoyo.
• No comprimir innecesariamente estructuras delicadas (hueco poplíteo).
• Sobre zonas con mucha transpiración emplear spray adherente debajo del vendaje.
• No caer en el abuso de esta técnica durante la actividad física y permitir el trabajo de las estructuras comprometidas.

BIBLIOGRAFÍA:

Neiger H. Los vendajes funcionales. 1ª ed. Barcelona: Editorial Masson s.a., 1990.

Herrero Román F, Jiménez Labanda LA y Quevedo Jerez K. Manual de técnicas de vendaje funcional. Laboratorios Menarini s.a., 2002.

Kazemi A. Modificación de la biomecánica a través de los vendajes funcionales.1ª ed. Guadalajara: Editorial Marban, 1997.

Van Unen J. Vendajes de inmovilización parcial. Lohmann, 1983.

Montag HJ y Asmussen PD. Functional Bandaging. German Edition, 1981.

Grumler B y Lardry JM. Les contentions souples. Laboratoires Fournier-Urgo, 1986.

 

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